En Abbey Road: Caminando con Los Beatles

viernes, 23 de diciembre de 2011


Mi primer acercamiento con los Beatles fue a través de la imagen más que de la música: unos dibujos animados muy bonitos que veía cuando niño y en donde los “fab – four” corrían huyendo de las fans y una foto que mi hermano Arturo había pegado en una pared y donde se veían a 4 hombres con “corbatas con saco gris, flequillo solo hasta la nariz” como diría Charly García. De ahí a la fascinación por la música que esos chicos hicieron había un corto camino. 


No soy un gran fan del grupo, conozco como cualquier hijo del vecino un poco de su historia y de su trascendencia; he oído sus canciones y las puedo reconocer en cualquier lugar del mundo a donde vaya; pero eso sí, sé que donde sea que esté siempre tengo que oír un poco de su música, es esencial, es como lo que me pasa cuando oigo a Bach, Beethoven o Chopin: uno se da cuenta que puede al menos agradecer un poquito ser parte de esta delirante espacie. 

Turísticamente Londres gravita sobre muchos ejes, hay rutas elaboradas para todos: literarias, históricas, artísticas, sobre fantasmas y asesinos, de compras y musicales. Una de las principales es la de los “Beatles” y sobre ella he visto desde anuncios de agencias que las ofrecían hasta libros donde se proponen un paseo por los lugares donde estuvieron los cuatro grandes de Liverpool. Sin lugar a dudas el rincón londinense que es la quintaesencia del espíritu Beatle de la ciudad es ABBEY ROAD.



Cuando vivía en Perú y era muy joven recuerdo que mi hermano Arturo me decía que los Beatles habían salido a caminar por esa calle y que les habían tomado una foto para la portada de uno de sus discos: desde entonces esa avenida se había vuelto una leyenda y la gente se robaba la placa donde estaba inscrito su nombre. Sabía entonces poco de música y más que la historia de la foto lo que me llamó la atención fue el hecho de que un lugar en una ciudad se pueda volver histórico por una anécdota sin trascendencia. Hasta que llegué a Londres y revisé mis conocimientos musicales y oí entero por vez primera en mi vida el disco y entonces me dije… TENGO QUE IR.


No soy el único que ha sentido esa imperiosa necesidad, de hecho el estudio Abbey Road es un lugar de peregrinación, si se quiere. Ubicados en el norte de la ciudad, la mejor forma de llegar allí es con la línea de la JUBILEE LINE (la de color gris en el mapa del “tube”) hasta ST. JOHNS WOOD. Nada más salir de la estación ya hay signos de presencia “Beatle”: una pequeña tienda que vende todo el souvenir necesario para el fanático que quiere llevarse un recuerdo del célebre lugar, lo mismo que un peregrino que se lleva la imagen de la virgen cuando visita Lourdes.


Desde allí es muy fácil llegar, se toma el Grove End Road y luego de caminar unos pocos minutos llegamos hasta la esquina con Abbey Road (ojo, hay otras 20 calles con el mismo nombre en Londres) y aparece el mito frente a ti. Es inevitable no sentirse transportado en el tiempo pues apenas nada parece haber cambiado desde la época que los Beatles anduvieron por aquí con armonías sonándoles en la sesera.

Estudios Abbey Road. Londres - Inglaterra.
Estudios Abbey Road. Londres - Inglaterra.


Estudios Abbey Road. Londres - Inglaterra.
En el paso de cebra donde estuvieron los Beatles. Estudios Abbey Road. Londres - Inglaterra.


Lo que sí está muy alterado es el muro que rodea la entrada a los estudios: no hay en ella centímetro que no esté cubierto de grafiti y de frases y dibujos hechos a plumón o bolígrafo. Todo un mural del fanatismo in extremis. Es obvio que quien allí llega deja patente su impronta de vandalismo amatorio: aquí estuvo tal, aquí estuvo cual… y más y más… este escriba no pudo vencer la tentación, hablan las imágenes...

Estudios Abbey Road. Londres - Inglaterra.
Mi escrito. Estudios Abbey Road. Londres - Inglaterra.
Estudios Abbey Road. Londres - Inglaterra.
Estudios Abbey Road. Londres - Inglaterra.
 
HISTORIA DE UNA FOTO


Cuentan los mismos Beatles que la idea de tomarse una foto cruzando el paso de cebra fue algo muy espontáneo y que apenas lo decidieron salieron a tomársela. Lejos estaban las épocas en que se movía una gran cantidad de gente y se elaboraba un amplio trabajo de estudio para hacer discos con imaginativas portadas multicolores, llenos de personajes y con mucho sabor “pop art”; los integrantes del grupo ya no querían gastar mucho tiempo juntos, requerían la inmediatez, la rapidez de la convivencia, como diciendo que cuanto menos tiempo estuvieran juntos sería mejor, como una matrimonio escaso de amor y profuso de resentimiento. El final estaba cerca.


Ian Mc Millan fue el fotógrafo encargado e hizo todo el trabajo en menos de media hora que es el tiempo que se cerró Abbey Road al tráfico ya que era, todavía lo es, una calle muy transitada. La policía colaboró en esto y por ello se ve en la foto uno de sus coches y al lado uno Volkswagen que no pudo ser removido porque parece que el dueño estaba de vacaciones. El “escarabajo” también tendría su ración de gloria ya que fue subastado en 1986 y seguramente se expone en alguna rica colección privada.


 

Aquel fue un caluroso día de agosto por lo que Paul, que vivía muy cerca, decidió ir con sandalias y antes de caminar con sus compañeros por el paso se las quitó para andar descalzo. Esta ligera ocurrencia daría vida a una “leyenda negra”: al ver la foto un programador de radio norteamericano dio la noticia de que Mc Cartney estaba muerto y que quien allí se veía era un actor contratado.


Llegó a la conclusión descifrando ciertos símbolos que solo él podía entender, diciendo por ejemplo que andar descalzo es una alegoría que significa la muerte para la mafia; que la matrícula del Volkswagen, el 281F, debía de ser interpretado como 28 IF, es decir que el músico tendría que tener 28 años SI (del inglés IF) estuviera vivo; que era el único que tenía los ojos cerrados, como un cadáver, y que Ringo representaría la funeraria por estar vestido de negro. Y para agrandar semejante memez añadió una “prueba” más que confirmaría su teoría: Paul era el único de los 4 que llevaba una rosa negra en una de las fotos del disco MAGICAL MISTERY TOUR (según el libro THE BEATLES – ANTOLOGIA. Ediciones B. Año 2000; yo no he podido ver más que la foto de la portada por lo que no puedo confirmar esto).

La imagen de Jhon, Paul, George y Ringo cruzando el paso peatonal se convirtió en una de las más famosas del mundo occidental y seguramente una de los más imitados y parodiados, aquí una pequeña selección de fotos divertidas que aluden a la memorable fotografía.







 

El disco ABBEY ROAD se iba a llamar EVEREST ya que eran los cigarros que Geoff Emerick, el extraordinario ingeniero de sonido, fumaba pero fue Mc Cartney a quien se le ocurrió ponerle el nombre de la avenida. Se hizo la grabación en solo 2 meses, cosa que llama la atención teniendo en cuenta lo mucho que costó hacer el disco anterior, LET IT BE, por problemas entre los integrantes del grupo, que sin embargo saldría al mercado más tarde debido al retraso que significó hacer la película basado en ese trabajo; parece que los cuatro músicos querían liquidar todo de una vez así que se apuraron e hicieron la última grabación: una de las mejores de la historia del rock; dicen que las luciérnagas brillan con más intensidad cuando sienten cerca la muerte.


A propósito de este ingeniero de sonido, el año pasado se publicó sus memorias en un libro llamado EL SONIDO DE LOS BEATLES. MEMORIAS DE SU INGENIERO DE GRABACION. Los periódicos de España se han hecho eco de esta publicación y le han endilgado muy buenas críticas. La “historia oficial Beatle” ha olvidado un poco la gran labor que este hombre hizo poniendo su perspicacia al servicio de la genialidad de unos músicos que habían empezado una voraz búsqueda de sonidos y efectos que entonces ni existían; así juntos formaron unas de las amalgamas sonoras más memorables del mundo de la música popular. 


Pero el libro no es solo un recuento de las proezas y logros técnicos que de esta unión de talentos nació sino que también, dicen los críticos, está bien adobado de confesiones y recuerdos de anécdotas que Emerick pudo vivir como testigo privilegiado. Algunas cosas ya las sabemos, otras sorprenden, y mucho: Lennon es el más deseoso de experimentaciones (es como a mí me gusta más, el artista por momentos vanguardista, por momentos surrealista que fue y no el santón en que lo han convertido) y lleva a las sesiones de grabación a una Yoko Ono convaleciente a quien se ubica en una cama y se le provee de un micro conectado al cuarto de control para dar su opinión; Harrison y Ringo pasan sin pena ni gloria; Mc Cartney es el beatle que parece llevar sobre sus hombros el equilibrio de ese mundo crepuscular: un perfeccionista a quien no le falta diplomacia para manejar situaciones difíciles y quien es siempre el más entusiasta, amigable y sensato.
 
Y más allá de la historia “interna” también es bueno saber algunas cosas interesantes que se cuentan sobre los estudios ABBEY ROAD y que no por gloriosa deja de tener sus propias e incómodas sombras: el ambiente de trabajo en ese estudio era casi tan tradicionalista que parecía que dentro no habría pasado el tiempo y se vivía con rigurosidad victoriana; quién iba a decir que en un lugar donde todo estaba medio chapado a la antigua hubiera gente que estaba construyendo los sonidos del futuro. Cuenta Emerick que el ambiente era asfixiante, con dictadorcillos que obligaban a los ingenieros a usar batas blancas como si estuvieran en un hospital y donde los horarios eran sagrados: se cortaba la luz a los músicos de Pink Floyd para que se fueran. Los Beatles aprovecharon la preferencia y tuvieron libertad de horarios para hacer del estudio un taller de experimentación aunque no todos estuvieran contentos de estar al lado de los “fab-four”: sus sesiones era “exasperantes” y hasta George Martin, el célebre productor, tira la toalla y deja a Paul al mando de la desquiciada nave.


El cambio en nuestros consumos culturales ha transformado todo, las cosas son más accesibles y, supuestamente, más fáciles de hacer pero hemos perdido ingenio porque todo ya está hecho y casi nada significa un desafío para la imaginación amparados como estamos en la engañosa facilidad que la tecnología de hoy nos brinda. Los grandes estudios de grabación son, sin lugar a dudas, una de las víctimas de  esos cambios. ¿Quién necesita ahora irse hasta uno de esos templos del sonido, talleres de fascinante resonancias, si puedes montarte un estudio en tu habitación sin importar que la calidad sonora guarde un mínimo de excelencia? En febrero del año pasado la disquera EMI puso a la venta los estudios ABBEY ROAD esperando obtener algo más de 30 millones de libras. Afortunadamente la respuesta no se hizo esperar y en diciembre del 2010 el gobierno británico dio al edificio el grado de Monumento Clasificado debido a su «importancia cultural e histórica», con lo cual se evita cualquier amenaza que pueda alterar su estructura y fisonomía. Así que tendremos todavía ABBEY ROAD para rato, afortunadamente.

Pablo





DATOS UTILES    

  • Cada 8 de agosto, día en que se tomó la foto hace ya más de 40 años, los fans y admiradores de los Beatles cruzan el paso de cebra que atraviesa Abbey Road hasta la esquina de Grove End Road, sería una fecha interesante para ir por allí si se quiere sentir la efervescente pasión colectiva de los amantes de la música de los 4 de Liverpool.
  • Paul Mc Cartney grabó un disco llamado irónicamente PAUL IS LIVE en 1993, en él parodió la portada de Abbey Road: caminó por el paso de cebra, acompañado de su perro, y quedó inmortalizado de nuevo por  Mc Millan. Ah, esta vez Paul llevaba zapatos.


BIBLIOGRAFIA


  • THE BEATLES – ANTOLOGIA. Ediciones B. Año  2000
  • EL SONIDO DE LOS BEATLES. MEMORIAS DE SU INGENIERO DE GRABACION. GEOFF EMERICK Y HOWARD MASSEY. EDICIONES URANO. 2011

8 comentarios:

Patricia dijo...

Esos cuatro sí qué eran geniales!
Y el relato acompaña...me encantó!, dan ganas de cruzar la calle...

Susana dijo...

Chévere tu blog y tus historias ... me he convertido en seguidora de tu blog ;) si pasas por Holanda pásame la voz... saludos ! susana

Ariadna dijo...

hola!! visité tu blog y está genial, Me gustaría enlazarlo en mis blogs y por mi parte te pediría un enlace hacia el mío tambien y de esta forma ambos nos ayudamos a difundir nuestras páginas.

Si puedes escríbeme a ariadna143@gmail.com

saludos

Juan José María Soto Mendoza dijo...

Hola, yo tengo la foto del señor que sale en frente del coche negro del lado derecho. Es un viejito que aún vive. Creoq eu ahora quiere cobrar regalías por salir en la famosa foto. Saludos, les doy el link de la foto.
https://fbcdn-sphotos-a.akamaihd.net/hphotos-ak-prn1/563338_405111202859439_200606447_n.jpg

Patricia dijo...

Hola!!! Alguien de viajeros.com me recomendó tu pagina y me encantó "leerte". Me identifique mucho con lo que escribiste de Abbey Road, yo también tenía la necesidad de ir!! Saludos y muy buena tu pagina!

Pablo Solórzano dijo...

Patricia, gracias por tu visita ydisculpas por la demora en responder. Pues ya veo que también has visitado Londres y Abbey Road, inevitable para quien gusta de la músic ade los 4 de Liverpool. GRacias a ti por tu visita y felicitaciones también por tu página. Un saludo!

Maarth dijo...

Ame tu blog, tu historia y tu viaje me han inspirado, amo a los beatles, mueeeeeeero por visitar la ciudad estos 4 grandes de la musica, ya que son mi adicción y espero en algún momento de mi vida poder ir. Saludos.

Pablo Solórzano dijo...

Hola Maarth, pues no sabes cómo me alegra que una fanática y conocedora de los chicos de Liverpool esté contenta con lo que he escrito. Son grandes músicos, enormes, irrepetibles, hechizados por esa magia es que me fui a ver una parte donde vivieron esas leyendas... y por eso escribí sobre esa grata experiencia. Saludos y muchas gracias por tu visita y palabras! Pablo

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