EL INCAWASI DE HUAYTARA: AGUA SAGRADA

domingo, 16 de septiembre de 2018


Como conté en la entrada anterior, después de conocer al señor Florencio, encargado del museo de Huaytará, nos fuimos hacia el puente que está casi a la entrada del pueblo para buscar algún transporte que nos llevase hacia nuestro siguiente destino: INCAWASI.



En el puente vimos un taxi estacionado así que nos acercamos al conductor y le preguntamos si nos podía llevar y dijo que sí. Pactamos el precio (ver DATOS ÚTILES abajo) y subimos al carro. El taxista se llamaba Eber, y nos dijo que siempre se le puede contactar allí, en el puente.

Así que don Eber salió del pueblo, tomó la vía Libertadores (que es la que va hacia AYACUCHO) y no paramos hasta Incawasi. En el camino íbamos hablando sobre su experiencia en las carreteras del Perú con su carrito, parece ser un gran conocedor de la zona. Por fin llegamos hasta un desvío donde se indicaba la entrada hacia el sitio arqueológico. A partir de allí empieza un camino de trocha que bordea una laguna. El estado de la vía es realmente lamentable. Don Eber nos dejó en un recodo del camino porque iba a ser difícil para el carro voltear y regresar, así que quedamos en que nos esperaría en una parte más apropiada. Por lo que bajamos caminando hasta las ruinas, pero fue una caminata corta.


Y ahí estábamos, en medio de esa puna fría en donde el ichu lo domina todo. Bajando a través de una quebrada hacia el río Incawasi a cuya vera este sitio arqueológico se encuentra ubicado.

INCAWASI. HUAYTARÁ. PERÚ.

INCAWASI. HUAYTARÁ. PERÚ.

INCAWASI. HUAYTARÁ. PERÚ.

El acceso es través de la zona de las KANCHAS, esos recintos agrupados alrededor de un gran patio y que son tan típicos de las urbes incas. En la KANCHA 2 algunas de las construcciones han sido techadas por los mismos habitantes de Huytará según el periodista (mi admirado) Álvaro Rocha.

Tomado del cuadernillo de información del Ministerio de Cultura del Perú.
Me encantó ver todas esas puertas de doble jamba, esas grandes murallas con piedras encajadas a la perfección, las portadas con dintel, y esas piedras magistralmente esculpidas, todo lo cual nos hacía recordar que este debió haber sido un gran adoratorio inca que formaba parte de una gran red de “huacas” que se iniciaba en VILCASHUAMÁN, pasaba por aquí, seguía a TAMBO COLORADO (la próxima entrada será sobre este sitio) y acababa en LA CENTINELA: una ruta que permitía llegar desde la costa al Cusco en 25 días de caminata.

INCAWASI. HUAYTARÁ. PERÚ.

INCAWASI. HUAYTARÁ. PERÚ.

HUAYTARÁ: SINCRETISMO Y MAGIA

jueves, 30 de agosto de 2018



Cada vez que el bus que me llevaba a Ayacucho pasaba por Huaytará tenía ganas de bajarme un rato y caminar por ese pueblo. Pero era imposible, el bus no tenía allí parada y Huaytará quedaba como un nombre exótico repicando en mi cabeza.

Hasta que por fin decidí visitar esa zona del Perú y sinceramente la experiencia valió la pena. Aquí te traigo los datos para pasar buenos momentos en ese tranquilo pueblo que bien vale la pena visitar puesto que allí encontrarás una iglesia católica construida sobre la base de un palacio inca, aunque aquí lo original es que se han usado los nichos de las paredes incas para colocar allí a los santos. Eso es algo que único. Acompáñame en la aventura…


Vista de Huaytará. 

Mi novia y yo tomamos un bus de la empresa SOYUZ (ver DATOS ÚTILES abajo) para ir en dirección a ICA (sur del Perú), aunque nosotros nos íbamos a bajar muchos antes, exactamente en el pueblo de SAN CLEMENTE. Por lo que cuando tomes el bus de SOYUZ debe ser el servicio regular que para en todos sitios, y no el servicio VIP pues ese se va directamente a Ica y no se detiene en San Clemente.

Bajamos en San Clemente (no hay paradero oficial, solo es una parada en la carretera Panamericana) y preguntamos por los carros que iban a Huaytará: estaban justo al otro lado de la carretera, frente a nosotros.

Son unos carros tipos Van muy modernos y cómodos. Hay que esperar que llenen para que salgan, pero eso no tomó mucho tiempo. Por fin salimos y recorrimos parte de la vía Libertadores, que es la que se dirige hacia Ayacucho. Nos pasamos observando el cambiante paisaje que va desde lo desértico hasta un valle más cálido y fértil. Después de 2 horas de viaje llegamos a nuestro destino.

HUAYTARÁ

Es un pueblo bastante tranquilo que si bien está en plena vía Libertadores afortunadamente tiene su plaza hacía el interior, alejada del bullicio constante de los buses y camiones.


Plaza de Huayrará. Huancavelica. Perú.

Plaza de Huayrará. Huancavelica. Perú.

Llegamos de noche, pero no sentimos mucho frío, y es que este lugar tiene una ubicación excelente lo cual le permite disfrutar de una temperatura agradable durante todo el año.Dejamos nuestras cosas en el hotel PLAZAPI y salimos a buscar algo para comer. Alrededor de la plaza hay algunos restaurantes y todos venden platos como caldo de gallina (6 soles), y pollo broaster. No hay mucha variedad, pero está bueno para pasar el momento.


Vista de Huaytará desde el Plazapi.
Al día siguiente encontramos más variedad para tomar el desayuno. Fuimos a una fuente de soda muy bonita que está en la en la 2da cuadra de la calle Astohuaranca (frente al puente), tiene su fachada pintada como la piel de una vaca con sus manchitas negras. Luego de un jugazos (4.5. soles) y pan con buen queso, nos preparamos para conocer Huaytará. ¡Ah, me olvidaba! En este pueblo venden queso y mantequilla que producen aquí, y unos alfajores de Huancano (así se llama otro pueblo cercano) que son una delicia.


LA IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA (antiguamente Palacio del Inca).

Coronando las alturas del pueblo se ubica esta joya que teníamos ganas de conocer. Nos recomendaron que antes de ir allí, fuéramos al museo “Samuel Humberto Espinoza” a conocer a don Florencio, quien es el erudito del pueblo, guía, director y hombre orquesta del museo, y demás cosas. Pero cuando fuimos el museo (el cual abre desde las 8 y 30 de la mañana) estaba cerrado y sólo había un letrerito que decía: “El personal (o sea don Florencio) está ahora en la iglesia de San Juan”.Hacía ese lugar subimos y en el camino nos encontramos con este simpático señor (este es su celular 980552102). Es necesario buscarlo pues él tiene las llaves de la iglesia y de la puerta del patio en donde se puede ver el impresionante muro lateral del antiguo palacio inca.

Venía de haber mostrado la iglesia a unos turistas y ahora nos llevaría a nosotros. Es un hombre muy cordial y gran conocedor del sitio. Se ha capacitado muy bien y habla con propiedad. No inventa, no exagera la información. Explica lo que hay de una manera muy amena, fácil y didáctica. El próximo año le toca jubilarse, así que si vas y no lo encuentras seguramente será porque ya tiene reemplazo.

Don Florencio nos hizo entrar al patio lateral y nos explicó las características del muro inca el cual tiene una superficie rosada debido a que en su construcción se usaron piedras traídas desde INKAWASI (sitio que visitaríamos en la tarde). Se repiten las puertas de doble jamba, lo cual le da un ritmo muy armonioso; esto también nos habla de la relevancia que tuvo este sitio pues mereció ser construido con una de los más refinados estilos arquitectónicos incas.


Muro del Palacio Inca y hoy iglesia de San Juan Bautista. Huaytará. 


Muro del Palacio Inca y hoy iglesia de San Juan Bautista. Huaytará. 

Hacia el norte chico de Lima (II) : Visitando Paramonga

martes, 27 de marzo de 2018


HACIA PARAMONGA

Sería muy niño cuando escuché el nombre de este pueblo. Ver los sacos de azúcar en la tienda de mi padre con la inscripción PARAMONGA me hacía pensar en un lugar remoto en el que sólo había una gran fábrica con grandes engranajes, y con mucha caña de azúcar alrededor. Ahora lo vería.

Dejamos Barranca en un taxi colectivo (VER DATOS ÚTILES abajo) y en 15 minutos llegamos a Paramonga. Pueblo bastante tranquilo, con una plaza muy grande en donde se impone el cemento. Caminamos un poco por las calles para ir a ver algunas cosas interesantes que el pueblo posee.


Paramonga. Lima. Perú.

No muy lejos de la plaza está uno de los edificios más conocidos de Paramonga: “La casa de las Brujas”, hasta donde sé no hay historia relacionada a esta casa que justifique el nombre. 


Quizás es por su aspecto ruinoso, desangelado,que se ha ganado el mote. O posiblemente lo sea por ese estilo tudor que tiene y que la emparenta con esas ideas que todos poseemos sobre historias de terror victoriano. El hecho es que es una propiedad levanta en el primer tercio del siglo pasado. A esta casa no se puede ingresar.

Paramonga. Lima. Perú.

Paramonga. Lima. Perú.

Paramonga. Lima. Perú.

Justo al frente de la casa hay una especie de casona que seguramente también tuvo mejores momentos. Aunque el primer piso está habitado, el segundo sólo es un reino de abandono. Según un señor que trabajaba en los jardines, el sitio perteneció alguna vez al sindicato de trabajadores de la azucarera. Una lástima que estos dos lugares estén tan dejados a su suerte. Han debido de ser edificios muy llamativos y con mucha relevancia en los azucarados tiempos en que Paramonga era un pueblo próspero.



Paramonga. Lima. Perú.

Paramonga. Lima. Perú.

Paramonga. Lima. Perú.
No muy lejos de este rincón del pueblo se encuentra la avenida Central, que debe haber sido en otros tiempos una especie de corto boulevard con una paseo arbolado en el medio, del cual ya queda poco. Al fondo de esta calle está la famosa fábrica de azúcar que parece haber regido sobre los destinos de todos los seres humanos de este lugar: no hay nadie que no haya trabajado allí, aparentemente. Todos los que conocimos nos dijeron que alguna relación tuvieron o tienen con la empresa.

En esta avenida lo interesante se encuentra en un par de edificios singulares. Uno es el viejo y también abandonado cine cuya gran fachada blanca lo hace parecer más bien un gran almacén de cosas sin valor. Por momentos caminando por Paramonga me imaginé perdido dentro de la novela “El Astillero” del gran Onetti. 


Paramonga. Lima. Perú.
Mientras contemplábamos el edificio se nos acercó un señor llamado Ali Mejía quien había trabajado 43 años en la azucarera. Nos contó mucho sobre la historia del pueblo y sobre la decadencia que según él se vive. Era una persona muy amable y fue un placer conocerlo.


Hacia el norte chico de Lima (I): Visitando Barranca.

miércoles, 21 de febrero de 2018


Hola viajeros,


Decidimos irnos a conocer algunas de las playas del llamado “Norte Chico” de Lima, ya saben esa zona que más o  menos se comprende entre Chancay y Paramonga, y aquí les traigo como siempre mis impresiones, consejos, datos y todo aquello que quizás necesitas para organizar tu viaje por ese lugar tan mentado pero tan poco conocido por la mayoría de limeños.

Para ir desde Lima hasta Barranca hay muchas opciones, claro. La que escogimos nosotros fue tomar un bus de la empresa Movil Tours (ver DATOS ÚTILES abajo). Si bien el bus salió con algún retraso el viaje fue cómodo y no a velocidad de bestia como suelen ser normal en el transporte público peruano.

Barranca

Habíamos reservado con anterioridad una habitación por una noche en el hotel “El Olivar” (la siguiente noche la pasaríamos en otro hotel, ver DATOS ÚTILES abajo). El servicio añadía recogernos desde la terminal de Movil Tours. Y allí estaba esperándonos el hijo del dueño del hotel, un chico muy amable. Nos llevó hasta el hospedaje el cual se ubica a varias cuadras de la plaza de armas de Barranca y a varias más de la playa.

Dejamos nuestras cosas y nos fuimos a conocer la pequeña plaza del pueblo. Un lugar apacible, punto de encuentro de los vecinos, como suele serlo cualquier plaza del interior del país. No quedan muchos edificios antiguos pero alguno hay en estilo arte decó que me pareció muy simpático. Lo demás edificios eran cosas más modernas y llenas de negocios.


Plaza de Barranca. Lima. Perú.
Plaza de Barranca. Lima. Perú.
Barranca. Lima. Perú.
Plaza de Barranca. Lima. Perú.
Desde la plaza parte la avenida Grau que es la que tomamos para caminar hacia la zona de las playas. Allí nos percatamos de Barranca tiene dos zonas. La que está entre la playa y la plaza es más tranquila y  tradicional, mientras la que se ubica desde la plaza hacia el este es caótica, bulliciosa, por momentos estresante (el jirón Alfonso Ugarte, sobre todo).

Bueno, la avenida Grau acaba en un amplio mirador desde el que tuvimos la primera gran vista de la costa barranquina. Es algo así como una especie de costa verde limeña en pequeño, es decir desde las alturas se ve la playa a la que puedes descender a través de escaleras o caminos. Eso es lo que hicimos. Tomamos la escalera y fue un poco triste ver la suciedad que había en ella. Pregunto, si es que es una época de verano, cuando más gente recibe un destino costero como Barranca, ¿no deberían los accesos a la playa ser lo más cuidados? Este tipo de sorpresas nos encontramos en otros sitios. Ya los iré comentando.

Barranca. Lima. Perú.
Barranca. Lima. Perú.



De paz y belleza: La Laguna Sausacocha en Huamachuco

domingo, 7 de enero de 2018


Como ya habíamos tenido bastante de restos arqueológicos (ver entradas anteriores en donde he escrito sobre las impresionantes MARCAHUAMACHUCO y WIRACOCHAPAMPA), pensamos que sería una buena idea ir a un espacio netamente natural y en donde pudiésemos tener un contacto más directo con la gente de la zona puesto que en nuestras visitas a los sitios arqueológicos apenas nos habíamos cruzado con uno dos campesinos. Así que escogimos ir a la mentada laguna SAUSACOCHA. No pudimos haber hecho mejor elección.



Laguna Sausacocha. Huamachuco- La Libertad. Perú.

Laguna Sausacocha. Huamachuco- La Libertad. Perú.
Desde la plaza de Huamachuco tomamos un mototaxi hasta el paradero a Sausacocha (avenidas 10 de julio con Florencia de Mora). Desde allí salen unos autos y combis que cobran 3 soles por persona. La carretera, que es la que lleva hacia Cajabamba, pueblo localizado en la región Cajamarca, está en muy buenas condiciones por lo que el viaje se hace sin incomodidad alguna y en muy poco tiempo (20 – 25 minutos).

La combi te deja justo frente a la entrada principal hacia la zona de recreación: allí podrás encontrar hoteles, restaurantes y tiendas. Es, hasta donde sé, la única zona alrededor de la laguna en donde puedes encontrar todas esas facilidades. El olor a trucha frita te engancha en una y te abre el apetito sin quererlo. Bueno, mejor nos aguantamos y disfrutamos de caminar a las orillas de la laguna, la pancita puede esperar.



Laguna Sausacocha. Huamachuco- La Libertad. Perú

Laguna Sausacocha. Huamachuco- La Libertad. Perú.

Laguna Sausacocha. Huamachuco- La Libertad. Perú.



Laguna Sausacocha. Huamachuco- La Libertad. Perú
Como escribí líneas arriba la elección no pudo haber sido mejor. Fue una gran idea haber venido a visitar este lugar, más aún si se considera que aquella  mañana estaba llena de gente del lugar quienes disfrutaban del sol y la tranquilidad. Niños de varios colegios habían sido traídos y jugaban felices sobre la playa o paseaban en lanchitas sobre las mansas aguas de la laguna. Las madres miraban a sus pequeños desde lejos, mientras daban vueltas a sus ruecas y sus llamativos sombreros de ala ancha (un clásico en la zona) les ensombrecían los rostros. El sol realmente es intenso por lo que viajeros, cuando vayan, ya saben, gorrita y mucho protector solar.

En un momento fuimos al muellecito y caminamos por allí mientras mirábamos la laguna, y al fondo los cerros que la rodeaban. Pese a la intensidad de los niños, a sus gritos y risas, se sentía mucha tranquilidad, mucha paz. Imagino que esta paz se debe ver alterada en fiestas patrias peruanas, fechas en que se realiza una especie de competencia de deportes de aventura acuáticas tales como moto náutica, esquí acuático, kayak y sky surf.



Laguna Sausacocha. Huamachuco- La Libertad. Perú

En la gran Wiracochapampa: el otro tesoro de Huamachuco.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Regresamos a Huamachuco en el carro de Rober (ver entrada anterior aquí) y nos fuimos a comer algo rápido. Antes que el día se acabase decidimos ir al otro sitio arqueológico más importante de la zona: WIRACOCHAPAMPA.

Wiracochapampa. Huamachuco. La Libertad-Perú.
Es un sitio arqueológico que no se encuentra muy lejos de la ciudad por lo que puedes ir caminando. Te puede tomar 20 a 30 minutos. Como no queríamos que se nos fuera la luz del día y se cerrase la entrada al lugar (está abierto hasta las 5 de la tarde) apuramos todo tomando un mototaxi desde el mercado de Huamachuco. Nos cobró 2 soles por persona. El camino es ancho aunque está en bastante mal estado. Por fin llegamos y nos dimos con la sorpresa que la entrada es gratuita, solo hay que registrarse.

Luego ingresamos y tuvimos solo para nosotros toda un espacio urbano prehispánico de cientos de años de antigüedad, ¡alucinante!

Wiracochapampa. Huamachuco. La Libertad-Perú.

Wiracochapampa. Huamachuco. La Libertad-Perú.

Wiracochapampa. Huamachuco. La Libertad-Perú.

Wiracochapampa. Huamachuco. La Libertad-Perú.

Si bien está muy restaurada la ciudad no ha perdido encanto pues se nota claramente la típica factura WARI. Como en otros lugares de estos mis ancestros ayacuchanos (Wari mismo, Pikillacta, etc.), pude ver claramente todo aquello que caracteriza a su urbanismo: calles largas que cruzan el recinto, grandes murallas, extensos patios, partes de la acequia que traía agua para la ciudad y grandes depósitos. Obviamente también hay una zona de entierros, de hecho no hace mucho se encontró la tumba de un personaje femenino que detentabaun alto rango. Por lo que se ve, Wiracochapampa aún tiene mucho por mostrar. Y allí está esperando por todos.

Wiracochapampa. Huamachuco. La Libertad-Perú.

Wiracochapampa. Huamachuco. La Libertad-Perú.

Wiracochapampa. Huamachuco. La Libertad-Perú.

Wiracochapampa. Huamachuco. La Libertad-Perú.
¡Ah! Lo que también me he enterado es que se han iniciado visitasinclusivas; es decir, se llevan a los niños de los colegios de Huamachuco y también a personas que usan sillas de ruedas, lo cual aplaudo. ¡Gran idea!

Luego de la visita nos fue difícil encontrar carro para volver. Afortunadamente apareció una camioneta que se detuvo frente a la ciudadela. El chofer bajó a orinar y a lo lejos le grité si podía darnos una jalada. Aceptó mientras seguía con su inacabable miccionar. Al acercarnos a la camioneta vimos que dentro estaban dos mujeres y un hombre riendo de lo lindo. Subimos a la parte trasera de la camioneta y encontramos una caja de cerveza con botellas vacías: creo que nuestros alegres amigos iban en búsqueda de más motivación para continuar su alegría. El hecho es que llegamos sanos y salvos a Huamachuco. Era  hora de descansar, al día siguiente nos quedaba algo más por conocer en las sierras liberteñas.

Nos vemos en la ruta, viajeros. 

Grandioso Marcahuamachuco: sitio arqueologico de la La Libertad

sábado, 4 de marzo de 2017

Vistos desde lejos esos edificios circulares que se expandían por una amplia meseta parecían avisar que estábamos entrando en un reino de gigantes guerreros. Y es que esa forma y esa altura les hace parecer fuertes inexpugnables, construidos para defender el sitio de un bravo enemigo.
Pero no. En realidad MARCAHUAMACHUCO no fue un sitio para atacar o defender sino más bien algo pacífico: un vasto espacio que recibía peregrinos que venían hasta aquí para rendir culto a sus ancestros.


Marcahuamachuco. La Libertad-Perú. 
Hasta este impresionante lugar llegamos desde Huamachuco. Tomamos un taxi (ver DATOS ÚTILES abajo) en la plaza y empezamos la subida por un camino muy bien asfaltado hasta cierta parte pues luego se convierte en una carretera llena de piedras y tierra. Pasa que a determinada altura la vía ya está dentro de la zona arqueológica y por ende no se puede asfaltar.

Mientras subíamos veíamos abajo Huamachuco empequeñeciéndose. Lo que no parecía menguar para nada era esa cicatriz pálida que se abría paso en la bella piel del paisaje: el odiado cerro el Toro, un sitio que debe estar a no menos que 4 kilómetros del pueblo y donde mineros ilegales campean a sus anchas y el narcotráfico también se ha ganado su espacio. La contaminación que la actividad ilegal produce en Huamachuco es muy alta lo cual lo ha convertido en una verdadera amenaza. Toda esta información me la dio el taxista que nos llevaba hasta Marcahuamachuco.




Luego de 20 minutos de viaje llegamos a la entrada del gran centro arqueológico. Allí hay que registrarse (increíblemente no se cobra entrada), recibir un bonito folleto, en el que se detallan mapas e historia del lugar (y cuya información he usado para escribir esta entrada), y empezar la larga caminata por este enigmático sitio que en realidad se compone de dos cerros: el del Castillo y el de las Monjas.

CERRO EL CASTILLO

Lo primero que se ve aquí son “Las torres rectangulares” llamadas así por haber tenido por lo menos cuatro metros de altura. Fueron unos mausoleos en los que se enterraron a personas pertenecientes a familias prominentes.




Luego caminamos por la “Galería A”, un extenso edificio de 58 metros de largo y 6 de altura (todo en este sitio parece tender a la grandiosidad). La fachada de esta construcción está orientada hacia la gran “Plaza Principal”, sin dudas el punto de congregación para la celebración de rituales. No sé por qué pero a mí me hizo recordar un poco la plaza de Chavín de Huántar, aunque ya sé que ambos lugares son muy distintos y distantes, ¿habrá sido por las lajas que revestían toda su superficie?


Marcahuamachuco. La Libertad-Perú.
Marcahuamachuco. La Libertad-Perú
Marcahuamachuco. La Libertad-Perú
En los alrededores de esta gran plaza se puede ver “El salón con nichos”, un gran espacio rectangular que no tuvo muros que dividieran el espacio interior por lo que quizás también fueron usados para grandes celebraciones. Aquí, claro, lo importante son los muchos nichos. Hay aproximadamente 20 salones como este en el sitio arqueológico, los cuales con seguridad fueron usados por distintas comunidades. Una cosa interesante es que se hallaron muchos huesos humanos incrustados en las paredes de estos salones, lo que denota el uso de estos espacios para celebraciones de honra a los antepasados.

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