Otro Cusco, al sur del sur - 1: Tipon, Pikillacta y Andahuaylillas.

sábado, 19 de marzo de 2011



Cuando el viajero llega al Cuzco lo primero que se le ofrece, aparte del consabido tour de un día a Machu Picchu, es la visita a los pueblos del “Valle Sagrado de los Incas”. Por este valle, ubicado al noreste de la ciudad inca, discurre el río Urubamba a cuyas orillas uno se puede encontrar pueblos de una belleza que no se discute: Pisac, Ollantaytambo, Urubamba, etc. Pero siendo un río tan grande y con tanta historia (según la leyenda sus aguas guiaron a Manco Capac y Mama Ocllo desde la región del lago Titicaca hasta donde fundarían el Cusco) imaginábamos que habrían mucho más lugares al sur del Cusco, es decir yendo en dirección hacia Puno a la inversa de los fundadores incas, donde el río cambia de nombre a Vilcanota.  Así que ahí fuimos un poco a tientas porque dicen que uno llega más lejos cuando no sabe adónde va.

Plaza de Armas del Cusco. Perú
Como conté en el post anterior, al terminar la fiesta del Corpus Christi, nos fuimos con mis amigos a uno de los excelentes bares cuzqueños y nació la idea de ir al “sur del sur”. El plan era recorrer las orillas del Vilcanota y ver qué podríamos hallar en el camino por lo que nos encontramos en la Avenida de la Cultura los "exploradores", compramos algo para comer (y beber) y nos subimos en un taxi que por llevarnos hasta nuestra primera parada nos cobraría 40 soles.

TIPON : MADRE AGUA

Pasamos por pueblos como San Sabastián, San Jerónimo y Saylla (días antes habíamos comido allí unos chicharrones que fueron los mejores de toda mi vida) y Huasao (famoso por ser pueblo de brujos) hasta llegar a el kilómetro 20 de la carretera Cusco-Puno. Nos apeamos del carro y empezamos una subida de 4 kilómetros, cruzando el riachuelo  Watanay, hasta llegar a un claro en medio de un bosque de eucaliptos donde plantamos las carpas. En el Perú es casi nula la existencia de lugares oficiales para acampar por lo que a diferencia de muchos países aquí se puede acampar en casi cualquier sitio. Es obvio que hay que tomar algunas precauciones como no acampar cerca a ciudades o puertos, si es que hay una casa cercana acercarse a pedir permiso (¡teniendo cuidado con el perro!) además de preguntar sobre la seguridad del lugar y tratar de no dejar desperdicios para que así los comuneros no vean con malos ojos a los futuros viajeros que dedican acampar cerca a sus territorios.

Tipón. Cusco - Perú.


Al día siguiente, nos levantamos muy temprano para seguir la subida hasta TIPON (3,500 mts), del que había leído algo pero nunca había visto fotos. Creo que fue lo mejor, porque no me hice una idea a priori del sitio. Y el amor fue a primera vista: Un conjunto de edificios finamente construidos y, a las faldas del cerro PACHATUSAN, un gran espacio de cultivo conformado por terrazas incas que todavía producen. Además vimos canales y piletas donde se sabe que se rendía ceremonias a la deidad básica del antiguo hombre peruano: el agua. También fue un sitio donde se experimentaba con los trabajos hidráulicos que gente sabia dominaba muy bien.

Tipón.  Cusco-Perú.
Tipón.  Cusco-Perú.
Tipón.  Cusco-Perú.
Tipón.  Cusco-Perú.
Por recomendaciones de mi amigo Sergio tomamos el camino pavimentado que baja desde las ruinas hacia el pequeño pueblo de Tipón para pasar por la CASA HACIENDA VALLEUMBROSO. Es una casona que no está incluida en ningún circuito turístico, por lo que nos dio más ganas de ir. Es una especie de palacete en la que vivía una de las familias más poderosas del Cuzco colonial. Nos dejaron entrar sin problemas y gratis y pudimos pasear por los amplios salones y ver los murales, enmaderados y demás adornos que hacen de esta casa algo digno de verse. Son increíbles sus portadas y arquerías y su gran balcón, que pende en la fachada, además de una hermosa escalera que lleva hacia el jardín donde antes hubo piletas y esculturas clásicas. La vista sobre el valle no se puede describir.

El Instituto Nacional de Cultura del Cusco está recuperando el sitio poco a poco y el trabajo es notable. Conocimos aquí el taller donde los especialistas en Restauración están rescatando muchos trabajos de la Escuela Cuzqueña. Dice el historiador Pablo Macera que el dueño, el marqués de Valleumbroso, era una persona muy culta y organizaba tertulias en las que se hablaba francés y quechua y que hasta había hecho buenas migas con el genial Voltaire. La leyenda negra, por otra parte, cuenta que tanta ilustración no le alcanzó para apreciar mejor al ser humano: era un tirano que explotaba a los indios y hasta quiso ser rey. Seguimos descendiendo, inventando caminos hasta llegar hacia la carretera para tomar un carro que nos lleve a nuestro siguiente destino...

Casona Valleumbroso.  Cusco-Perú.

PIQUILLACTA: EL "PUEBLO DE LAS PULGAS"

Tomamos una combi que por 1.50 soles nos llevó hasta la entrada de Piquillacta, que viene de las palabras quechua piki = piojo y llaqta = pueblo, es decir: "pueblo de las pulgas". Ya estamos a 32 kms. al sur-este de la ciudad del Cuzco y sobre los 3150 msnm. Buscamos el control pero no apareció nadie por lo que entramos sin pagar.

Este sitio fue uno de los centros regionales más importantes de la cultura Wari, el primer gran Estado Andino que puso las bases para lo que luego sería el Estado Inca. Piquillacta es descomunal en tamaño: más de 700 estructuras, 200 kanchas (cercos rectangulares que contenían pequeños edificios levantados alrededor de un pequeño patio), 504 qolqas (almacenes) y otras edificaciones. Debió haber tenido una población de 10 mil personas.

Piquillacta.  Cusco-Perú.
Piquillacta.  Cusco-Perú.
Piquillacta.  Cusco-Perú.
Piquillacta.  Cusco-Perú.

Nos perdimos por sus calles rectas, por sus muchos caminos que se cruzaban, calles que de pronto terminaban, espacios que se abrían, todo como estar metido en un cuento de Borges. Esto es un patrón urbanístico Wari, ya que otras "ciudades" que construyeron fuera de su capital Wari (en Ayacucho) tienen las mismas características. Llega la lluvia y los primeros truenos, estar a campo abierto no era muy recomendable, por lo que decidimos caminar hasta la carretera para tomar un bus y continuar al sur.

Piquillacta.  Cusco-Perú.
Piquillacta.  Cusco-Perú.
Piquillacta.  Cusco-Perú.
Al llegar a la pista vimos al frente, muy cercana, la laguna de Lucre o Huacarpay. Un espejo de agua en medio de campos llenos de verdor. Hay un albergue y restaurante a las orillas de la laguna, en el pueblo de Lucre justamente, al otro lado del lago, donde se encuentra la segunda fábrica textil más antigua del Perú, construida en el año 1861. Los amigos tenían que volver a Cusco por cosas de trabajo así que allí volvimos pagando 3 soles en un minibús. Al día siguiente convencí a mi amigo Sergio para completar el circuito sur así que allí fuimos…

Laguna Huacarpay.  Cusco-Perú.

ANDAHUAYLILLAS: OTRA "CAPILLA SIXTINA DE AMERICA"...

Juno a mi amigo Sergio tomamos desde el Cusco el bus hacia Urcos muy temprano y pagamos 3.50 soles. Nos bajamos en Andahuaylillas, pueblo rodeado por montañas y a 3,198 m.s.n.m., y que pese a ser intensamente visitado por turistas no ha perdido su aire de sosiego y paz que lo caracteriza. Al llegar la hermosa Plaza de Armas (una de las más bonitas que he visto) nos recibió un delicado olor a flores. Y allí, en la plaza, está el lugar que ha hecho famoso a este villorrio: La iglesia de San Pedro de Andahuaylillas. Construida por los Jesuitas entre los siglos XVI y XVII, de arquitectura simple, en su atrio hay tres cruces grandes esculpidas que representan la Trinidad católica. Pero lo importante está dentro: la decoración de sus interiores es de una fastuosidad que pasma: murales, lienzos de la escuela Cuzqueña, pinturas, cuadros (hay uno atribuido al genial español Murillo), frescos pintados en el techo, un majestuoso órgano y el gran altar barroco. El baptisterio es peculiar, en su entrada se puede leer un epígrafe: "yo lo bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén"; en cinco idiomas: latín, español, quechua, aymara y pukina que ya no se habla.

Andahuaylillas.  Cusco-Perú.
Andahuaylillas.  Cusco-Perú.
Para fortuna nuestra, llegó un conjunto de bailarines venidos desde el Collao (Puno) que se pusieron a bailar en el atrio de la iglesia en honor a la Virgen. Habían hecho una parada aquí en su largo peregrinar hacia el Qoyllur Ritti, festividad andina que también se celebraba en esas fechas (Junio). Estaban vestidos con ropa multicolor, máscaras y sombreros; con sogas atados al cuerpo dejando ver que son pastores errantes que dejan sus pueblos para ir a venerar a sus dioses-santos. En medio del jolgorio hacían competencias de resistencia: 2 danzantes se ponían al medio del grupo y se golpeaban con látigos. Zumbidos que cortan el aire y que de solo oírlos duelen, pero, no, no, ellos nunca proferían grito alguno de dolor. A modo de ejemplo ver aquí.

Andahuaylillas.  Cusco-Perú.
Andahuaylillas.  Cusco-Perú.
Luego los danzantes sacaron caramelos de sus "chuspas" (bolsas) y los tiraron al suelo y los niños del pueblo corrían raudos a recoger los más que se pudieran. Más tarde los bailarines empezaron a cantarle a la Virgen unas canciones a modo de serenata; la que más recuerdo es el CCAPAC QOLLA, que Sergio me tradujo al español y decía algo así como HE VENIDO A HONRAR A MI MADRE DESDE MUY LEJOS, NO HA DE RECIBIRME POR SER YO UN PASTOR? HE VENIDO DESDE MUY LEJOS... Fue muy emocionante oírlos.

Si bien Andahuaylillas es una de los ejemplos más impresionantes del muralismo andino en las iglesias no es la única. En la sierra limeña (subiendo a Churín) o en la zona de Conchucos (Ancash), se pueden encontrar muchas iglesias tan impresionantes como la de Andahuaylillas. En aquellos sitios sus pobladores llaman a sus iglesias "La Capilla Sixtina de América". En mi opinión estas iglesias nada tienen en comparación con la Sixtina; los códigos, intenciones y características son distintas, y en lo único en que se parecen es en que tienen pinturas en todos sus muros y en los techos. La Sixtina ha sido hecha con su propia genialidad; las iglesias andinas con el talento propio de autores indígenas que aprendieron los rudimentos de un arte nuevo y que transformaron para adaptarlas a su realidad. Creo que sería bueno llamarlos por sus propios nombres. Quizás el hecho responda a una intención turística: hay que darles a los visitantes una idea de lo que es el sitio que visitarán comparándola con otros lugares más famosos. Como intención vale pero insisto son completamente distintas. Y sin irnos muy lejos, conocería, a unos minutos de Andahuaylillas, otro lugar parecido que es para mí el más impresionante ejemplo de pintura mural en el Perú... Allí vamos...

Pablo

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