La poesía del viaje : Robert Louis Stevenson

lunes, 15 de septiembre de 2014



[…] Como se ve, en el transcurso de un día de excursión hay una gran variedad de estados de ánimo. Entre la alegría del comienzo y la flema feliz de la llegada, hay un cambio ciertamente grande. A medida que avanza el día, el viajero va pasando de un extremo hacia el otro. Cada vez está más unido con el paisaje material, y la ebriedad del aire libre hace grandes progresos en él, hasta que se para junto al camino y ve todo lo que le rodea como en un sueño placentero.



[…] Uno llega a un mojón en una colina, o a un lugar donde anchos caminos se encuentran bajo los árboles; se quita la mochila y se sienta a fumar una pipa a la sombra. Se queda ensimismado y los pájaros se acercan a mirarle; el humo se disipa en la tarde bajo la cúpula azul del cielo; el sol se posa cálidamente sobre sus pies y el aire fresco visita su cuello y agita su camisa abierta. Si no es feliz es que debe tener mala conciencia. Uno puede perder todo el tiempo que quiera junto al camino. Es casi como si hubiese llegado el milenio, cuando tiraremos los relojes por la azotea y no nos acordaremos más de la hora y de las estaciones. No respetar horarios durante toda una vida es –iba a decir- vivir para siempre.

 

[…] Y parece como si una caminata enérgica le purgara a uno, más que cualquiera otra cosa, de toda estrechez y todo orgullo y dejara que la curiosidad se manifestara libremente, como en un niño o un hombre de ciencia. […]



[…] Porque estamos tan ocupados y tenemos tantos proyectos remotos que realizar, y castillos en el fuego que convertir en sólidas mansiones habitables sobre un suelo de grava, que no podemos encontrar tiempo para realizar viajes de placer al País del Pensamiento y entre las Colinas de la Vanidad. […]



[…] Tenemos tanta prisa por hacer, por escribir, por acumular posesiones, por hacer audible nuestra voz un instante en el silencio burlón de la eternidad, que olvidamos aquello de lo que estas cosas no son sino partes, a saber: vivir. […]



[…] Y ahora uno debe preguntarse, cuando todo está hecho, si no habría estado mejor sentado al amor de la lumbre en su casa y siendo feliz pensando. Estar sentado en calma y contemplar –recordar sin deseo los rostros de las mujeres, sentirse complacido sin envidia de las hazañas de los hombres, serlo todo y estar en todas partes con armonía, pero contento de seguir estando donde no está y de seguir siendo lo que uno es-, ¿no es esto conocer la cordura y la virtud, y morar en la felicidad? […]



Excursiones a pie, Robert L. Stevenson

José J. De Olañeta, Editor. 2010.

Las 20 joyas secretas adonde viajar en el Perú, según la La brújula del azar (2da parte)

lunes, 1 de septiembre de 2014



Por que lo prometido es deuda, aquí la segunda parte de la lista de las “20 JOYAS SECRETAS” del Perú que iniciamos en la entrada anterior. Les recordamos que esta es una lista hecha sobre la base de los sitios que hemos conocido, obviamente hay muchos bellos lugares más en el Perú que merecerían estar en una lista como esta que cualquier viajero podría hacer. 


   Esperemos que este escrito sirva de inspiración para que cojan la mochila y viajen a pueblitos como estos: poco conocidos pero llenos de belleza. ¡A viajar gente que el Perú les espera!


LARI – YANQUE – COPORAQUE (MARGEN DERECHA DEL VALLE DEL COLCA)


Lo primero que se viene a la mente de quien oye decir cañón del Colca es la imagen de un cóndor volando sobre  el vacío… y claro, debajo, en tierra, cientos de hombrecitos y mujeres inmortalizando el momento con sus móviles y cámaras. Desde el “mirador” que permite ver el elegante planear de esta ave también se puede ver al otro lado del cañón unos pueblitos suspendidos en las laderas de verdes cerros. Se les ve tan bonitos y tranquilos que la primera vez que estuve por el Colca me dio curiosidad y me prometí volver pero para ir hacia esa otra parte. Fue una excelente decisión pues hay allí varios lugares adonde muy pocos van ya sea por que no están incluidos en las rutas que se ofrecen en los paquetes turísticos, o porque no hay mucho transporte que permita llegar y salir de esa zona con relativa facilidad. Y sí, esto último es cierto. 

Iglesia de Lari. Arequipa - Perú.
Andenes en Yanque. Arequipa-Perú.
Coporaque. Arequipa-Perú.
     Pero a falta de buses buenas son las piernas así que cuando estuvimos por esos pueblos y no encontramos transporte para movilizarnos nos pusimos a caminar (es algo que nos encanta, por lo demás) y bajamos y subimos hasta 2 veces en un mismo día por las laderas del famoso cañón. El esfuerzo tuvo su premio pues conocimos sitios deliciosos como LARI y suportentosa y bella iglesia, o COPORAQUE, y también la parte del pueblo de YANQUE ubicada en la margen derecha. 


LEYMEBAMBA 


Creo que este sería uno de los sitios adonde me retiraría a vivir. Sin lugar a dudas. Ubicado al sur del departamento de AMAZONAS, Leymebamba tiene encanto, tranquilidad, y está a medio camino entre los andes y la selva por lo que le rodea un hermoso paisaje. De un tiempo a esta parte el nombre de este lugar suena más y más porque es el punto de entrada hacia la famosa LAGUNA DE LOS CÓNDORES pero ni remotamente es un sitio muy visitado: de nuevo, quizás una de las razones es que pese a ser un sitio de paso importante la ruta para llegar por allí es, geográficamente hablando, algo complicada… pero bella e impresionante. 

Leymebamba. Amazonas - Perú.
La Congona. Amazonas - Perú.
Museo Centro Mallqui. Amazonas-Perú.
    Sin embargo, no sólo de tranquilidad vive el hombre, hay que moverse, y Leymebamba ofrece buenos pretextos para hacerlo: a la ya nombrada LAGUNA DE LOS CÓNDORES, hay otros sitios adonde se puede acceder tras una ardua caminata: una de ellas es LA CONGONA. Otro hito importante es el MUSEO CENTRO MALLQUI y su impresionante exposición de  momias. Después de visitar el museo puedes irte al pequeño restaurante ubicado justo al frente y tomarte un café viendo un espectáculo de ensueño: muchos colibríes llegan golosos a sorber el dulce que han puesto en el florido jardín y llenan la atmósfera de magia y belleza. Anda, visita Leymebamba, y déjate enamorar por su encanto. 

Las 20 joyas secretas adonde viajar en el Perú, según la brújula del azar

miércoles, 13 de agosto de 2014



No me canso de repetirlo: el Perú no se acaba nunca. He tenido la suerte de viajar mucho por mi país y de leer todo lo que he podido sobre sitios que uno puede visitar en él pero cada vez que llego a esos lugares me doy cuenta de que aquella noticia solo era la punta de un inmenso iceberg, el anzuelo que atrapa la curiosidad, puesto que cuando uno llega a esos sitios de pronto se da cuenta que hay mil lugares más poco conocidos y llenos de encanto… y así ad infinitum. Esto no debería sorprender a nadie. El Perú está entre los 20 países más extensos del mundo por lo que en su territorio hay de todo: amplísimas selvas, unas elevadas montañas y una larga franja costera, además de un inmenso mar. 


Hace un tiempo se nos ocurrió hacer una especie de ranking con los 20 lugares que más nos han gustado en nuestras andanzas por el Perú, y sobre los que poco habíamos oído y adonde no muchos van, así que nos pusimos manos a las obras y entre recordar lo experimentado en esos sitios, volver a leer lo escrito sobre ellos y mirar de nuevo las fotos que allí tomamos, seleccionamos los que creemos deberían estar en esta lista. Por ende estas “joyas secretas” son lugares que hemos conocido hasta ahora, todavía nos falta mucho por ver y viajar en el Perú (¿ya dije eso de que no se acaba nunca?), soñamos con volver e irnos desde las costas de NAZCA hasta la frontera con Brasil en plena selva de MADRE DE DIOS, pasando por AYACUCHO, APURIMAC y CUZCO, por ejemplo; y también con meternos a caminar por el cañón de COTAHUASI; disfrutar de las playas ubicadas entre PIURA y TUMBES (ya las conozco pero entonces no tenía una buena cámara ni muchos menos imaginaría que algún día iba a escribir un blog); navegar hasta IQUITOS y dar el salto al PACAYA – SAMIRIA; seguir las huellas de los Tantamayo en las alturas de HUÁNUCO; llegar a como de lugar al maravilloso PONGO DE MAINIQUE cuzqueño; dar la vuelta al AUSANGATE; ir al encuentro del encanto místico del SEÑOR DE QOYLLORITI; en fin, mil lugares más que todavía faltan conocer y que seguramente estarían en esta lista o en la de cualquier otro que se anime a hacer algo parecido.

NIÑO DE WILLOC. CUSCO-PERU.

Por último debo decir que a la hora de elegir los lugares que deberían formar parte de esta lista tuvimos muchos remordimientos de dejar algunos fuera pero es que ya se sabe que en esto de las listas impera un sentido puramente subjetivo por lo que es seguro que muchos viajeros no coincidan con lo que aquí se propone. Eso sí, como es casi imposible poner el primero a alguno de estos fantásticos rinconcitos del Perú hemos decidido ir presentándolos por orden alfabético. Esperamos que todo esto sea de vuestro agrado y que sobre todo les sirva como inspiración para ir hacia ellos.

Nos vemos en la ruta, viajeros.


Pablo 

La poesía del viaje : William Hazlitt

domingo, 3 de agosto de 2014




El alma de un viaje es la libertad, la perfecta libertad, de pensar, sentir y hacer exactamente lo que a uno le place. Vamos de viaje principalmente para vernos libres de todos los impedimentos y todas las molestias; para dejarnos atrás a nosotros mismos mucho más que para librarnos de los demás.

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Qué agradable es entrar en alguna población antigua rodeada de torres y murallas, cuando está a punto de caer la noche, o llegar a alguna aldea diseminada, con las luces que surgen a través de la oscuridad circundante, y entonces, tras preguntar por el mejor alojamiento que puede proporcionar el lugar, “ponerse cómodo en su posada”. Estos momentos memorables de la historia de nuestras vidas son demasiado preciosos, están demasiado llenos de felicidad sólida y sincera como para desperdiciarlos y diluirlos en una simpatía perfecta. Querría tenerlos todos para mí solo y apurarlos hasta la última gota: servirán para hablar o escribir sobre ellos más tarde.

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Imagen tomada de http://cultured.com/

¡Oh, es magnífico quitarse de encima las trabas del mundo y de la opinión pública, perder nuestra importuna, fastidiosa y perpetua identidad personal en los elementos de la naturaleza y convertirse en el fruto del momento, libre de todas las ataduras, mantenerse unido al universo sólo un por un plato de mollejas y no deber nada más que la cuenta de la noche, no buscar ya el aplauso ni encontrar el desprecio, no ser conocido por otro título que el caballero del reservado!

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De hecho, el tiempo que hemos pasado fuera es delicioso, y en cierto sentido instructivo, pero parece excluido de nuestra existencia substancial y manifiesta, y nunca parece confluir naturalmente con ella. No somos la misma persona, sino otra, y quizá más envidiable, todo el tiempo que estamos fuera de nuestro país. Perdemos contacto con nosotros mismos, igual que nuestros amigos. Por eso el poeta, de un modo algo extraño, canta:



“Fuera de mi país y de mí mismo voy”.





William Hazlitt (1773 – 1830)

“Ir de viaje”

(José J. de Olañeta, Editor. 2010)


Resumen de entradas de viajes por el sur del Perú : 2012

jueves, 31 de julio de 2014



Estimados viajeros, aquí les presento un resumen del recorrido que hicimos el 2012 en el sur peruano. El viaje empezó en las alturas puneñas y poco a poco fue descendiendo hasta llegar a los desiertos de Ica. Me parece que es una buena idea ponerlo así, de forma resumida pues esto le da un orden cronológico al viaje y hace más fácil encontrar la información que trato de dar a los potenciales viajeros que quieren darse una vuelta por los lugares por los que tuve la suerte de estar. Así que empezamos.



1ER DESTINO: PUNO


Partimos en avión desde Lima y llegamos hasta la capital del altiplano, a orillas del inmenso y grandioso Titicaca. Como ya habíamos estado infinidad de veces en esta zona esta vez queríamos conocer algo “nuevo”, que estuviera un poco al margen (aunque tampoco tanto) de los lugares adonde vamos siempre los turistas que poco o nada conocemos (en un principio) sobre las muchas, y poco conocidas, opciones que hay de pasarlo bien en Puno: escogimos pasar un tiempo corto en la preciosa PENINSULA DE CAPACHICA: MARAVILLA SECRETA y allí nos hospedamos en casa de una familia que nos trató como si fuéramos reyes. Les recomiendo la visita a este fascinante sitio, y sí les tienta quedarse a vivir para siempre allí a mí no me culpen…


PENSINSULA DE CAPACHICA. PUNO-PERU.

Desde CAPACHICA nos fuimos a conocer algunos de los pueblos que se ubican en las orillas del lago, aquellas que siempre se ven desde la combi que nos lleva raudos hasta la frontera con Bolivia y que pocas veces nos damos el tiempo de visitar. Pues bien, como a mí siempre me pasaba eso de mirar a estos pueblos desde el bus o la combi y jurarme que algún día me bajaría a conocerlos llegó el momento: por fin conocimos JULI y POMATA. Fue una buena experiencia, para bien y para mal, ya que observamos sus increíbles iglesias barrocas pero al mismo tiempo el pésimo ambiente de modernidad lesiva en el que se encuentra dicho patrimonio. Lean y vean por qué digo estas cosas, pero sobre todo viajen, viajen y conozcan estos sitios, y saquen sus propias conclusiones.

DETALLE DE LA IGLESIA DE POMATA. PUNO-PERU
JULI. PUNO-PERU

Seguimos en Puno. Siempre se ha relacionado el paisaje puneño con las Chullpas, esas inmensas edificaciones funerarias que se elevan imponentes en medio de la planicie altiplánica. Recuerdo haber visto construcciones relativamente parecidas en otras zonas del Perú pero no tan recias y elevadas como las que se puede ver en Puno. Los tours suelen llevar al visitante a las chullpas de SILLUSTANI, mágico lugar en que se conjugan muy bien lo arqueológico con el paisaje. Pero, de nuevo, siguiendo un poco la búsqueda de espacios “nuevos” o poco conocidos nosotros nos fuimos hacia las CHULLPAS DE CUTIMBO, otro interesante lugar donde hay también unas chullpas que parecen haber sido sacados de un cuento de Borges: son gigantescas, enormes, parecen haber sido hechas por una raza de gigantes… y si se añade a eso la cantidad de símbolos que los adornan… el misterio está servido.


CUTIMBO. PUNO - PERU.


2DO DESTINO: MOQUEGUA



Desde Puno bajamos hasta MOQUEGUA, ciudad tranquila y pequeña, no muy visitada y que últimamente vive una especie de bonanza económica debido a la minería. Quizá no tenga la oferta turística de otros sitios más famosos pero es un buen lugar para relajarse, pasear tranquilo y comer bien. Esto, claro, no quiere decir que no haya sitios interesantes para ver en los alrededores. Nosotros nos fuimos hacia el CERRO BAÚL, un lugar enigmático, con un aura de magia que le debe a los muchos rituales que allí se celebran. La subida hasta su cima es algo dura pero vale la pena… se ven allí cosas llamativas por su extrañeza. Si lees la entrada sabrás a qué me refiero.


CERRO BAÚL. MOQUEGUA-PERÚ.
PLAZA DE MOQUEGUA. MOQUEGUA-PERÚ.

En la Huacachina : arenas y adrenalina (Final de viaje)

jueves, 24 de julio de 2014




Faltaban pocos días para que el mundo se acabase así que queríamos aprovechar al máximo el tiempo que le quedaba. El día que llegamos a la HUACACHINA había mucho viento, algo inusual según nos dijeron: una especie de lluvia de arena se levantaba constantemente y caía taladrándote la piel, techos de latón de algunas casas se habían alzado, carteles en las calles habían sido barridos varios metros: “Todo esto debe ser por eso que han dicho los mayas de que se acaba el mundo”, nos dijo seria y algo asustada la recepcionista del hotel en el que nos hospedamos. 


Ésta iba a ser nuestra última parada en esta ruta que había cruzado parte del sur peruano. Los contrastes habían sido inmensos: desde los más de 4000 mil metros de altitud de PUNO, en donde empezó el viaje, habíamos descendido, lentamente, a los pocos metros sobre el nivel del mar en el que se encuentran las arenas que circundan la famosa laguna de la Huacachina. 

LA HUACACHINA. ICA - PERU.

Como bien lo recuerda el improbable lector de este blog, habíamos estado en NAZCA (ver ENTRADA ANTERIOR), conociendo parte de sus misteriosos encantos y sofocándonos de calor en sus calles; y como irnos directamente desde allí hasta Lima de un tirón nos daba algo de pereza (8 horas de viaje) pensamos en una parada que estuviera a mitad de camino y donde poder relajarnos antes de llegar a la capital peruana. ICA era la respuesta natural pero como se nos antojaba una ciudad demasiado bulliciosa y caótica pensamos huir de todo eso de lo que con seguridad íbamos a tener en generosas raciones en Lima, y entonces escogimos la Huacachina como refugio. 

LA HUACACHINA. ICA - PERU.
LA HUACACHINA. ICA - PERU.
Ya habíamos estado anteriormente aquí. No hay mochilero que al visitar el Perú no pase por este oasis, ni tampoco limeño interesado en viajar que no haya venido a este lugar siendo como es que no está muy lejos de Lima. Pero esta vez no veníamos tanto a relajarnos sino sobre todo a sentir un poco de adrenalina puesto que queríamos subirnos en unos de esos mostrencos llamados tubulares y que te pasean por el desierto a una velocidad de vértigo, y luego tirarnos por uno de los abismos de arena por el que el turista, bien aferrado a una tabla, se despeña tan contento que por momentos parece más embelesado que un niño con juguete nuevo. Al menos esto es lo que le pasó a este escriba. 


Sí, la Huacachina es un sitio muy visitado, en épocas de temporada alta (verano y también en feriados nacionales) debe estar repleto de gente, hay poco por conocer o hacer, más allá de tomarse una buena copa mirando el atardecer o simplemente estar tirado a la bartola en la piscina de tu hotel, pero “tiene su algo”, sobre todo porque es un lugar atípico en Perú lugar en el que hay mucho desierto pero pocos oasis, o al menos pocos (o ninguno) con la infraestructura con la que aquí se cuenta para recibir al visitante.

LA HUACACHINA. ICA - PERU.
LA HUACACHINA. ICA - PERU.

Es encantador ver este lugar desde lo alto: las mansas (aunque no sé si tanto pues se habla de algún que otro ahogado) y oscuras aguas de la laguna rodeada de un puñado de casas y hoteles, que a su vez están rodeadas de elevadas dunas de arena que al atardecer varían de su color algo pálido a un dorado cálido. 


En el mismo hotel en el que nos quedamos (ver DATOS ÚTILES abajo) contratamos el tour en el que se nos llevaría en un paseo con uno de los buggy que, como ya he dicho, surcan en constantes subidas y bajadas el desierto. Así que en la tarde, y con bastante impuntualidad, llegaron las bestias mecánicas haciendo retumbar sus motores: aviso de que empezaba la aventura.


OK. Arrancamos, pero apenas salidos del hotel empieza la primera parada: en fila los tubulares esperan porque todos los pasajeros deben pagar un “boleto de salida”, es decir de entrada a las dunas. ¿Por qué no incluyen este ticket en el pago que se hace por el tour? Y si les da pereza cobrarlo, ¿por qué no te avisan de que tendrás que pagar este ticket de “salida”, o sea de entrada? Y es que como uno sabe que en el tubular lo último que hará es estar estático no lleva la cartera o billetera por miedo a que se te caiga en medio del desierto. Y así lleves dinero, es posible que no tengas calderilla o sencillo (como decimos en Perú) por que el boleto cuesta 3.65 soles (el 2012), ¿no podía ser mejor 4 y así evitar rebuscar unas monedas pequeñas que apenas sí se encuentran? Grrrr… 

LA HUACACHINA. ICA - PERU.


Nazca: genio y misterio en el desierto

viernes, 18 de julio de 2014



 El viaje desde Arequipa a Nazca es largo, muy largo. El bus cruza una zona eriaza y monótona que de vez en cuando se vuelve interesante: cuando se ven, como milagrosos oasis emergiendo de la nada, esos vallecitos formados por ríos que, bajando estrepitosamente de las sierras, desaguan en las playas de la costa arequipeña: esto da solaz a la vista que olvida la repetición inacabable del erial rocoso y polvoriento y se llena del verdor de los campos de olivos y chacras que crecen tan cerca el mar que parece que la espuma es capaz de lamerlos.
Nuestro viaje por el sur del Perú llegaba a su fin. Nos íbamos a nuestro último destino: el departamento de ICA, donde visitaríamos la HUACACHINA y la siempre misteriosa NAZCA, ciudad que aparece como un prodigio inesperado en medio del inacabable desierto en el que en otros tiempos hombres y mujeres de unas sociedades irrepetibles se dieron maña para dominar la rudeza de la vida en semejantes espacios, y hasta se animaron a dejar constancia de su paso por estos lugares imprimiendo en la reseca superficie unos inmensos dibujos (muy amenazados ahora) cuyo significado o simbolismo todavía se presta a muchas interpretaciones: desde las más serias hasta las más estúpidas.


 Llegamos por la tarde a Nazca. Un taxi nos llevó desde la terminal hasta la plaza y el seco bochorno del ambiente nos obligó a guarecernos a la sombra de uno de los árboles del lugar. Una ciudad comercial, vivaz, sin nada llamativo arquitectónicamente hablando: sus encantos están afuera, extendidos en medio del desierto. Y habíamos venido a verlos.

Plaza de Nazca. Foto de http://www.tusviajesfavoritos.com/
 Muy cerca de la plaza hay varios hoteles. Nos hospedamos en uno (ver DATOS UTILES abajo) y salimos a callejear un poco. Estábamos algo cansados para ir por nuestra cuenta a los lugares interesantes que se ubican en los alrededores de Nazca por lo que nos pareció una buena idea contratar los servicios de una agencia que nos facilitara la vida y nos permitiera simplemente relajarnos este día. El sol costeño seguía apretando con sus calores indomables por lo que decidimos esperar el frescor de la noche para salir a andar de nuevo.


Con las primeras sombras volvimos a la calle y luego de preguntar precios y ver qué ofrecían varias agencias decidimos contratar los servicios de NATIVO JOURNEY (ver DATOS UTILES abajo). Adrián, dueño de la agencia, nos atendió muy amablemente y quedamos en que al día siguiente pasaría a buscarnos por el hotel para llevarnos por la mañana a los acueductos de CANTAYOC, y por la tarde al cementerio de CHAUCHILLA. 


CANTALLOC


La cómoda combi en la que íbamos se abría paso entre las barriadas ubicadas en las afueras de la ciudad de Nazca. Poco a poco el cemento dejaba espacio a los campos y muy pronto todo obtuvo un cariz bucólico y sosegado. Adrián es un guía oficial muy bien informado, con conocimientos serios y que sabe explicar. Además es futbolista y nos contó sus hazañas en el campo de fútbol con sus equipos. El viaje no es muy largo pero costaría un poco llegar por tu cuenta porque los acueductos construidos hace cientos de años todavía están siendo utilizados por lo que están rodeados de chacras y casas. El guardián baja la cadena y nos acercamos. 


Aparece el primer acueducto al que se conoce como de tipo “zanjón” por ser alargado, como un canal. Sorprende su sinuosidad, sus paredes formadas ordenadamente por rocas perfectamente redondeadas: al fondo sigue corriendo, como lo hace desde que construyeron esta obra hidráulica allá por el V d.C., una corriente de agua cristalina. No puedo dejar de pensar en esa herencia que ha dejado la genialidad de los Nazca para sus descendientes: obras que permitiesen tener acceso a agua en medio de una de las zonas más desérticas del planeta en donde la vida simplemente parece imposible.

CANTALLOC. ICA - PERU.
CANTALLOC. ICA - PERU.

 Pero las más impresionantes son las que tienen forma de espiral y parecen una presunción de genialidad: es como si se hubiesen dado la mano arte y tecnología pero no, nada de eso, es funcionalidad pura. Esa forma permite la oxigenación, el fácil acceso a los canales para limpiarlos, y, además, protegen a esta obra de la erosión. Vistos desde arriba deben parecer ojos que miran atentamente al celeste del cielo, trincheras redondeadas, en fin, lo que puedas imaginar.

CANTALLOC. ICA - PERU.
CANTALLOC. ICA - PERU.
CANTALLOC. ICA - PERU.
Me contó Adrián que antes se solían hacer ofrendas como agradecimiento por la maravilla líquida que aparece en un lugar donde apenas si llueve, pero esas ceremonias cada vez son más escasas. Tradiciones que se pierden, lamentablemente. 

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