Grandioso Marcahuamachuco: sitio arqueologico de la La Libertad

sábado, 4 de marzo de 2017

Vistos desde lejos esos edificios circulares que se expandían por una amplia meseta parecían avisar que estábamos entrando en un reino de gigantes guerreros. Y es que esa forma y esa altura les hace parecer fuertes inexpugnables, construidos para defender el sitio de un bravo enemigo.
Pero no. En realidad MARCAHUAMACHUCO no fue un sitio para atacar o defender sino más bien algo pacífico: un vasto espacio que recibía peregrinos que venían hasta aquí para rendir culto a sus ancestros.


Marcahuamachuco. La Libertad-Perú. 
Hasta este impresionante lugar llegamos desde Huamachuco. Tomamos un taxi (ver DATOS ÚTILES abajo) en la plaza y empezamos la subida por un camino muy bien asfaltado hasta cierta parte pues luego se convierte en una carretera llena de piedras y tierra. Pasa que a determinada altura la vía ya está dentro de la zona arqueológica y por ende no se puede asfaltar.

Mientras subíamos veíamos abajo Huamachuco empequeñeciéndose. Lo que no parecía menguar para nada era esa cicatriz pálida que se abría paso en la bella piel del paisaje: el odiado cerro el Toro, un sitio que debe estar a no menos que 4 kilómetros del pueblo y donde mineros ilegales campean a sus anchas y el narcotráfico también se ha ganado su espacio. La contaminación que la actividad ilegal produce en Huamachuco es muy alta lo cual lo ha convertido en una verdadera amenaza. Toda esta información me la dio el taxista que nos llevaba hasta Marcahuamachuco.




Luego de 20 minutos de viaje llegamos a la entrada del gran centro arqueológico. Allí hay que registrarse (increíblemente no se cobra entrada), recibir un bonito folleto, en el que se detallan mapas e historia del lugar (y cuya información he usado para escribir esta entrada), y empezar la larga caminata por este enigmático sitio que en realidad se compone de dos cerros: el del Castillo y el de las Monjas.

CERRO EL CASTILLO

Lo primero que se ve aquí son “Las torres rectangulares” llamadas así por haber tenido por lo menos cuatro metros de altura. Fueron unos mausoleos en los que se enterraron a personas pertenecientes a familias prominentes.




Luego caminamos por la “Galería A”, un extenso edificio de 58 metros de largo y 6 de altura (todo en este sitio parece tender a la grandiosidad). La fachada de esta construcción está orientada hacia la gran “Plaza Principal”, sin dudas el punto de congregación para la celebración de rituales. No sé por qué pero a mí me hizo recordar un poco la plaza de Chavín de Huántar, aunque ya sé que ambos lugares son muy distintos y distantes, ¿habrá sido por las lajas que revestían toda su superficie?


Marcahuamachuco. La Libertad-Perú.
Marcahuamachuco. La Libertad-Perú
Marcahuamachuco. La Libertad-Perú
En los alrededores de esta gran plaza se puede ver “El salón con nichos”, un gran espacio rectangular que no tuvo muros que dividieran el espacio interior por lo que quizás también fueron usados para grandes celebraciones. Aquí, claro, lo importante son los muchos nichos. Hay aproximadamente 20 salones como este en el sitio arqueológico, los cuales con seguridad fueron usados por distintas comunidades. Una cosa interesante es que se hallaron muchos huesos humanos incrustados en las paredes de estos salones, lo que denota el uso de estos espacios para celebraciones de honra a los antepasados.



Marcahuamachuco. La Libertad-Perú
En la zona norte de la plaza se encuentra “El Castillo”, un robusto edificio de cinco pisos de altura lo cual lo hace la construcción más impresionante del lugar. Aunque dentro había varias galerías las mismas nunca fueron usadas. Lo que sí se sabe es que se utilizaron como lugar para sacrificios pues allí se hallaron 18 llamas además de restos de humanos, uno de ellos una mujer embarazada.



El sendero que cruza todo Marcahuamachuco nos llevó por sitios donde pastaban carneros. Hasta que llegamos a lo que se ha dado en llamar “La portada oeste” que fue una de las tantas (y de hecho la mejor conservada) entradas  monumentales que debió de haber tenido la gran muralla, la cual tuvo aproximadamente 7 metros y encerraba a esta zona residencial que se expande en la zona del cerro del Castillo. Aquí se puede ver la gran técnica constructiva de los Huamachuco pues usaron inmensos bloques de piedra que pusieron una sobre otra alternándolas en posición vertical y horizontal.


Marcahuamachuco. La Libertad-Perú

Marcahuamachuco. La Libertad-Perú
Desde este lugar pudimos ver al frente el cerro de las Monjas, la segunda parte de este sitio de MARCAHUAMACHUCO. Era realmente impactante ver esas prominentes construcciones circulares. El sendero de tierra se abría paso en esa meseta y allí avanzamos, a estar cerca de esos gigantes.


CERRO DE LAS MONJAS

Una vez allí me llamó la atención que estos edificios no tuvieran ventanas  lo que  hizo a algunos especular de que eran fortalezas, aunque los arqueólogos que trabajan allí  han concluido que en realidad eran espacios de vivienda para grupos de la élite que posiblemente vivían en una atmosfera de casi reclusión.



Marcahuamachuco. La Libertad-Perú

Marcahuamachuco. La Libertad-Perú
En resumen, MARCAHUAMACHUCO es sorprendente. Pocas veces he estado en un sitio pre-Inca tan grande y con tantos edificios tan altos y robustos. El acceso es difícil (puedes ir caminando desde Huamachuco pero te tomaría mucho tiempo) y quizás eso hace que la gente no vaya mucho, de hecho nosotros dos no nos cruzamos con ningún visitante más, aunque tengo entendido que han aumentado mucho las visitas de los locales, lo cual me pone feliz. Quizás no vimos a nadie porque era un día de entresemana.

Marcahuamachuco. La Libertad-Perú
¡Ah!, otra cosa. Me dio gusto ver los carteles interpretativos del lugar: bien hechos, sin saturar de información, con colores, todo muy bien explicado. También que haya siempre seguridad en el lugar pues había varios guachimanes protegiendo el sitio arqueológico.

En la próxima entrada les hablaré más de otro sitio arqueológico interesante y muy cercano a Huamachuco. Hasta entonces viajeros.


Pablo


DATOS ÚTILES


- No es fácil tomar un taxi en la plaza de Huamachuco, aunque no lo crean. Tuvimos la suerte de encontrar a uno que nos llevó hasta las ruinas. El taxista se llamaba Rober Otiniano y su número de celular es 948034008 por si desean contactarlo. Nos cobró 50 soles el servicio con espera.

- La visita a Marcahuamachuco puede durar entre una hora y media a dos. 

2 comentarios:

Fernando ! dijo...

Anotado en la agenda, Gracias doc. Un gran gusto que sigas viajando y pasando los datos. Un abrazo!!

Pablo Solórzano dijo...

Maestro! Gracias por la visita! Un placer como siempre compartir estos datos con viajeros como tú. Un abrazo!

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