Año nuevo en Munich : vino caliente, luces y nieve

jueves, 29 de diciembre de 2011



No hay ciudad europea que no se ilumine en las fiestas de fin de año. Munich no podía ser la excepción así que sus calles se llenan de luces y adornos y aunque la voracidad consumista de la gente también se acrecienta no se la siente tan agresiva como en Londres por ejemplo, donde también he tenido la suerte de ver las celebraciones de fin de año (ver entrada aquí). Ya había tenido la suerte de cumplir mi sueño de conocer la bella capital bávara (ver aquí) y ahora volvía para celebrar la llegada del año nuevo 2011 bien acompañado de mis hermanos y amigos.

Munich - Alemania.
Munich - Alemania.
Como en todas las grandes urbes de Centroeuropa en Munich también son clásicos los mercadillos repletos de quioscos navideños donde se venden artesanías, ornamentos para el árbol navideño, juguetes y comida. Aunque estos quioscos solo atienden hasta el 24 de diciembre por la mañana quedan en las calles, hasta bien entrado el año nuevo, los árboles, luces y adornos que le siguen dando a la ciudad el clásico espíritu navideño y comercial. Los que nunca cierran son los puestos donde se venden litros y litros de GLÜHWEIN o VINO CALIENTE, una bebida hecha con jugo de limón, vino tinto, canela y clavo, que se sirve en inmensos vasos de plástico y que entra en el cuerpo como una bendición manteniéndonos calientes en nuestras caminatas por las calles llenas de nieve.

Munich - Alemania. Foto de la página www.sobreturismo.es
Munich - Alemania.
Munich - Alemania.
Munich - Alemania.

La noche vieja es conocida por alemanes como “Silvester” en honor a San Silvestre, Papa que muriera el última día del año 335 d. C. en Roma. Los previos a la medianoche se pasan tranquilamente en casa, tomando vino, conversando y viendo la televisión. Recuerdo que nos quedamos enganchados mirando un bonito concierto de Andre Rieu y luego un programa especial donde se presentaban muchos cantantes alemanes, todos ellos bastante maduritos, cantando contenida y elegantemente en un estudio lleno de un público también adulto. Le pregunté a mi hermano si en Alemania no había cantantes jóvenes, me dijo que sí pero en año nuevo no se estila poner en la televisión programas de música juvenil. 




La televisión alemana también tiene por tradición emitir el 31 de diciembre un sketch inglés de 10 minutos de duración llamado “Dinner for One” (Cena para uno). Es una historia bastante pícara y divertida: relata la historia de una solterona llamada Miss Sophie el día que cumple 90 años y quien se encuentra totalmente sola; para celebrarlo su fiel mayordomo James adopta el papel de los varios amigos y amantes ya fallecidos de la anciana y de tanto empinar el codo termina borracho como una cuba y lleva a la dama a sus aposentos a saber qué. Este sketch fue grabado en los años 20 y emitido como material de relleno en la televisión alemana a inicios de los 70, nadie imaginaría el éxito que iba a tener.




En gran parte de Europa se suele cenar muy temprano, sobre todo durante las fiestas; cosa que a los peruanos les parece rara ya que en navidad o año nuevo cenamos pasadas las 12 de la noche, luego del brindis, algo que me parece exagerado, como ya he dicho, aunque la costumbre ha empezado a cambiar. Así que para no alterar la tradición europea comimos a las 9 de la noche cosas que son de lo más naturales para los alemanes: trozos de carne de cerdo aderezado con salsas, embutido, pan, queso y mucho vino. Todo eso con música muy suave para hacer de la velada un momento íntimo.

Munich - Alemania.
Las 11 y 30 de la noche nos pilló enchispados caminando sobre las calles nevadas de Munich. Quizás sea la única noche invernal donde hay tanta vida en las calles de esta ciudad: toda la gente se mueve con apuro, sonriendo, llevando bajo el brazo algún paquete de juegos artificiales o una botella de champán. Los tranvías están llenos y por una vez en el año los alemanes sonríen con fuerza y hablan alocadamente. La gente se moviliza a los clásicos puntos de la ciudad donde se reúnen para hacer lo que más les gusta a casi todos cuando se acerca las 12 de la noche: reventar cohetes, encender fuegos artificiales y beber mucho vino y champán. Mis hermanos, Werner y yo elegimos irnos hasta el FRIEDENSENGEL o Ángel de la paz, un monumento construido para conmemorar los primeros 25 años de paz desde que acabara la guerra Franco Prusiana de 1871. Dicho monumento se encuentran a las orillas del río Isar, sobre la avenida PRINZREGENTENSTRASSE, una de las cuatro arterias reales de la ciudad. Allí, a los pies del Ángel, quedamos en encontrarnos con nuestro amigo griego Lefteris y su esposa serbia Olivera que estaban yendo desde Grecia hacia Holanda en coche y a quienes la noche vieja les pilló en Munich, así que el grupo creció. 

El ángel de la paz. Munich - Alemania. Foto de la página web www.virtualtourist.com

Munich - Alemania.
Munich - Alemania.
Las 12 de la noche fue un delirio de bulla, luces, sonrisas, gritos, jolgorio, baile y números al cual más gracioso: gente que se aupaba sobre sus amigos, otros que se tiraban al suelo, unos que bailaban poniendo una botella sobre la cabeza, otros que hacían rondas haciendo pasos extraños y jocosos mientras que se escuchan por doquier los “Guten Rutsch” (feliz año nuevo), o los “Prosit Neujahr” y los “Ein gutes neues Jahr” (un buen año nuevo). Nosotros encendimos nuestro arsenal y aportamos poniendo nuestra luz en el firmamento bávaro. Por lo que he oído el hecho de encender fuegos artificiales para recibir el nuevo año se debe a que las luces ahuyentan a los malos espíritus, aparentemente son antiguas tradiciones germánicas. Luego abrimos nuestras botellas de champán y vino y nos abrazamos tratando de sacarnos de encima la incredulidad que no nos permitía creer que estábamos juntos en una fiesta de año nuevo en Munich, la ciudad que fue para nosotros durante mucho tiempo una especie de “tierra prometida”.

Munich - Alemania.
Munich - Alemania.
Decidimos continuar la celebración en uno de los pequeños mercadillos donde solo se vende vino y algún picoteo y que se ubican en una de las viejas puertas medievales de la ciudad por lo que acabamos en la ISARTÖR (Entrada del Isar) sonriendo, planificando nuestras andanzas por Munich en los días siguiente y bebiendo inmensos vasos de GLÜHWEIN… total el primer día del año también es feriado oficial en Alemania y podíamos dormir cuanto quisiéramos. 

Munich - Alemania.
¡Ein gutes neues Jahr o lo mismo que… un buen año para todos! Alegría para todos. 

Pablo

3 comentarios:

Patricia dijo...

Qué bonito relato Pablo! Navidad y Año Nuevo en lugares como Münich, Praga, Viena...han de ser mágicas! Espero vivirlo algún día...
Ya mismo voy a mirar Dinner for One, necesito 10 minutos de risa para activar mi día laboral jaja....(qué curioso...cómo cambian las costumbres en distintos puntos del planeta, no?)

Abrazos, amigo!! y que en este nuevo año la brújula siga en movimiento ;o) Feliz 2012!!

NancyD dijo...

Realmente muy bonito relato. Feliz Año Nuevo, desde el otro lado del continente.

Pablo Solórzano dijo...

Querida Patty, pues sí navidades y fiestas en las ciudades del centro de Europa son alucinantes por esa mezcla de luz y nieve. Un gran abrazo para ti y gracias por darte una vuelta por aquí por la brújula. Cómo va lo de tu plan de viajar por estas zonas para buscar tus raíces? Espero que bien, ojala podamos vernos en ese itinerario, tengo planes de irme a Munich a mitad de año por unos meses. Nancy, muchas gracias tambien por tu visita, un gran año nuevo para ti.

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