En la península de Capachica : Maravilla secreta

jueves, 13 de febrero de 2014



El pequeño Christian tiene unos modales principescos. Habla pausadamente, se dirige a los mayores de usted, no dice palabrotas, y casi siempre dice “por favor”. Pero cuando toca ser niño de nuevo no para mientes y se divierte como un loco corriendo (chivateando diría mi madre) junto a sus amiguitas Jocelyn y Camila entre los campos que se encuentran a medio camino entre su escuela, ubicada cerca de la plaza de LLACHON, y su casa. El recorrido le lleva unos 40 minutos a pie. No se queja de tal esfuerzo. Él va a estudiar igual, y cuando llueve también lo hace pero toma un atajo por un camino que me señaló, allá arriba, entre las montañas desde donde el TITICACA debe verse esplendoroso. Cuando camina con nosotros mira hacia abajo y en las aguas del lago observa entusiasmado, como si fuera la primera vez que lo viera, cosas que nosotros no advertimos. Luego nos explica de qué se trata y continuamos.

Conocimos a este simpático chiquillo en la plaza de LLACHON, hasta donde habíamos llegado con la esperanza de pasar unos días en esa casi secreta península que penetra en la superficie de las profundas aguas del Titicaca, y el cual poquito a poquito ha empezado a posicionarse como la nueva, y sensacional, alternativa al turismo comunitario de las tan mentadas, y no por ello menos hermosas, islas del lago. Ya sabes, Taquile y Amantaní.  Los planes no salieron como quisimos pero eso ya lo contaré después.

LLACHON. PUNO - PERU.
        Todo había sido muy rápido. Tomamos un avión por la mañana desde Lima hasta Juliaca; en el aeropuerto de esa ciudad tomamos el servicio de transfer del señor Saira que nos llevó en su “van” hasta la terminal de combis hacia Capachica  (ver DATOS UTILES abajo). Allí tomamos la única combi que encontramos y que nos puso en poco tiempo en la entrada a la gran península (es decir en Capachica). Ya había tenido yo la oportunidad de conocer Llachón en la primera vez que hice kayak por el lago (ver aquí la entrada) pero la visita fue muy rápida pues estuve en ese sitio para subirme a un kayak, y empezar a remar hacia Taquile, pero esta vez la idea era visitar, sin apuro, todo lo posible en la península. Así que allí estábamos. (Dejo aquí un mapa para explicar la ruta)

EN LA COMBI HACIA CAPACHICA. PUNO - PERU.

La plaza de CAPACHICA es pequeña y su centro está lleno de tienditas rodantes y triciclos usados por gente que se dedican a vender cosas al por mayor. Hay una escalera multicolor que lleva a un “mirador turístico”. No vimos hoteles ni ningún teléfono público, solo una señora que vende golosinas alquila su teléfono celular; bien preciado que tiene casi toda la gente del pueblo. Tuvimos que esperar algo más de media hora hasta que apareciese una combi hacia Llachón, hay muy pocas. Lo que es más fácil encontrar son combis para Puno y Juliaca. Eso sí, nos dijeron que había taxis que te llevan a PLAYA CHIFRÓN que es una zona costera, al borde del lago cuya presencia aquí en Capachica, no se advierte por ningún sitio.

CAPACHICA. PUNO - PERU.
CAPACHICA. PUNO - PERU.
CAPACHICA. PUNO - PERU.
CAPACHICA. PUNO - PERU.
CAPACHICA. PUNO - PERU.
     En poco más de 40 minutos llegamos a LLACHON. Empezamos a buscar alguna casa hospedaje pero todos estaban en las afueras del pueblo. Yo recordaba la de la vez anterior que estuve aquí (la del señor Valentín Quispe) pero mi idea era cambiar y tener nuevas experiencias con más gente. Fui a preguntar a una tienda cuál nos recomendaban y cuando regresé a la placita encontré a Pilar conversando con Christian y sus amiguitas, quienes acababan de salir del colegio y estaban regresando a sus casas. El niño nos dijo que su madre daba hospedaje a turistas en su casa. Así que decidimos seguirle. Total, por algo estos mocosos habían aparecido en nuestro camino.

LLACHON. PUNO - PERU.
LLACHON. PUNO - PERU.

LLACHON. PUNO - PERU.

LLACHON. PUNO - PERU.

LLACHON. PUNO - PERU.

Ya dije que la andadura desde la plaza del pueblo hasta la casa de Christian lleva algo así como 40 minutos. No es mucho pero si a eso le sumas que tienes que cargar tu mochila, que hay algunas pendientes, y que estás a mucha, mucha altura, pues el esfuerzo se redobla. A medio camino apareció un carro y Christian se puso a negociar con el conductor (su “tío”, en realidad los niños se refieren a todas las personas mayores como tío o tía) para que nos llevase hasta la casa. Subimos con los enanos y llegamos. Pagamos 4 soles. Normalmente desde la plaza de Llachón hasta la casa de Christian, o un poco más allá, un coche te puede cobrar 25 soles, por lo que averiguamos.




LLACHON. PUNO - PERU.

LLACHON. PUNO - PERU.

LLACHON. PUNO - PERU.

LLACHON. PUNO - PERU.
Cuando arribamos a la casa nos sorprendió que fuera más grande y bonita de lo que esperábamos. Era diciembre y no estaba preparada porque en ese tiempo no van turistas así que pusimos a la doña Antonia, la madre de Christian, en apuros pero igual se las arregló para darnos un servicio de lujo. Y eso que la pobre estaba un poco mal pues se había ido a una conferencia sobre turismo comunitario en Chachapoyas, ciudad que está en el extremo norte del Perú, así que tuvo que cruzarse todo el país para ir hasta allí, y una vez más para regresar. Y es que los del ministerio en Lima (los que organizaban dicho encuentro) no le había informado dónde queda Chachapoyas. En fin, que había comido algo pésimo en la conferencia y el regreso en bus (¡!) fue una odisea. Pero allí estaba ella, solicita a atendernos, con su extraordinaria amabilidad y una sempiterna sonrisa.

LLACHON. PUNO - PERU.


LLACHON. PUNO - PERU.
 El servicio que nos dieron incluía cama, cena y desayuno y pagamos 20 soles por persona y por noche (acuérdate que esto es en baja temporada, posiblemente en la alta suba un poquito). Las camas  estaban muy limpias y la habitación ordenada y con una vistas al lago que son pura miel. ¿Qué falta? Quizás un mejor baño y caños (grifos), pequeñeces en realidad que no estropean el viaje porque por lo demás todo es genial en la casa de esa familia. Hay que olvidarse de vez en cuando de las comodidades amiguitos, y conocer el Perú como es, que si esperamos a que todo sea 5 estrellas allí adonde vayamos entonces no saldremos jamás a disfrutar de esa tremenda belleza que hay en estas joyitas que tenemos por pueblos. La señora Antonia y su esposo (a quien no conocimos por que se había ido a Puno a llevar mercadería) tienen en mente ampliar las construcciones y mejorar las facilidades; en realidad son gente muy práctica y ambiciosa; da gusto verles motivados por recibir viajeros.

LLACHON. PUNO - PERU.

LLACHON. PUNO - PERU.
Para darles tiempo a preparar las cosas dejamos nuestras mochilas en el patio de la casa y nos fuimos hasta donde acaba la península, es decir a punta COLATA, desde donde veríamos las islas y el lago en toda su inmensidad. Caminar hasta allí nos llevó unos 40 minutos. Nos cruzamos con la gente que regresaba a sus casas llevando de vuelta a los animales y con un campo de fútbol (algo me dice que debe ser el más alto del Perú) donde los chicos del pueblo jugaban como si tal cosa. El sol de la tarde más que iluminar parecía acariciar el mundo y todo se tiñó de un oro delicado.

LLACHON. PUNO - PERU.

LLACHON. PUNO - PERU.

LLACHON. PUNO - PERU.

LLACHON. PUNO - PERU.
LLACHON. PUNO - PERU.
Por la noche comimos una cena deliciosa y puramente vegetal, con cosas que doña Antonia trajo de su chacra. Christian, que quiere se chef cuando sea grande, ayudaba a su madre solícito. Llovió toda la noche, unos goterones que percutían haciendo un eco metálico al caer sobre el techo de metal (era inicios de diciembre, tiempo de lluvias). El silencio nocturno hacía parecer que la lluvia fuera más feroz de lo que era en realidad y que se iba a traer abajo todo. No fue así, el techo resistió bien. Lo que no resistió fue mi cabeza que me empezó a doler como si tuviera un hacha en medio del cráneo. Jamás en mi vida había sufrido soroche (mal de altura), y eso que he caminado y he viajado mucho por los Andes, y a mucha altura. Parece que el cuerpo se me malacostumbró a los bajos niveles europeos. Snif, snif. En fin, que salí al amanecer al jardín de la señora Antonia y prácticamente barrí con toda la muña que había sembrada allí. Tal era mi desesperación. La muña es una plata deliciosa con la que se hace infusiones, mi madre los solía hacer cuando yo era niño y desde entonces me encanta. También ayuda a soportar el soroche si la mueles en tus manos y las hueles. Afortunadamente el dolor bajó en intensidad pero en la mañana ¡ay, siguió doliendo! Había cometido el error de subir directamente desde Lima a Puno sin ningún paso intermedio para aclimatarme. Y es que nunca lo necesité en mi vida, y por eso pensé que iba a ser igual esta vez. Pero no fue así, mal que me pese.

LLACHON. PUNO - PERU.

LLACHON. PUNO - PERU.

A la hora de almuerzo doña Antonia nos preparó unos platos hechos con un pescado pequeñísimo que rebosó y supo a gloria. No había pescado en lo de su vecino y tuvo que bajar al pueblo solo para conseguirlos y atendernos a nosotros. No les digo que era la amabilidad hecha persona. El malestar no pasó por lo que decidimos irnos, al día siguiente de nuestra llegada, a Puno donde podríamos encontrar farmacias o servicio médico si la cosa empeoraba. No puedo dejar de decir que me dio mucha pena dejar Llachón y a doña Antonia y Christian, y es que sinceramente el sitio merece días de estadía. Tan bonito es que hasta me pregunté en algún momento: ¿cuánto me costaría vivir allí?

LLACHON. PUNO - PERU.

Así que ya sabes, no te pierdas esta maravilla de sitio, pero eso sí, primero aclimátate y ve, y déjate engreír por las atenciones de esta increíble gente. Disfruta viajando por el Perú.

Pablo

PD: La próxima entrada será sobre la continuación de nuestro viaje, esta vez en la ciudad de Puno y visitando las maravillosas iglesias coloniales de estilo barroco de los pueblos situado a orillas de la zona sur del Titicaca. Hasta entonces viajeros.

DATOS UTILES

La señora Antonia me dio una tarjeta para contactos: Asociación Turística SUMAQ HILLARY TOURS – Llachón Santa María. Luis Oha Quispe (es el nombre de su esposo). 951 613779 y 951908592; illary_tours@hotmail.com

Aprovechamos una buena oferta de la aerolínea TACA para ir de Lima a Juliaca, muy buena atención.

En el aeropuerto de Juliaca conocimos al señor Eloy Saira en cuya van  nos llevó hasta el paradero de combis hacia CAPACHICA. Era una persona muy amable y nos atendió bien. Trabaja para la empresa: Turismo Rosario. Ofrece servicio de transporte desde Puno hasta el aeropuerto de Juliaca y viceversa, también tours. Recogen a domicilio. Dirección: Jr. Tacna 282, en Puno. Teléfonos: Fijo 051 793262 y Móvil 942147661. Eloy cobra 15 soles por persona hasta la ciudad de Puno, pero por lo que oímos también se pueden conseguir por 10 soles. Eloy nos llevó hasta la terminal a Capachica por 10 soles (que pagamos por ambos).

La parada de combis hacia Capachica es bastante nueva pero algo desangelada. Allí vimos también combis hacia un pueblo llamado HUATA, por si les interesa el dato.

Desde Juliaca hasta Capachica: el viaje dura 35 minutos, y el pasaje cuesta 3 soles por persona.

Hay en Capachica una empresa de combis llamada San Salvador que presta servicios hacia Puno, Huata, Coata, Ccotos, y obviamente, Llachón.
 
De Capachica a Llachón (o viceversa) la combi tarda 40 minutos. El pasaje cuesta 2 soles por persona.

Desde Capachica hasta Puno el trayecto en combi dura 1 hora y el pasaje cuesta 4 soles por persona. Hay que recordar que para esta ruta solo hay combis hasta las 5 de la tarde. Es mejor pedirle al conductor que te baje lo más cerca del centro de Puno (Plaza Pino, por ejemplo), para no tener que ir hasta el terminal que está a las afueras de la ciudad.

Desde COLATA (la punta de la península) se puede tomar un bote hacia Amantani entre las 10 y las 11 de la mañana y hacia Puno (barco colectivo) a las 07 de la mañana. Lo que se debe hacer es pedir bajar la bandera del puerto, es una señal para indicar que hay pasajeros, de otro lado el bote no se acerca.  

Todos los precio son del 2012

7 comentarios:

Lissy ViFlor dijo...

DESDE LA PLAZA DE CAPACHICA HASTA LA CASA DE CRISTIAN EN LLACHON CUANTO TIEMPO CREE UD. QUE TARDE CAMINANDO? RECOMENDARÍA LA VISTA CAMINANDO DESDE CAPACHICA HASTA LLACHON? :)

Pablo Solórzano dijo...

Hola Lissy como puedes ver desde Capachica hasta Lachón hay 40 minutos en combi. Desde la plaza de Llachón hasta la casa de Cristian deben haber poco más de una hora caminando, a no ser que tengas la suerte de encontrar un carro que justo pasa por allí y te lleve. Desde Capachica a Llachón caminando? Por el paisaje que vi debe ser una maravilla pero si vas cargando mochilas y eso va a ser muy cansado, es depende de tu experiencia caminando en las alturas. Si no tienes experiencia no te lo recomiendo, si lo tienes adelante...! saludos y gracias por tu visita!

Leuvia Jeli dijo...

Que hermoso que adores Capachica- Puno el lugar donde naci mi sangre corren naturaleza pura y divina de ese lugar yo amo la naturaleza.

Pablo Solórzano dijo...

Hola Leuvia. Es imposible no adorar un lugar como Capachica, no sólo por la belleza de su naturaleza sino también por la calidez de su gente que nos trataron como a dos reyes. Saludos y gracias por tus palabras.

Unknown dijo...

Leyéndote, Pablucha, leyéndote...

Unknown dijo...

Saludos desde San Bartolo, Wili Reaño

Pablo Solórzano dijo...

Maestro! Tremendo honor! Gracias por tu visita querido Wili. Un inmenso abrazo!

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