Callejeando en Cracovia 1: ¡Oh Polonia, Polonia!

domingo, 24 de junio de 2012


Europa del este siempre me ha parecido un lugar ideal para conocer porque de esa zona se conoce muy poco y tiene, para mí, un halo misterioso. En el Perú sabemos de memoria las típicas imágenes que el viejo mundo nos envía: la Torre Eiffel, el Big Ben, el Parque Guell, el Coliseo Romano, los canales de Amsterdam, etc. Pero casi nadie allí podría identificar una imagen que represente a Sofía, o a Brasov, o tal vez a Sarajevo. Es, en suma, un territorio desconocido que sueño un día recorrer de punta a punta. Además viajar por allí es mucho más barato que hacerlo por los países del la zona oeste. Por ahora contaré la experiencia de mi primera incursión en esa desconocida área que siempre me ha llamado la atención: y no puede haber empezado mejor pues conocí CRACOVIA.

Unas cuantas ciudades me han dejado enamorado cuando las he visitado. Yo diría que Cracovia está entre las que más. Es, sin ánimo de exagerar, aunque yo sea un consumado exagerado para todo, uno de los lugares más bellos que haya conocido. Y sí, sí, si visitas Polonia es casi una obligación visitarla. Afortunadamente, ahora que se celebra la Eurocopa 2012 en Polonia, la ciudad no es sede de ningún partido; cosa que me da mucha alegría porque haberla transformado para recibir a toda la marabunta de gente y de vándalos ávidos de alcohol, emoción y violencia le hubiese hecho flaco favor. Cracovia, creo, no necesita de ellos.

Cracovia - Polonia.
Cracovia - Polonia.
Pero vamos por el principio. Todo empezó cuando mi esposa Pilar chequeó la página de Ryanair (posiblemente, su deporte favorito) un anuncio inverosímil: había tickets por 0.01 pennies (entonces vivíamos en Londres). No, no es un error de transcripción. Así que como ella aparte de ser muy guapa es muy generosa, por eso me enamoré de ella =)  , compró 4 tickets ida y vuelta y me regaló 2 de ellos. Es decir pagó 0.04 pennies, incluido impuestos… ¼ de verduras nos salía mucho más caro. Desde Londres (hablo del año 2009) había muchos vuelos de Ryanair a precio de ganga. Algo que ni siquiera muchos ingleses saben.

Había diferentes opciones y escogimos Cracovia por tener el aeropuerto muy cercano a la ciudad, por ende el “transfer” saldría más barato. Por si mis paisanos en el Perú no lo saben, Ryanair ofrece, a veces, vuelos muy económicos pero en el avión no te dan ni las gracias (de hecho se habla de que pronto te cobraran por entrar al baño del avión) y sus naves suelen aterrizar en aeropuertos que están algo alejados de la ciudad que piensas visitar por lo que tienes que pagar un bus o lo que sea que te transporte. Al final, créeme, ese traslado te sale más caro que el mismo pasaje del avión.


Los vuelos desde Londres hacia Cracovia salen muy temprano por lo que nos levantamos de madrugada y llegamos al Victoria Coach Station corriendo para tomar el bus de Terravision. Ojo: a esas horas de la madrugada los buses de esta empresa no paran dentro sino fuera de la estación. La idea era tomar el bus de las 4:00 de la mañana pero ya se había ido antes de la hora prevista (¡ay! italianos, italianos). Esperamos el de las 4 y 20 pero llego a las 4.35, todo un caos. Tener esto en consideración porque puede marcar una diferencia y hacer que pierdas el vuelo. El nuestro era a las 6.10 de la mañana y el trayecto al aeropuerto es de 1 hora y 15 minutos. Hagan cálculos. El chofer nos dijo que imposible que lleguemos en hora, pero tozudos como somos, nos montamos y… milagrosamente llegamos. Si no eres “comunitario” en Ryanair te piden sellar tu ticket lo que hace que necesites más tiempo de lo normal en trámites; así que hay que considerar eso también ya que si llegas con el tiempo justo ese tonto papeleo te puede hacer perder el viaje.

El aeropuerto de Cracovia, en realidad está ubicado en BALICE, un pequeño pueblo a 11 kilómetros, es pequeño y si vas, como fui yo, con visa Schengen, te revisan el pasaporte hoja por hoja, sello por sello… así que dignísimo pasajero del tercer mundo… paciencia.  Allí se puede cambiar dinero pero como es de imaginar, el cambio es pésimo. Desde el aeropuerto hay buses que te conectan con la estación de trenes que te lleva al centro de la ciudad pero el lugar está tan cerca (300 metros) que decidimos ir andando para no perder el tiempo esperando. La estación más que eso es un andén de tren y allí puedes ver los horarios, hay servicio cada 30 minutos. El billete lo pagas dentro, son 8 zl. (złoty, moneda polaca). No aceptan otra moneda que no sea la polaca por lo que es mejor cambiar en el aeropuerto al menos para pagar en el tren. Llegamos al centro de la ciudad luego de 30 minutos de viaje. Por lo que sabemos se puede ir también en bus, es más barato, pero tarda unos 45 minutos. Los buses que hay que tomar son los numero 192, 208 y en la noche el 602 (ojo, datos del 2009).

Aeropuerto de Cracovia. Foto de la página http://viajerosblog.com/
Desde la estación puedes ir hasta la parte vieja de la ciudad caminando sin problemas. Así lo hicimos. Por los apuros con que preparamos el viaje no tuve mucho tiempo para informarme sobre la ciudad por lo que esperaba encontrarme alguno que otro mastodóntico edificio comunista pero afortunadamente no hay nada de eso, al menos en la parte del centro por donde caminamos, sino más bien que priman las casas hechas con buen gusto, con detalles afrancesados y pintados de colores pasteles.

Cracovia - Polonia.
Cracovia - Polonia.
Cracovia - Polonia.
Cracovia - Polonia.
Sin querer llegamos a una placita en la que había una estatua del papa Juan Pablo II, con el paso de las horas me daría cuenta que la imagen de este Papa y de todo lo que tiene que ver con la iglesia tenían una presencia muy fuerte en esta ciudad (y aparentemente es así en muchas partes de la Polonia católica) y que los pobladores respondían a esa presencia con una devoción intensa.

Cracovia - Polonia.
La ciudad estuvo siempre protegida por una gran muralla y actualmente queda en pie una de las ocho puertas que en su día daban acceso al casco urbano y a la que llaman la Puerta de Florian, cerca de la cual está el resto de la muralla y un fortín medieval. Tras pasar por la puerta de Florian entras en una calle peatonal llamada Florianska que está llena de puestos de comida rápida, comercios, agencias que te ofrecen excursiones hacia las cercanas minas de sal y hasta los campos de concentración de Auschwitz. Los precios son accesibles, unos 100 zl., pero nosotros no teníamos tiempo de hacer estas visitas y nos concentramos en visitar la ciudad.

Puerta de Florian. Cracovia - Polonia.
Cracovia - Polonia.
Cracovia - Polonia.
Puerta de Florian . Cracovia - Polonia.
Desde Florianska ya se pueden ver las desiguales torres de la preciosa Basílica de Nuestra Señora de la Asuncion que mira oblicuamente a la plaza principal de Cracovia, la impresionante Rynek Glowny. Nuestro hospedaje (ver datos útiles abajo) se encontraba muy cerca de la plaza por lo que fuimos a dejar nuestras cosas y volvimos a este lugar para empezar nuestro callejeo polaco. 

Calle Florianska . Cracovia - Polonia.
Rynek Glowny es la plaza medieval más grande de Europa y la mejor conservada. Son 200 metros por otros 200 que le dan un cariz monumental. Las fachadas de la casas de esta plaza son neoclásicas, pero las estructuras de muchas de ellas son puramente medievales. La pieza central de este amplio lugar es el SUKIENNICE o Mercado medieval que fue el centro del comercio de la ciudad en aquella época. Hoy, en su interior, hay un mercado de artesanías en la cual he visto los trabajos más originales, elegantes y bellos de este tipo de mercados en que se trata de vender cosas a los turistas.

Rynek Glowny. Cracovia - Polonia.
SUKIENNICE. Cracovia - Polonia.
SUKIENNICE. Cracovia - Polonia.
Muy cerca de este edificio se puede ver lo que queda del WIEZA RATUSZOWA o la Torre del ayuntamiento. Sorprenden sus 70 metros de altura que puedes desafiar subiendo a la cima pero solo en verano. La pequeña iglesia que se ven en una esquina es la de San Adalberto, que es una de las más antiguas de la ciudad, sus orígenes se remontan al siglo XI.

WIEZA RATUSZOWA. Cracovia - Polonia. 


Es hora de entrar a la Basílica de Nuestra Señora de la Asunción. Como dijimos sus torres son desiguales: en la más grande (81 metros) se puso el reloj y la más pequeña (69 metros) es el campanario. Para acceder a esta iglesia existen 2 entradas: una para los que van al culto (es gratuita) y otra para los turistas. Nosotros entramos por la del culto sin problemas. Al final vimos lo mismo que ven los turistas aunque desde un poco más lejos, claro. La iglesia por dentro es alucinante: las vidrieras medievales, el techo abovedado de color azul claro, los coloridos murales y el gran altar gótico, que Picasso consideró una de las maravillas del mundo, armonizan y elevan a su máxima potencia la belleza del lugar dejando al amante de estas cosas en un estado de constante de fascinación.

Basílica de Nuestra Señora de la Asunción. Cracovia - Polonia.
Basílica de Nuestra Señora de la Asunción. Cracovia - Polonia.
Basílica de Nuestra Señora de la Asunción. Cracovia - Polonia.


 Foto de la página http://www.flickr.com/
No solo el tiempo sino también la buena fortuna han mantenido este lugar en su exacta belleza, pienso mientras camino por las estrechas calles de Cracovia. Lo primero porque parece no haber fluido ni hecho patente su poder corrosivo sino más bien que ha dejado ver su cara más lenitiva: aquella que mantiene la belleza intacta por siglos y siglos. Y lo de la buena fortuna porque este lugar tuvo la suerte de no ser alterada por el estúpido ímpetu de destrucción humana, poderosa fuerza donde las haya, durante la apocalíptica Segunda Gran Guerra; lo cual es llamativo siendo como fue Polonia tan vilmente saqueada en esa época.

Continuará…

Pablo

DATOS UTILES:

Hopedaje: GOOD BYE LENIN – LET´S ROCK HOSTEL. Ubicado en la calle Grodzka 34, muy cerca de la gran plaza medieval. Hay otro con un nombre parecido que no sé si tiene algo que ver con este pero está más lejos. La entrada es algo oscura y descuidada. El precio por cama fue de 6 euros en habitación compartida incluyendo un buen desayuno, café todo el día e Internet. ¿No les dije que era más barato viajar por esta zona de Europa? Lo que no sé es si algo tuvo que ver el hecho de ir fuera de temporada alta pues dicen que en verano Cracovia recibe mucha gente. El personal es amable, los ambientes interiores limpios. Es decir es ideal para los mochileros. 


El hostel de Cracovia. 

Bus Terravision14 pounds Ida y vuelta desde Londres hasta Standsted (15.67 en euros… precio de hoy). Se puede comprar por intenet o en el mismo bus, usualmente hay espacios libres.



Tiempo de viaje London - Cracovia: 2 horas y media.

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