Por las calles de la mágica Praga (3cera parte) : El barrio judío

domingo, 1 de mayo de 2016

Yo no lo sé de cierto, pero supongo… que el barrio judío debe ser el rincón más bello de Praga. Al menos arquitectónicamente hablando. Yo quedé fascinado al caminar por sus calles en los que un edificio era más hermoso que al anterior y aquél menos que el siguiente. Será porque la arquitectura de las casas tienen ese estilo art noveau y art decó que son mi debilidad; o será porque su sinagoga española es la más bonita que he visto; o será porque tiene ese aura de sitio marginal que alguna vez fue y en cuyas calles palpitó con fuerza la fantástica presencia del aterrador Golem. Pues será el sereno, el hecho es que me encantó este rinconcito de Praga. Y eso que fui un domingo cuando lo que allí había más que nada eramos turistas. Pero como suele pasar, te sales de la ruta donde están las masas, caminas dos calles más y allí no hay un alma. Ni siquiera nativos. Y entonces andas por calles empedradas, a la sombra de bellas edificaciones, perdido en plazas vacías y silenciosas, y te sientes más dueño que nunca de una felicidad imperecedera. Así sea un gris domingo (que lo fue). Así estés solo. Así tu casa esté al otro lado del mundo. Así no entiendas un carajo lo que dicen los carteles. El barrio judío, o JOSEFOV, como le llaman, es increíble.




Esta zona de Praga se encuentra a pocas calles de la Plaza Principal por lo que es muy fácil llegar. Si bien el solo hecho de caminar por allí ya es darle un homenaje a la vista, te recomiendo que organices tu visita teniendo como motivo principal las sinagogas. Si es así debes ir a la VIEJA- NUEVA SINAGOGA (la más antigua de Europa y donde cuenta la leyenda está enterrado El Golem) pues justo al frente, en la tienda JUDAICA y PRAGENSIA, se vende el ticket que te permite la entrada a varios de las sinagogas por lo que tienes que conservarla contigo pues debes mostrarla en cada sitio que visites. Tal y como sucede con la compra del ticket para visitar EL CASTILLO (ver entrada anterior) hay aquí opciones. Yo compré el de 300 coronas que incluía al cementerio y todos los otros templos judíos (excepto la Vieja-Nueva) sobre los que escribiré a continuación.

VIEJA-NUEVA SINAGOGA. PRAGA.

LA SINAGOGA MAISEL

Es el que tenía más a mano desde la tienda donde se compran los tickets por eso empecé allí mi recorrido. La verdad es que a primera vista me llamó la atención su fachada medio gótica. Una una vez dentro me impresionó su planta dividida en tres naves, como si fuera una iglesia católica. No sabía también que esto fuera característico en un templo judío pues los que conocí en Toledo contenían (hasta donde recuerdo) grandes plantas indivisibles.

SINAGOGA  MAISEL. PRAGA.
SINAGOGA  MAISEL. PRAGA.
Esta sinagoga ha sido reconstruida muchas veces, y es hoy un museo por lo que aparte del recuerdo de lo que un día fue lo que más importa aquí es su exposición. A su favor se puede decir  que la museografía es muy interesante: han puesto unas pantallas que se pueden tocar y que permiten que la visita sea muy interactiva y entretenida. Pero a su vez hay algunas partes muy oscuras en los que apenas se puede leer las cartelas. Hay además baños por si lo necesitas.

SINAGOGA  MAISEL. PRAGA.
SINAGOGA  MAISEL. PRAGA.


LA SINAGOGA PINKAS

Una construcción medieval que también ha sido bastante reformada. Fue conmovedor estar aquí pues es uno de los memoriales más antiguos de Europa en la que se recuerda a las 80 mil víctimas judías ejecutadas en los campos de concentración de Bohemia y Moravia.

SINAGOGA  PINKAS. PRAGA.

SINAGOGA  PINKAS. PRAGA

La sensación que produce el caminar por los salones de este lugar es bastante intensa pues no se expone nada más que nombres y nombres y más nombres en las paredes: todas ellas pertenecen a los muertos por lo que estás rodeado de la presencia de estos pobres seres por donde quiera que te muevas. Delante de las paredes han colocado unas barras negras de metal en la que están escritos los nombres de los campos de concentración. 

SINAGOGA  PINKAS. PRAGA.
SINAGOGA  PINKAS. PRAGA
En el piso de arriba la emoción llega a su clímax pues se exponen los dibujos que los niños del gueto de Terezin (quienes al final serían asesinados en Auschwitz). En esas confesiones dibujadas uno puede ver esos deseos de libertad, de miedo, de ansias por el regreso a casa que estos pequeños seres sintieron mientras que vivían confinados.

EL ANTIGUO CEMENTERIO JUDÍO

He visitado muchos cementerios en Europa y aunque todos tenían mucho orden en la disposición de sus caminos y estaban llenas de increíbles esculturas creo que no me impactaron tanto como este cementerio. Es raro este lugar solo es un caos acumulado de piedras y de tumbas, y sus lápidas están casi de lado como si una gran mano furiosa hubiese llegado a ponerlas de costado a todas al mismo tiempo. O quizás es precisamente por eso por lo que fascina. Por esa anarquía de la muerte que se hace tan evidente, por ese desasosiego que produce esa idea que refleja este cementerio: la muerte es el caos, no ese orden simulado, ese racionalismo que los grandes y bellos cementerios del resto de Europa se empeñan en mostrar. Por allí caminamos, abriéndonos paso entre esas piedras puntiagudas que sobresalen como si fueran una magra dentadura; por esta punta de un iceberg compuesto por miles y miles y miles de esqueletos.

ANTIGUO CEMENTERIO JUDÍO. PRAGA.
ANTIGUO CEMENTERIO JUDÍO. PRAGA.
Toma en cuenta que la visita es corta por lo que quizás no convenga pagar solo para entrar a este camposanto pues el precio es muy caro (12 euros), así que es mejor comprar el ticket general que usé yo para visitar este y otros sitios interesantes de este barrio. Un punto en contra es que el cementerio tiene muy poca información, no hay un mapa que ayude a encontrar las tumbas de los ilustres, y encima se tiene que pagar un extra para tomar fotos, aunque cuando estuve allí todo el mundo usó la cámara y no vi a nadie pagando por ese derecho. ¡Ah! Los sábados no abren.

EL ANTIGUO CEMENTERIO JUDÍO. PRAGA.
EL ANTIGUO CEMENTERIO JUDÍO. PRAGA
EL HALL CEREMONIAL

El camino de salida del cementerio te lleva a este hall. Es un edificio muy pequeño por lo que está siempre lleno de gente y apenas se puede apreciar las cosas que se exponen. Lo que sí pude ver con facilidad son los cuadros en los cuales se representaban lo que hacía aquí justamente el “Club de enterradores”: lavar al muerto y velarlo, y luego enterrarlo.   

HALL CEREMONIAL.PRAGA.

LA SINAGOGA ESPAÑOLA

Llamada así por que su interior refleja el diseño morisco español que lo hace a uno recordar la Alhambra de Granada. Es, sin duda, la más hermosa de las sinagogas de Praga y de muchas ciudades. Su interior es casi una gran burbuja dorada en la que uno se pierde entre los brillos de su maravilloso órgano, de sus molduras, de su altar y de su increíble cúpula.  En la parte superior hay una exposición con documentos y fotos relacionados con la vida de los judíos en Praga. También aquí hay baños por si los necesitas.

SINAGOGA ESPAÑOLA. PRAGA.
SINAGOGA ESPAÑOLA. PRAGA.
SINAGOGA ESPAÑOLA. PRAGA.
SINAGOGA ESPAÑOLA. PRAGA.
SINAGOGA ESPAÑOLA. PRAGA.
Afuera, frente a la entrada principal, puedes encontrar una peculiar escultura que representa a Franz Kafka y sobre la que no hablo ahora pues escribiré sobre ello con más detalle en mis próximas entradas que consistirán justamente en seguir las huellas que el gran escritor dejó en esta, su fantástica ciudad.

Con esta entrada termino mis recorridos por Praga. Aunque, como ya dije, la seguiremos caminando, esta vez de una manera más literaria.

Nos vemos en la ruta, viajeros.


Pablo

PD: Por falta de tiempo no pude visitar 
LA SINAGOGA KLAUSEN, cuya entrada también está incluida en el ticket de 300 coronas que compré.

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