Huancaya: magia y color del agua

miércoles, 25 de abril de 2012

En la entrada anterior contamos nuestra experiencia en Lunahuaná, pueblo costero en donde empezarían nuestras aventuras por la RESERVA PAISAJISTICA NOR YAUYOS COCHAS. Desde allí habíamos salido, luego de una larga espera, rumbo a Calachota adonde llegamos a las 11 y 10 de la mañana, es decir que hicimos un viaje de 40 minutos. En este pueblo teníamos que esperar por algún otro carro para continuar el viaje hasta Yauyos y por fortuna, 10 minutos más tarde, llegó un minibús de la empresa PERU EXPRESS (pasaje: 5 soles). El viajero que se aventure por ciertos sitios poco frecuentados del Perú tiene que saber que allí se impone como una ley imponderable el azar, la suerte, la coincidencia; y que tiene que bailar al ritmo que ellos imponen. Puede que aparezca un bus en 10 minutos o en 10 horas; puede que te quedes varado varios días en un lugar por una huelga o que pase un camionero y te lleva en lo que menos esperas hasta tu siguiente destino. Así que paciencia amigos y a disfrutar el viaje que, como se sabe, no importa tanto el destino como el recorrido.
 
Huancaya
El minibús pasó por varios pueblos pequeños de los cuales el principal es MAGDALENA, desde donde se empieza a subir por la empinada ladera de un cerro hasta alcanzar Yauyos que es la ciudad más grande de toda esta zona por ser la capital de la provincia del mismo nombre. Como dije en la entrada anterior solo queríamos llegar a este lugar para conseguir un vehículo que nos llevase hasta HUANCAYA, así que penas llegados a Yauyos (12 y 30 p.m.) tomamos un taxi-colectivo hacia HUANCAYA, el cual salió 10 minutos más tarde (ver DATOS UTILES abajo). Según el chofer siempre hay este servicio pero en esta oportunidad había más frecuencia porque en Huancaya celebraban la fiesta de SAN JUAN (24 de junio, dura del 23 al 26, tenerlo en cuenta). El coche partió y bajó de regreso a Magdalena y luego empezó el ascenso hacia las fascinantes sierras de la reserva. 

Vista de Yauyos. Foto de la página http://yauyosenlanoticia.blogspot.com.es/
Pasamos por LLAPAY que es un lugar que bien puede servir como base para explorar la zona ya que cuenta con un par de hospedajes y restaurantes y porque desde allí se pueden conseguir taxis para CARANIA por el que te cobran entre  70  a 80 soles (ida y vuelta y con espera); aparentemente solo se ofrece ese servicio muy temprano, entre 7 u 8 de la mañana. También nos dijeron que se puede coger un camión que según nos dijeron pasa siempre por allí a mediodía. Damos esta información porque Carania fue el único pueblo de la reserva que no pudimos visitar por falta de tiempo. Otro lugar a donde se puede ir desde Llapay es Laraos, bello villorrio que sí tuvimos la suerte de visitar y del que hablaremos en una futura entrada.

Lamentablemente el coche se averió cerca de la hermosa laguna de PIQUECOCHA y tuvimos que tomar una combi que, repleta de gente y de cajas de cerveza, subía hacia Huancaya; pagamos 5 soles más. Simpático viaje. No perderse la vista de la espectacular laguna ni la de la los andenes ubicados a la entrada del pueblo de VITIS, ¡Increíbles!


Cerca de la laguna Piquecocha, donde se averió el coche que nos llevaba a Huancaya.

Laguna Piquecocha. Foto de la página http://www.panoramio.com
Por fin llegamos a Huancaya y, como ya sabíamos, el pueblo estaba de fiesta por el día de San Juan. Todo era música, sonidos de cohetes, bombardas y mucha gente caminando con un paso sospechosamente inestable. Este lugar puede ser considerado la “capital turística”  de la reserva Nor Yauyos – Cochas y una buena base de operaciones para explorarla.


Huancaya

Buscamos hospedaje en el ALBERGUE MUNICIPAL pero no había nadie que atendiera. Luego, por pura casualidad, encontramos a la señora Maribel quien trabaja en el Puesto de salud y que dirige el HOSPEDAJE MARIBEL, al final de la calle TUPAC AMARU, a 2 calles de la plaza; ver detalles en DATOS UTILES, abajo.


El hambre apremiaba así que salimos a buscar un restaurant pero todos estaban cerrados lo que nos puso como leones enjaulados. Aparentemente todos se habían dado a la parranda. En la plaza encontramos una tienda – restaurante que se llama “Encantos de Huancaya”, preguntamos allí por el menú y nos dijeron que el restaurante estaba atendiendo en otro sitio por lo que nos llevaron hasta la parte baja del pueblo donde tienen las mesas y la cocina. Allí comimos una buena y olorosa trucha.

Huancaya
Huancaya
Luego nos fuimos a caminar un poco y ver si podíamos visitar el museo pero estaba cerrado así que continuamos para ver aquello que ha hecho famoso a Huancaya: sus cataratas y su puente de cal y canto. Hasta allí llegamos luego de pasar entre un dédalo de estrechas calles en las cuales se veían casas carentes de ese colorido a los que nos tienen acostumbrados los pueblos del ande: sus paredes tenían una coloración homogénea como resultado de la textura terrosa y tosca de las piedras usadas para construirlas; pero no por ello escaseaban de encanto.

Huancaya
Debajo del puente pasaba el ancho río Cañete y en su suave descenso iba formando anchas cataratas cuya blanquísima espuma parecían mechones de cabellos encanecidos. Luego, el río discurría y volvía a tomar un mágico color turquesa; ese discurrir y el veloz batir de las alas de las aves era el único sonido en ese delicioso rincón del mundo. La luz sublime de la tarde se colaba entre los intersticios que dejaban en el cielo las nubes hasta que poco a poco fue oscureciendo y el paisaje pareció replegarse sobre sí mismo, devorado por las sombras que como una oscura marea subía poco a poco hundiendo el valle en la oscuridad. Como ven, un ambiente muy sosegado, de esos cuya existencia las almas neuróticas de la capital agradecemos.

Huancaya
Huancaya
Huancaya
Huancaya
Lamentablemente sobre la ladera de un cerro se ha construido un mirador que ha sido motivo de muchas controversias. La verdad que los que se oponían a su construcción porque podría alterar el entorno tuvieron toda la razón. Es un feo delirio de cemento. Se supone que había intenciones de ofrecer allí servicios a los turistas pero cuando nos acercamos nos dimos cuenta que estaba completamente abandonado y sucio; con mil cosas desperdigadas por todos sitios como si los habitantes de ese lugar hubiesen sido forzados a abandonar el lugar de un momento a otro y no hubiesen vuelto nunca más.


Huancaya
Huancaya
Huancaya
Nos fuimos a descansar temprano porque al día siguiente nos esperaba una ardua caminata; aunque más arduo fue tratar de dormir porque había mucha gente que, embebida y jubilosa, celebraban su fiesta con gritos y silbidos que nos hicieron despertar muchas veces. Entre sueños recuerdo haber oído a una mujer gritarle a un hombre: “Chupa maricón conchetumare y no te vayas”. Una sonrisita de sonámbulo me cruzó el rostro que casi tenía sepultado por un mar de mantas. Me gusta cuando las féminas les profieren a los hombres ciertas verdades. Pero tranquilo, todo este bullicio no es común ya que Huancaya es un lugar bastante pacífico y sosegado; pero fiestas son fiestas, señores. 


Continuará…


Pablo


Huancaya

DATOS UTILES

  • Transporte: de Yauyos a Huancaya. Taxi – colectivo: 15 soles por persona.
  • Restaurante: “Encantos de Huancaya”; trucha 8 soles
  • Hotel: HOSPEDAJE MARIBEL; 10 soles la cama, limpio, agua caliente, muy recomendable, lo mejorcito en el pueblo, sin lugar a dudas.
  • Huancaya cuenta con teléfono satelital, para usarla se debe comprar una tarjeta de 3 o 5 soles en alguna de las tiendas. El lugar donde está el teléfono está abierto hasta las 8 pm.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Tuve la oportunidad de visitar Huancaya el año pasado y todas las fotografías que le pude tomar no le hacen justicia en cuanto a belleza. Espero que sigan conservándola dentro de su contexto natural. En e Alis, un poblador me comentó que los habitantes pertenecen a una cooperativa y que, al menos en Alis, respetan la ecología y ideología propia del lugar. Felicitaciones por el viaje.

Pablo Solórzano dijo...

hOLA, PUES sí, la verdad es que las imagenes nunca le harán justicia a un lugar tan bello como Huancaya. Y sí, es de esperar que la conserven tal y como la conocemos no solo por nosotros sino también por los que vendrán y que se merecen disfrutar de un sitio como este. Qué buena noticia la de Alis, sé que se está trabajando mucho en la zona para incentivar el turismo comunitario, respetuoso de las tradiciones, ojala y sea un éxito. Muchas gracias por vuestra visita a la brújula del azar.

Anónimo dijo...

Muy interesante la información y las fotos, la verdad que da ganas de visitar este lindo lugar, consulta como llegar desde lima con transporte publico y si los meses de diciembre y enero son buenos para visitar Huancaya.
gracias
att.
Fernando

Anónimo dijo...

Hola me gustaría saber como es el clima, pienso viajar para pasar año nuevo por alla
Espero sus comentarios
Saludos

Pablo Solórzano dijo...

Hola, pues sinceramente nunca fui en año nuevo, imagino que como es ya el verano el tiempo será más cálido aunque tampoco como en la costa, lo que sí es que ya es época de lluvias así que es mejor estar preparado. GRacias por su visita, slaudos!

Rosa Mercedes Paucar Cortegana dijo...

Alguien por favor indique los meses en que es más preciso viajar a Huancaya para aprovechar al máximo el paisaje

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