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EN KAYAK POR LA LAGUNA DE MORÓN

sábado, 6 de octubre de 2018


Después de haber visitado TAMBO COLORADO (ver entrada anterior aquí) continuamos nuestras andanzas por Ica. Nuestra siguiente parada sería la LAGUNA DE MORÓN, un oasis menos conocido que el clásico Huacachina pero más grande y menos visitado… al menos por ahora.


Laguna de Morón. Ica. Perú.
Como ya escribí en la entrada anterior un carro nos jaló desde Tambo Colorado así que descendimos hacia la costa de nuevo. Le pedimos al chófer que nos deje en PUENTE MURGA. En ese sitio preguntamos la manera de ir hacia BERNALES (el pueblo más cercano a la laguna) y una señora nos dijo que esperáramos que seguramente aparecería un carro que viniese de SAN CLEMENTE o quizás un mototaxi. 



Justamente vi un mototaxi estacionado muy cerca y me acerqué para preguntarle al conductor si nos podía llevar, me dijo que lo esperase un poco que estaba acabando algo y que con gusto nos llevaría. Dicho y hecho a los minutos se nos acercó William Acevedo, así se llamaba el chofer, y nos llevó. Nos dijo que podía llevarnos hasta Bernales, pero que si queríamos nos podía llevar hasta la misma laguna que está pasando el pueblo. Esto nos pareció lo mejor así que le pedimos que continúe hasta la misma laguna (ver precios en DATOS ÚTILES, abajo).

William es un joven ayacuchano muy emprendedor y con buen olfato para los negocios. Fue muy interesante oír su historia. Nos contó que antes él era el único que tenía un mototaxi y se encargaba de transportar a la gente de los pueblos de alrededor. Pero se le encendió el foquito y le dijo a su hermano para que también compre su moto y así empezó a andar la asociación de mototaxistas. Actualmente son 8, lo cual facilita el acceso a Bernales, la laguna y otros sitios más que pueden estar alrededor. Tiene un número de celular al cual llaman los pobladores para que los recoja. Tú también lo puedes llamar para que te acerque a la laguna, te dejo el número abajo en DATOS ÚTILES. ¡Ah!, si en ese momento William no está disponible, él te manda a uno de sus colegas.


Llegamos a Bernales y tal y como lo habíamos pactado William continuó hasta la laguna que se encuentra 10 minutos más lejos. También se puede ir caminando, aunque es quizás un poco más difícil pues no hay indicaciones ni mucha gente a quien preguntar por direcciones, aunque en verano sí se puede encontrar personas caminando hacia la laguna por lo que seguramente alguien te podría ayudar.

Camino a laguna de Morón. Ica. Perú.
Camino a laguna de Morón. Ica. Perú.


La moto se abrió paso en el desierto y poco a poco veíamos las grandes y hermosas dunas que adornan el paisaje. Era muy lindo también ver ese juego de sombras que se forma en la superficie de esas dunas: por momentos la vista me hacía recordar las fotos que he podido ver del Sahara.


Laguna de Morón. Ica. Perú.

TAMBO COLORADO: REFUGIO INCA EN LA COSTA DEL PERÚ

viernes, 28 de septiembre de 2018


Cada vez que el bus que me llevaba a Ayacucho pasaba por TAMBO COLORADO sentía unas ganas tremendas de bajarme y explorar con paciencia ese lugar que se veía maravilloso. Lamentablemente allí no había parada y entonces había que seguir camino. Me juré que un día visitaría este sitio, y ese día llegó.

Tambo Colorado. Ica. Perú. 
Como conté en la entrada anterior bajamos dese las alturas de HUAYTARÁ hacía la costa (PISCO exactamente) pero no pudimos parar en TAMBO COLORADO pues ya a esas horas (más de las 5 de la tarde) el sitio arqueológico estaba cerrado. Una vez más me quedé con las ganas.

Así que esa mañana, cual chiquillo emocionado, me levanté temprano y me preparé para por fin cumplir el sueño. Dejamos nuestro hotel en Pisco (ver DATOS ÚTILES abajo), pero antes pedimos que nos guardarán las cosas en el almacén pues sabíamos que regresaríamos tarde, y nos fuimos…

Tomamos un colectivo desde Pisco hasta San Clemente (creíamos que no había manera de ir directamente desde Pisco a Tambo Colorado, luego descubrimos que sí) y allí fue un poco difícil encontrar un transporte que nos llevara hasta Tambo Colorado. Así que para no perder el tiempo le preguntamos a un señor que hacía colectivo hacia un pueblo llamado BERNALES (el cual estaba en el camino) si nos podía hacer un servicio privado hasta Tambo Colorado. El señor dijo que sí y que nos cobraría 25 soles, lo que nos pareció un buen precio y subimos.

El carro empezó a trepar la vía Libertadores (que es la que une la costa con Ayacucho) y como siempre en el ascenso el clima iba cambiando de lo fresco a lo cálido, y fuimos dejando atrás la niebla costeña y metiéndonos en un mundo de luz y color.

En el camino fuimos hablando con el chófer y nos preguntó por qué no íbamos a Bernales, su pueblo, pues allí al lado estaba la LAGUNA DE MORÓN. ¡Lo había olvidado! Siempre quise conocer esa lagunita y no me había dado cuenta que estábamos muy cerca. Le pedimos al señor algunas indicaciones para llegar a la laguna y Melina y yo nos prometimos que regresando de TAMBO COLORADO nos desviaríamos para ir a la LAGUNA DE MORÓN.


LA MAGIA DE TAMBO COLORADO

Por fin 25 minutos después de haber dejado San Clemente llegamos. De entrada, encuentras un pequeño pero interesante museo en el que te das una idea de lo que vas a encontrar y además te explica bien el proceso de ocupación del lugar.

Tambo Colorado. Ica. Perú

Tambo Colorado. Ica. Perú

Tambo Colorado. Ica. Perú

Ahora sí, a caminar… fuimos directamente hacia la inmensa plaza central, en la que se puede ver lo que queda de un USHNU (pirámide), y de las grandes paredes que rodean este gran espacio. A propósito, esas paredes están adornadas con pequeñas ventanas de doble jamba.

Desde ese patio pudimos ver la magnificencia de la zona llamada “EL PALACIO DEL INCA” el cual es realmente impresionante. Es como ver un sitio arqueológico andino, pero en vez de estar hecho de piedra tiene toda su infraestructura hecha de adobe, material que en la costa abunda. Genial acomodo que hicieron los arquitectos del antiguo Perú a unas nuevas circunstancias.

Tambo Colorado. Ica. Perú

Imagen del museo de Tambo Colorado. Ica. Perú

Tambo Colorado. Ica. Perú

Tambo Colorado. Ica. Perú
Por fin entramos al corazón de ese laberinto que tiene solo una entrada lo cual indicaría ese deseo de controlar el acceso a ese el lugar tan exclusivo y separarla del resto de espacios. Caminamos entre las altas paredes sobre los que aún quedan vestigios de esos colores amarillos, pero sobre todo rojos (de allí el nombre de lugar). Admiramos también las hornacinas, los vanos en forma trapezoidal, los muchos frisos que decoran algunas de los recintos; y hasta subimos a la zona llamada “el Torreón” desde donde se tienen una vista privilegiada: es, sin duda, uno de los sitios arqueológicos costeños mejor conservados de todo el Perú, aunque fuera algo dañado por el terremoto del 2007.



Tambo Colorado. Ica. Perú

En la Huacachina : arenas y adrenalina (Final de viaje)

jueves, 24 de julio de 2014




Faltaban pocos días para que el mundo se acabase así que queríamos aprovechar al máximo el tiempo que le quedaba. El día que llegamos a la HUACACHINA había mucho viento, algo inusual según nos dijeron: una especie de lluvia de arena se levantaba constantemente y caía taladrándote la piel, techos de latón de algunas casas se habían alzado, carteles en las calles habían sido barridos varios metros: “Todo esto debe ser por eso que han dicho los mayas de que se acaba el mundo”, nos dijo seria y algo asustada la recepcionista del hotel en el que nos hospedamos. 


Ésta iba a ser nuestra última parada en esta ruta que había cruzado parte del sur peruano. Los contrastes habían sido inmensos: desde los más de 4000 mil metros de altitud de PUNO, en donde empezó el viaje, habíamos descendido, lentamente, a los pocos metros sobre el nivel del mar en el que se encuentran las arenas que circundan la famosa laguna de la Huacachina. 

LA HUACACHINA. ICA - PERU.

Como bien lo recuerda el improbable lector de este blog, habíamos estado en NAZCA (ver ENTRADA ANTERIOR), conociendo parte de sus misteriosos encantos y sofocándonos de calor en sus calles; y como irnos directamente desde allí hasta Lima de un tirón nos daba algo de pereza (8 horas de viaje) pensamos en una parada que estuviera a mitad de camino y donde poder relajarnos antes de llegar a la capital peruana. ICA era la respuesta natural pero como se nos antojaba una ciudad demasiado bulliciosa y caótica pensamos huir de todo eso de lo que con seguridad íbamos a tener en generosas raciones en Lima, y entonces escogimos la Huacachina como refugio. 

LA HUACACHINA. ICA - PERU.
LA HUACACHINA. ICA - PERU.
Ya habíamos estado anteriormente aquí. No hay mochilero que al visitar el Perú no pase por este oasis, ni tampoco limeño interesado en viajar que no haya venido a este lugar siendo como es que no está muy lejos de Lima. Pero esta vez no veníamos tanto a relajarnos sino sobre todo a sentir un poco de adrenalina puesto que queríamos subirnos en unos de esos mostrencos llamados tubulares y que te pasean por el desierto a una velocidad de vértigo, y luego tirarnos por uno de los abismos de arena por el que el turista, bien aferrado a una tabla, se despeña tan contento que por momentos parece más embelesado que un niño con juguete nuevo. Al menos esto es lo que le pasó a este escriba. 


Sí, la Huacachina es un sitio muy visitado, en épocas de temporada alta (verano y también en feriados nacionales) debe estar repleto de gente, hay poco por conocer o hacer, más allá de tomarse una buena copa mirando el atardecer o simplemente estar tirado a la bartola en la piscina de tu hotel, pero “tiene su algo”, sobre todo porque es un lugar atípico en Perú lugar en el que hay mucho desierto pero pocos oasis, o al menos pocos (o ninguno) con la infraestructura con la que aquí se cuenta para recibir al visitante.

LA HUACACHINA. ICA - PERU.
LA HUACACHINA. ICA - PERU.

Es encantador ver este lugar desde lo alto: las mansas (aunque no sé si tanto pues se habla de algún que otro ahogado) y oscuras aguas de la laguna rodeada de un puñado de casas y hoteles, que a su vez están rodeadas de elevadas dunas de arena que al atardecer varían de su color algo pálido a un dorado cálido. 


En el mismo hotel en el que nos quedamos (ver DATOS ÚTILES abajo) contratamos el tour en el que se nos llevaría en un paseo con uno de los buggy que, como ya he dicho, surcan en constantes subidas y bajadas el desierto. Así que en la tarde, y con bastante impuntualidad, llegaron las bestias mecánicas haciendo retumbar sus motores: aviso de que empezaba la aventura.


OK. Arrancamos, pero apenas salidos del hotel empieza la primera parada: en fila los tubulares esperan porque todos los pasajeros deben pagar un “boleto de salida”, es decir de entrada a las dunas. ¿Por qué no incluyen este ticket en el pago que se hace por el tour? Y si les da pereza cobrarlo, ¿por qué no te avisan de que tendrás que pagar este ticket de “salida”, o sea de entrada? Y es que como uno sabe que en el tubular lo último que hará es estar estático no lleva la cartera o billetera por miedo a que se te caiga en medio del desierto. Y así lleves dinero, es posible que no tengas calderilla o sencillo (como decimos en Perú) por que el boleto cuesta 3.65 soles (el 2012), ¿no podía ser mejor 4 y así evitar rebuscar unas monedas pequeñas que apenas sí se encuentran? Grrrr… 

LA HUACACHINA. ICA - PERU.


Nazca: genio y misterio en el desierto

viernes, 18 de julio de 2014



 El viaje desde Arequipa a Nazca es largo, muy largo. El bus cruza una zona eriaza y monótona que de vez en cuando se vuelve interesante: cuando se ven, como milagrosos oasis emergiendo de la nada, esos vallecitos formados por ríos que, bajando estrepitosamente de las sierras, desaguan en las playas de la costa arequipeña: esto da solaz a la vista que olvida la repetición inacabable del erial rocoso y polvoriento y se llena del verdor de los campos de olivos y chacras que crecen tan cerca el mar que parece que la espuma es capaz de lamerlos.
Nuestro viaje por el sur del Perú llegaba a su fin. Nos íbamos a nuestro último destino: el departamento de ICA, donde visitaríamos la HUACACHINA y la siempre misteriosa NAZCA, ciudad que aparece como un prodigio inesperado en medio del inacabable desierto en el que en otros tiempos hombres y mujeres de unas sociedades irrepetibles se dieron maña para dominar la rudeza de la vida en semejantes espacios, y hasta se animaron a dejar constancia de su paso por estos lugares imprimiendo en la reseca superficie unos inmensos dibujos (muy amenazados ahora) cuyo significado o simbolismo todavía se presta a muchas interpretaciones: desde las más serias hasta las más estúpidas.


 Llegamos por la tarde a Nazca. Un taxi nos llevó desde la terminal hasta la plaza y el seco bochorno del ambiente nos obligó a guarecernos a la sombra de uno de los árboles del lugar. Una ciudad comercial, vivaz, sin nada llamativo arquitectónicamente hablando: sus encantos están afuera, extendidos en medio del desierto. Y habíamos venido a verlos.

Plaza de Nazca. Foto de http://www.tusviajesfavoritos.com/
 Muy cerca de la plaza hay varios hoteles. Nos hospedamos en uno (ver DATOS UTILES abajo) y salimos a callejear un poco. Estábamos algo cansados para ir por nuestra cuenta a los lugares interesantes que se ubican en los alrededores de Nazca por lo que nos pareció una buena idea contratar los servicios de una agencia que nos facilitara la vida y nos permitiera simplemente relajarnos este día. El sol costeño seguía apretando con sus calores indomables por lo que decidimos esperar el frescor de la noche para salir a andar de nuevo.


Con las primeras sombras volvimos a la calle y luego de preguntar precios y ver qué ofrecían varias agencias decidimos contratar los servicios de NATIVO JOURNEY (ver DATOS UTILES abajo). Adrián, dueño de la agencia, nos atendió muy amablemente y quedamos en que al día siguiente pasaría a buscarnos por el hotel para llevarnos por la mañana a los acueductos de CANTAYOC, y por la tarde al cementerio de CHAUCHILLA. 


CANTALLOC


La cómoda combi en la que íbamos se abría paso entre las barriadas ubicadas en las afueras de la ciudad de Nazca. Poco a poco el cemento dejaba espacio a los campos y muy pronto todo obtuvo un cariz bucólico y sosegado. Adrián es un guía oficial muy bien informado, con conocimientos serios y que sabe explicar. Además es futbolista y nos contó sus hazañas en el campo de fútbol con sus equipos. El viaje no es muy largo pero costaría un poco llegar por tu cuenta porque los acueductos construidos hace cientos de años todavía están siendo utilizados por lo que están rodeados de chacras y casas. El guardián baja la cadena y nos acercamos. 


Aparece el primer acueducto al que se conoce como de tipo “zanjón” por ser alargado, como un canal. Sorprende su sinuosidad, sus paredes formadas ordenadamente por rocas perfectamente redondeadas: al fondo sigue corriendo, como lo hace desde que construyeron esta obra hidráulica allá por el V d.C., una corriente de agua cristalina. No puedo dejar de pensar en esa herencia que ha dejado la genialidad de los Nazca para sus descendientes: obras que permitiesen tener acceso a agua en medio de una de las zonas más desérticas del planeta en donde la vida simplemente parece imposible.

CANTALLOC. ICA - PERU.
CANTALLOC. ICA - PERU.

 Pero las más impresionantes son las que tienen forma de espiral y parecen una presunción de genialidad: es como si se hubiesen dado la mano arte y tecnología pero no, nada de eso, es funcionalidad pura. Esa forma permite la oxigenación, el fácil acceso a los canales para limpiarlos, y, además, protegen a esta obra de la erosión. Vistos desde arriba deben parecer ojos que miran atentamente al celeste del cielo, trincheras redondeadas, en fin, lo que puedas imaginar.

CANTALLOC. ICA - PERU.
CANTALLOC. ICA - PERU.
CANTALLOC. ICA - PERU.
Me contó Adrián que antes se solían hacer ofrendas como agradecimiento por la maravilla líquida que aparece en un lugar donde apenas si llueve, pero esas ceremonias cada vez son más escasas. Tradiciones que se pierden, lamentablemente. 

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