Por el Camino Real de Cantabria

martes, 31 de mayo de 2011


Habíamos dejado la gran Calzada Romana y ahora nos adentrábamos en unos maravillosos pueblos cántabros para seguir caminando pero esta vez por el Camino Real...

Primero pasamos por PIE DE CONCHA, villa que debe ser una de las más bonitas que hayamos visto en nuestras andanzas por tierras cántabras: sus casas están extraordinariamente bien conservadas y mantenidas con excelente gusto. Caminamos hasta la “picota” que es una especie de pilar que era usado para los ajustamientos y unos metros más allá encontramos la iglesia parroquial del pueblo que pese a ser del siglo XVI está en muy buen estado. Frente a la iglesia hay un cementerio que si bien pequeño vale la pena una visita.






Continuando por la carretera que cruza el pueblo se llega hasta un desvío donde es mejor tomar el camino de la derecha, es decir no cruzar el puente sobre el río ya que por allí se llega hasta COBEJO desde donde es imposible seguir a ninguna parte. Luego de andar por un kilómetro más alcanzamos BARCENA DE PIE DE CONCHA (como ves los nombres de los pueblos giran alrededor de la palabra Concha), que es la villa más grande en esta zona y que es tan admirable como los que ya habíamos visto. En Bárcena es bueno conocer la románica Iglesia parroquial de San Cosme y San Damián, de la que aparentemente hay mención desde el año 999. Se dice que el exterior de la iglesia está muy completo y con pocas alteraciones. Su ábside es ancho y da la sensación de ser macizo. Hay que prestar atención a los canecillos que soportan la cornisa de esta iglesia: entre ellas resaltan imágenes como las de una mujer con tocado en la cabeza y en postura obscena, un hombre sentado y desnudo que suejeta en las manos una especie de instrumento musical o una fiera que parece comerse  a un hombre también desnudo. Delante de su puerta principal hay unos faroles muy antiguos que según la descripción que sobre ellas hay datan de 1832. 



CO2 POSITIVO: DE COMO SEMBRAR UN ARBOL ESCRIBIENDO...

sábado, 28 de mayo de 2011




Hay por allí un proverbio que dice algo así como “siembra un árbol, escribe un libro y cría un hijo”. Bueno si eso te hace mejor persona o ayuda a nuestro mundo debo reconocer que no he hecho gran cosa. Algún día llegaran los hijos, si es que llegan; no he escrito un libro aunque tengo mil historias en la cabeza pero puedo salir medio perdonado escribiendo este blog y dando a conocer lugares que creo merecen ser visitados. 

Y no tengo ni idea de cómo sembrar un árbol aunque si soy consciente de su importancia. Pero felizmente ahora si puedo, sino sembrarlo yo mismo, al menos ayudar a sembrar uno y qué mejor que haciendo lo que más me gusta: escribiendo. Por lo que quisiera apoyar la extraordinaria iniciativa de la empresa inglesa Ixpo, la cual se encarga de neutralizar  los efectos del carbono en la realización de sus productos y que en unión con la Fundación Nacional de Bosquesde EEUU, se encargarán de plantar un árbol por cada blog que apoye dicha idea con sus banners.

 
¿Y eso, cómo se hace? Pues poniendo en tu blog uno de los banner que ellos ofrecen en su página (así como el que este blog tiene en el margen derecho y dice “carbón positive blog”), hacer un post y enviárselos y listo: ellos plantarán  un árbol en uno de los cuatro bosques ( Nacional de San Bernardino,  Bosque Nacional Plumas,  Bosque Nacional Huron-Manistee o  Bosque Nacional de Ocala) que está siendo dañados por incendios o deforestación y así ayudaremos a eliminar al menos 10 kg de carbono de la atmósfera. Si antes tenías pretextos para no hacer nada por el mundo pues ahora ya no las hay. Planta un árbol escribiendo desde la comodidad de tu hogar. 

Pablo

PD: Me enteré de esta iniciativa gracias al excelente blog http://mariposasenlamaleta.blogpocket.com/  

Caminando por la Calzada Romana de Cantabria

viernes, 27 de mayo de 2011


Cantabria tiene de todos: naturaleza, mar, nieves, montañas, castillos, iglesias medievales, bosques, gastronomía, folklore, de ahí que no sorprenda que su eslogan turístico sea “Cantabria Infinita”. Así que empecemos a conocer este lugar de la mejor manera que se puede hacer… caminando….

Y qué mejor que hacerlo por la increíble CALZADA ROMANA, que es uno de los mejores testimonios de la extensa red legada por la cultura latina a España. Recorreremos la parte mejor conservada de esta vía construida entre los años 29 a 19 antes de Cristo y que servía para unir la costa cántabra con las mesetas de Castilla. La aventura se inicia en el pequeño pueblo de Pesquera (621 msnm), desde donde descenderemos hasta llegar a Pie de Concha (325 msnsm), como ven hay un desnivel de 400 metros.


Desde el apeadero de la estación de trenes de Pesquera cruzamos los raíles y descendimos hasta el área de Interpretación que es un punto interesante para empezar ya que hay explicaciones sobre la historia de esta antigua vía y sobre la naturaleza que la rodea. Detrás de este lugar hay un camino en subida lleva hasta las afueras del pueblo y que pasa por una pequeña iglesia y un muy bien conservado cementerio.





Luego de pasar un puente que cruza sobre la autovía empezamos un ascenso no muy pronunciado hasta un “humilladero” al que se conoce como “Campo de las ánimas” y que servía como punto de recogimiento para los peregrinos que andaban por el Antiguo Camino de Santiago, que supuestamente cruzaba esta parte de España. Unos pasos más y se llega a la bien restaurada iglesia de SOMACONCHA (711 msnm) de mitad del XVI.  Es una cosa curiosa que en una villa deshabitada y donde todas las cosas están en estado ruinoso haya una iglesia que parece recién construida.  Somaconcha es la parte más alta de la ruta por lo que hay que darse un tiempo para apreciar las vistas que desde aquí se tienen: cerros muy grandes cuyas laderas están tapizadas de pinares y hayales y que parecen una infranqueable muralla detrás de la cual pareciera no existir nada. 


Rumbo al bosque de Puyas de Vischongo

martes, 24 de mayo de 2011



Bosque de Puyas de Vischongo. Ayacucho - Perú.
Para llegar a este fantástico sitio hay que tomar el camino que se inicia justamente en la calle en la que está el hospedaje de CARITAS. El sendero está excelentemente bien señalado con flechas rojas por lo que es imposible perderse.  Un buen tip es llevar provisiones ya que no encontrarás tienda alguna en camino y algo de abrigo ya que arriba la cosa se pone más fría.

Rumbo al bosque de Puyas de Vischongo. Ayacucho - Perú.

Rumbo al bosque de Puyas de Vischongo. Ayacucho - Perú.
Rumbo al bosque de Puyas de Vischongo. Ayacucho - Perú.
Rumbo al bosque de Puyas de Vischongo. Ayacucho - Perú.
Por un momento se llega a una altura de más de 4000 metros y se vuelve a bajar hacia una pequeña quebrada desde donde el camino vuelve a subir esta vez por la ladera del cerro Ambrancaychayocc para no detenerse hasta ver a lo lejos el bosque que aparece por la cima de todos los cerros como si fuera un ejército de gigantes. Muchos ejemplares tienen hasta 12 metros de alto, altura que se trae abajo cualquier idea de que sobre los 4000 metros una planta o árbol puede crecer apenas unos centímetros. Lo malo de todo es que al adentrarse más y más en el bosque es evidente el estropicio que este bello lugar está sufriendo: muchas de las puyas están totalmente carbonizadas. Es algo que muchos campesinos hacen para ganar más tierras de cultivo. Felizmente CARITAS junto a otras instituciones viene trabajando en un proyecto de conservación y manejo sostenible de la biodiversidad de los bosques, es algo que llevará tiempo pero que tú puedes ayudar desde ahora hospedándote en el albergue de CARITAS, como lo hicimos nosotros,  o contratando alguno de sus tours ecológicos y vivenciales.

Otro Ayacucho: Conociendo Vischongo y Vilcashuaman

viernes, 20 de mayo de 2011


En nuestras entradas anteriores sobre Ayacucho habíamos mostrado algunas de las muchas bellezas que esta ciudad y sus alrededores ofrecen. Esta vez el viaje continúa en dirección sur hacia un par de pueblos algo distantes y que si bien no  son muy famosos poseen cosas verdaderamente asombrosas, a la altura de muchos de los lugares más turísticos del Perú. Si eres de los que viajan sin apuros, tiene hambre de lugares poco frecuentados por las masas de turistas, deseas caminar mucho, viajar apretujado en combis pero muy bien acompañado de simpáticos pobladores, este lugar es para ti.

Para llegar hasta esa zona del departamento de Ayacucho tomamos un taxi que nos llevó por 4 soles desde nuestro hotel (recordar que como lo contamos en un post anterior, estábamos hospedados en Huamanga, o Ayacucho como otros le conocen, la capital del departamento que también se llama Ayacucho) hasta el paradero de combis que van hasta VILCASHUAMAN. El viaje es largo y pesado por lo que se recomienda partir muy temprano (6 am es una buena hora). Las combis salen desde las 4 am. El pasaje cuesta 13 soles hasta Vilcashuaman (4 horas), aunque primero se pasa por el pueblo de VISCHONGO (3.5 horas), el precio del pasaje hacia ambos lugares es el mismo. Hay que pedir al chofer o conductor que ponga las mochilas en el techo o baca de la combi ya que el espacio dentro es muy estrecho y va repleto de gente. El camino no está en buen estado y se ven muchos abismos; te aconsejamos llevar un picnic ya que las combis no siempre paran para comer. 

VISCHONGO


Este es un pueblo donde el viajero aún es mirado con extrañeza, como algo exótico. Parece que la gente se sorprendiera de que alguien se animara a llegar hasta aquí. Lo primero es buscar hospedaje y los pocos que hay son bastante básicos pero cosa curiosa es precisamente  aquí donde está uno de los mejores hospedajes que hemos tenido la suerte de conocer. A media cuadra de la plaza, en una calle en subida, está el albergue que maneja CARITAS. Siempre hay una señora en la puerta que es la que controla el ingreso. Los cuartos son limpios, muy amplios, cómodos y tranquilísimos. Tienen baño con agua caliente y muchas frazadas o mantas que aseguran que uno estará bien caliente. Las camas son literas o camarotes como les conocen en Perú. Todo eso por el módico precio de 10 soles por persona. Más que recomendado… ¡excelente!





En el pueblo no hay cosas interesantes para ver, lo importante está a las afueras así que hay que salir a buscar sus bellezas aunque para eso haya que caminar mucho. Empecemos con la ruinas de INTIHUATANA, a la vera de la bonita laguna POMACOCHA. Para llegar hay que tomar la calle principal  (por donde entran las combis que vienen de Ayacucho) y preguntar por el atajo que lleva hasta el puente desde donde empieza un camino que sube por la ladera de un empinado cerro. Es mejor tomar ese corte ya que si se sigue caminando por la carretera que viene de Ayacucho llegar al puente toma muchísimo tiempo.

Camino de subida hacia las ruinas de Intihuatana. Abajo se ve VIschongo

El Museo de la cultural del vino de Briones

miércoles, 18 de mayo de 2011


Una visita al bello pueblo de Briones no estaría completa si el viajero no se da tiempo para conocer también el Museo de la Cultura del Vino. Por ello descendimos por las calles estrechas, mirando las bellas casonas con fachadas de sillería que allí abundan, hasta la carretera que lleva al museo que es para los entendidos del buen beber uno de los mejores lugares para disfrutar y conocer de primera mano el vino y toda la cultura que se ha creado alrededor de esta mágica bebida. Tal es la importancia de este lugar que el mismísimo Don Juan Carlos I, Rey de España, lo inauguró el 29 de Junio del año 2004. 




En el museo se pueden ver las innumerables piezas coleccionadas por Pedro Vivanco, patriarca de la dinastía Vivanco, desde hace medio siglo. Obviamente todas las exposiciones tienen como temática el vino pero es mucho más que eso; se fusionan allí historia, arqueología y pintura. Por ejemplo se pueden ver un sarcófago romano con altos relieves donde hay escenas de niños recogiendo uvas o un mosaico de estilo bizantino donde se representa un recipiente de madera donde se solía almacenar las uvas. También hay una colección de dibujos de pinturas que es de lo más bizarra: obras de Rembrandt y Walt Disney, pasando por Picasso y de Ribera, en las que la endiosada bebida es tema primordial. Otro sala interesante es la que acoge la colección de 3000 sacacorchos. Si uno no sale ebrio de beber seguro que si saldrá con una melopea artística tremenda con todo lo que hay por ver en este museo.

También hay que darse un paseo por los alrededores donde hay bonito jardín donde se pueden ver plantados 200 distintas variedades de vides; también una pequeña capilla, una peculiar escultura del dios Baco y el ferrocarril que en su época sirvió para transportar el famoso vino que producían y siguen produciendo los viñedos de esta zona. Hay unas fuentes donde se puede conseguir agua cuando el sol queme mucho. 


Callejeando en Briones

martes, 17 de mayo de 2011


Cuando se habla de La Rioja es inevitable pensar en buena tierra y buen vino. Pero olvidamos que esa parte de España también ostenta muchas maravillas culturales, sobre todo arquitectónicas, que al igual que su excelente vino podrían darle renombre mundial. En entradas  anteriores  hemos escrito sobre nuestras visitas a lugares como San Vicente de la Sonsierra o  sobre el ritual de “los picaos” que allí mismo se celebra; pues bien a pocos kilómetros de allí se encuentra Briones; otro pequeño pero encantado rincón de los muchos que hay en España y que bien amerita una visita…


Son los primeros días de la primavera y el sol se despereza de su letargo invernal alumbrando y calentando con fuerza al mundo. Es la hora de la siesta y en las estrechas calles del antiguo pueblo de Briones  (las primeras referencias históricas sobre Briones se remontan al tiempo de los romanos) apenas si hay gente. Es como si se paseara por un enorme museo que ha sido abierto solo para uno: puedes andar mirando sin apuro los blasones en las entradas de las casas, los bellos enrejados y balcones, las murallas, las iglesias, las aldabas de las puertas, todo ello como si este lugar existiera solo para que tú lo vieras.

Es una buena idea empezar la visita por la Plaza España, que es quizás el único lugar que nos da una idea de que realmente no estamos en un pueblo fantasma ya que allí los pequeños corretean mientras que sus padres los vigilan desde las sombras de las terrazas de los bares; una pareja de jóvenes se sienta en la banca buscando el calor no solo de los besos sino también del fuerte sol y más allá algún extranjero se devana los sesos tratando de entender la simbología de la fachada de la fascinante iglesia. Es justamente en esta plaza donde se encuentran algunos de los edificios más notables del pueblo. 





Por ejemplo, el Ayuntamiento de la Villa (antes palacio de los Marqueses de San Nicolás), de 1755, considerada una de las construcciones civiles más interesantes de La Rioja. Llaman la atención sus escudos y medallones y la armonía de sus formas. Al frente está la casa más antigua del pueblo la cual tiene dos plantas con una entrada de medio punto de la cual en cualquiera momento pareciera que va a salir con toda naturalidad un personaje de esos que abundan en las historias de caballeros y castillos. Al lado de esta antigua casa  hay un bonito edificio de sillería con amplios balcones blancos donde se encuentra "la botica de Rabal" llamada así por haber sido el sitio de trabajo de Don Ismael Rabal, licenciado de Farmacia que vivió en Briones a inicios del siglo pasado. Este lugar es un excelente muestrario de los modos y técnicas de los que se valían los farmacéuticos de entonces para crear pócimas y remedios que calmaran las muchas dolencias que desde siempre han aquejado al ser humano.  Si bien la entrada no está permitida se puede ver a través de un grueso cristal todas las herramientas de las que el buen señor Rabal usaba para inventar los brebajes y paliativos que la gente le pedía: embudos, pipetas, morteros, balanzas, frascos de porcelana, etc. Comparado con los modernos, este laboratorio no parece uno que funcionara hasta hace menos de 100 años sino más bien uno de la edad media, digno de un alquimista o nigromante. ¡Qué rápido avanza todo!



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