Hacia los sarcófagos de Karajía y los pueblos de Colmata, Shipata Y Molino

lunes, 14 de noviembre de 2011



Visitar los sarcófagos de Karajía es una cosa que hay que hacer sí o sí cuando se está en Amazonas. El viajero solo verá 6 sarcófagos que son los que penden en la ladera de un gran cerro pero no debe darle tanta importancia a la poca cantidad de restos que allí se ve, por lo demás fascinantes, sino también que al verlos allí colgando seguro que entenderá mejor la proeza que significó en su día llevar hasta esa altura esas tumbas con formas humanas y es más que seguro que quedará encantado con la riqueza paisajística de los lugares por donde se debe pasar para llegar a ver a estos monumentos.

Sarcófagos de Karajía - Amazonas - Perú

Salimos desde Chachapoyas, nuestra “base”, hacia el muy tranquilo pueblo de Luya en cuya plaza nos apeamos. Desde allí nos fuimos por la calle San Martín hasta llegar a la cuadra 5, más o menos, que es el paradero de los coches hacia el pueblo de Cruzpata. Si no se ve ningún carro hay que esperar puesto que siempre llega alguno que lleva a Cruzpata. El viaje hasta este último poblado se da por una vía en no muy buen estado pero libre de abismos u otro tipo de peligros. Es bueno decirle al conductor que se piensa ir a los sarcófagos para que te deje bajar cerca al camino que desciende hacia allí. (Ver precios y horarios en DATOS UTILES)

Plaza de Luya - Amazonas - Perú
El camino estaba muy enlodado y en malas condiciones por lo que en tiempo de lluvias debe estar peor así que es mejor ir con botas. Nos tardamos casi 30 minutos hasta la entrada a la zona en la que se encuentran los sarcófagos: una ladera muy pronunciada que baja hacia una estrecha quebrada formando un barranco no muy alto. Metidas en la pared de roca desnuda se encuentran, dentro de una pequeña oquedad, como si fueran dioses petrificados que miran atentos todo lo que a sus pies se mueve, los sarcófagos de Karajía. Cosa que nos pareció curiosa fue el hecho de ver que gran parte de la ladera en la que se encontraban estos restos estaba totalmente chamuscada como si alguien hubiera recientemente iniciado un incendio para quemar la hierba que pudiera cubrir los sarcófagos cosa que no pudimos comprobar preguntando a alguien porque éramos los únicos allí y porque cuando buscamos al encargado para pagar la entrada (que normalmente es de 3 soles) no encontramos a nadie.

Caminando hacia los sarcófagos de Karajía - Amazonas - Perú
Hacia los sarcófagos de Karajía - Amazonas - Perú
Los sarcófagos de Karajía - Amazonas - Perú



Desde abajo es inevitable no sentirse tentado a formular preguntas y más preguntas: ¿Quiénes fueron estos hombres que enterraron a sus muertos en lo alto de las laderas de los cerros? ¿Por qué lo hicieron? ¿Cómo lo hicieron? Los Chachapoyas (“los hombres de las nubes”) han sido una sociedad olvidada que poco a poco ha ido develando sus secretos y que todavía ahora sigue sorprendiéndonos como si nos estuvieran enviando noticias de ellos mismos desde el silencio de los vestigios que nos dejaron en la brumosa selva alta en que se enseñorearon hasta antes de la llegada de los incas. Son muchas las cosas las que lo hacen originales y distintos a todas las culturas que habitaron el Perú antes de que se diera forma a lo que se conoce como el “Imperio Inca”, cosas sobre las que iremos contando un poco más en las siguientes entradas. Por ahora es bueno decir que en ninguna otra parte del Perú existen sepulturas como estas; aparentemente los expertos solo vivieron en esta zona norte.  Cada sarcófago tiene forma capsular y está rematada por una cabeza de forma humana con nariz en forma de gancho y mandíbula prominente;  sus paredes fueron hechas de arcilla y piedras. Dentro eran vacías y allí es donde se ponían a los difuntos.

Sarcófagos de Karajía - Amazonas - Perú

La intención de colocar sus tumbas en zonas altas hace pensar que los Chachapoyas querían tener a sus señores enterrados a buen recaudo de profanadores aunque esto parece poco probable porque en el antiguo Perú se tenía un gran respeto por los muertos. De todos modos, pese a sus honestas intenciones no imaginarían que cientos de años después el hombre se convertiría en un rapaz que no le perdonaría nada ni a los muertos: los arqueólogos que los descubrieron los encontraron ya expoliadas. 


Decidimos no regresar hacia Luya por el camino por el que habíamos llegado sino más bien intentar uno nuevo (cosa que recomendamos para complementar la visita a Karajía donde no hay nada más que los sarcófagos) así que siguiendo un mapa no muy confiable que teníamos a mano dejamos atrás Karajía y bajar por un sendero que parte desde allí y que si bien no está muy bien definido ni mucho menos señalizado se puede más o menos adivinar; esta vía lleva hacia el fondo del estrecho valle que se ubica a los pies del farallón donde penden los sarcófagos. 


Una vez abajo cruzamos un pequeño puente y empezamos a ascender por un estrecho sendero que se abría en la ladera de los cerros que se ubicaban al otro lado del pequeño valle. La subida es un poco exigente pero no tan complicada. Nos encontramos con un hombre que nos dijo que los caminos que en ese cerro van a la izquierda (según se sube y teniendo al cerro frente a nosotros) llevan hacia el poblado de TRITA y los que se dirigen a la derecha van hacia los poblados de SHIPATA, COLMATA y MOLINO que eran los que nosotros queríamos conocer. Por lo que nos fuimos por la derecha y llegamos hasta la cima del cerro desde donde se abría una explanada. Desde allí el sendero ya no tendría ningún desnivel. 


Caminando desde Karajía hacia Shipata - Amazonas - Perú
Caminando desde Karajía hacia Shipata - Amazonas - Perú
Shipata - Amazonas - Perú
Shipata - Amazonas - Perú
Entrando en Colmata - Amazonas - Perú
El primero de los pueblos que aparece es SHIPATA, muy pequeño y casi sin gente. Luego llega COLMATA que es el más grande y con más vida y donde se pueden encontrar tiendas en caso el viajero necesite agua o comida básica. El último tramo del camino es casi completamente en descenso y lleva hasta el pueblo de MOLINO que se ubica a la vera del camino que une LUYA con CRUZPATA y por donde había pasado más temprano el coche que nos llevó hasta este último pueblo, así cerramos el círculo. Toda esta caminata la hicimos en 2 horas y 20 minutos y la recomendamos a todos los viajeros que no deseen volver caminando de nuevo a Chachapoyas por la misma ruta que se hace para conocer Karajía; así de paso uno transita por la hermosa campiña de Amazonas. Aunque debemos advertir que este camino no cuenta con señalización ni infraestructura alguna, es sobre todo ir a la aventura y preguntando siempre pero vale la pena.

Colmata - Amazonas - Perú
Colmata - Amazonas - Perú
Colmata - Amazonas - Perú
Nos sentamos en el camino a esperar un coche que nos llevase de regreso a Luya pero como la espera desespera decidimos cruzar hacia los campos que estaban al otro lado del camino ya que detrás de ellos se veían las laderas de unos cerros con formas que nos hacían sospechar que pudieran ser ruinas y que quizás fueran las de CHIPURIC. Cruzamos por un puente un pequeño riachuelo y luego nos adentramos en los campos y llegamos casi al frente de la ladera pero nos dimos cuenta que las formas nos habían engañado y que este sitio en verdad no era CHIPURIC, ruinas que tal vez estarían mucho más arriba. He estado averiguando un poco la ubicación exacta del lugar y no he encontrado información precisa.

Vista desde Molino de lo que creíamos eran unas "ruinas" o cuevas - Amazonas - Perú
En Luya esperando un coche que nos llevase hacia Luya - Amazonas - Perú
Volvimos a la “carretera” que lleva hacia Luya a esperar de nuevo un coche. Al poco rato un camión paró muy cerca y allí subieron unas mujeres y corrimos para pedirle al conductor que nos llevase a nosotros también. El hombre era muy amable y nos permitió entrar en la tolva con esas mujeres que en realidad eran las profesoras del pueblo y se iban a Luya para tomar un coche hacia Chachapoyas.

En el camión que nos llevó junto a las profesoras desde Molino hacia Luya - Amazonas - Perú
Si que es dura la vida del profesor en los pueblos del Perú. Luego de casi 15 minutos de saltar en la tolva del camión traqueteante, cosa que hizo de las delicias de las profesoras que se reían con todos los saltos que hacíamos, llegamos a Luya por fin y en la plaza encontramos un coche que nos llevó de regreso a Chachapoyas a donde llegamos a almorzar y descansar un poco pues queríamos aprovechar al máximo el día así que en la tarde continuaríamos nuestras andanzas yendo hacia el poblado de Huancas donde conoceríamos una impresionante y desconocida “joyita”: el cañón del Sonche.   

Pablo

DATOS UTILES

  • Desde Chachapoyas hasta Luya: 45 minutos, pasaje 8 soles. Los autos salen desde las 4 y 30 am hasta las 6 pm. El paradero está al lado de la estación de bomberos de Chachapoyas en la calle Libertad.
  • Desde Luya a Cruzpata: 1 hora, 6 soles el pasaje. El paradero se encuentra en la calle San Martín 520, en Luya. Decir al chofer que se va a ir a Karajía para que te deje en el lugar indicado en donde puedes ir caminando hacia los sarcófagos.

6 comentarios:

Liz Díaz dijo...

Hola, Pablo, soy luyana, ver las fotos que colgaste: la de la plaza de armas de Luya y las de los paisajes por los que anduve en compañía de mi padre, desde muy niña, me emocionaron, me dieron nostalgia y comprendí que ahí quedó algún vestigio de mi alma junto con la historia que encierran los misteriosos y siniguales sarcofagos.

Pablo Solórzano dijo...

Hola Luz, muchas gracias por haberte dado una vuelta por la brujula. Sinceramente conocer Luya fue toda una experiencia, estuvimos muy poco pero lo suficiente como para sentir su tranquilidad y la envidiable paz con que allí se vive. Es un bonito lugar que te prepara para la experiencia de los increíbles Sarcofagos. Gracias por tus palabras, me pone muy contento saber que lo que aquí he escrito te ha ayudado a recordar tu tierra. Un gran saludo y gracias de nuevo por tu visita!

Byron dijo...

Estimado Pablo, algo leí de unas cuevas de Quiocta, que están cerca de Luya, que se pueden visitar al mismo tiempo que se va a los Sarcófagos de Karajía, sabes algo ?
saludos cordiales
Byron

Pablo Solórzano dijo...

Hola Byron, gracias de nuevo por tu visita. También he oido sobre esas cuevas pero lamentablemente oí de ellas cuando ya estuve en Lima por lo que no pude buscar información. Aparentemente está muy bien, aunque se supone que están enrejados para protegerlos por lo que no sé si vale la pena el esfuerzo para no poder entrar. Al menos es lo que dice en esta buena página que te paso, aunque no sé si ya lo has leído. Un abrazo viajero, como siempre por aquí estamos para lo que se necesite.

http://www.perutoptours.com/index01lu_la_caverna_de_quiocta.html

Byron dijo...

Gracias Pablo por el dato, te preguntaba porque estaba viendo los tours a Karajía y ofrecen también con la cueva de Quiocta, y como dices que está cerrada, esa es una sorpresa.
Como te dije estoy en Quito y no se como es julio en Chachapollas, hay más movimiento por las fiestas Patrias ? suben los costos ? hay más turistas ?
gracias
saludos
Byron

Pablo Solórzano dijo...

hola Byron, para mí también es toda una sorpresa saber que está cerrada, como te digo es lo que expone esta página, seria una lástima, ojala la acondicionen pronto para permitir la entrada a la gente como se ha hecho en otras cuevas del Perú. Julio en Chacha... pues puede que los precios suban, suelen pasar en todo el Perú, aunque no creo que en Chacha tanto como en otros sitios ya que se suelen encarecer los lugares a donde suelen ir los limeños (que son los que más viajan) y Chachapoyas por estar lejos no suelen recibir tantos limeños en esa época... al menos es lo que creo... pero sí, imagino que alguna subida de precio va a ver... y también de turistas... pero como te digo no va a ser tan abrumador como otros lugares cercanos a Lima. Saludos y gracias de nuevo por tu visita.. ah y por el comentario en mi escrito de Cajamarca!

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