Mostrando entradas con la etiqueta QUINUA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta QUINUA. Mostrar todas las entradas

Suite Ayacuchana 4: Quinua y sus seres imprescindibles

miércoles, 11 de mayo de 2011


Al despertar después de 5 días de haber estado inconsciente VIDAL CONTRERAS ya no podía mover su cuerpo. Campesino como era, solía trabajar en una chacra a 6 kilómetros de la villa de Quinua. Un día llegaron las sombras y desde entonces el mundo fue distinto: “… en el tiempo del terrorismo, me han pinchado los terrucos [terroristas] en mi cuello con cuchillo”  cuenta Vidal.

Fue conducido a un hospital de Huamanga y allí lo salvaron de la muerte pero los doctores concluyeron en algo definitivo: Hemiplejia. Desde entonces estuvo inmovilizado por mucho tiempo en una cama sin poder valerse por sí mismo hasta que la Cruz Roja colaboró con su lenta recuperación pagando a los fisioterapistas. “Con eso me ha recuperado un poco y solito mis dedos se empezaron a mover”. Pero cambiaron de administración en el hospital y tuvo que abandonar la terapia. Huérfano desde niño y con una familia pobre que no podía ayudarle a costear la recuperación tuvo que volver a empezar, aprender de nuevo las reglas la vida, ahora un poco más cruel y difícil de aceptar.  

Pero Vidal no se amilanó. Si la mitad de su cuerpo la tenía bloqueada, aún contaba con la otra mitad como su aliada. Decidió demostrar que sólo con una mano podía ser un artista. “Mi hermano mayor hacía cerámica, viendo yo… así aprendí a hacer cerámica con una sola mano.” Los ceramios que abundan en su taller dan fe de ello: bellas iglesias, toritos, nazarenos, parejas de campesinos, soldados de la batalla de la pampa de la Quinua. En las afueras del pueblo consigue la arcilla pura que luego combina con cilice y agua para, como un Dios, darle un soplo de vida al barro.


 


Con el tiempo esta nueva realidad en la que la vida lo había puesto le hizo percatarse de cosas que antes no había podido ver. Notó que mucha gente sufría sin tener derecho a una vida digna por el solo hecho de padecer, como él, de alguna “discapacidad”. “Y un día escuché en la radio de la ley 27050, que hablaban de las personas con discapacidad y de sus artículos y derechos y deberes”. Desde entonces empezó a estudiar esa norma y decidió darle vida. “En esa ley todo hablaban para formar asociaciones. Deberes y derechos de la persona con discapacidad”. Entonces empezó su viaje a contracorriente.

Un hermoso pueblo llamado Quinua

domingo, 8 de mayo de 2011

Esta es una entrada que relata la continuación de nuestro viaje por las cercanías de Ayacucho. Montados en la caja de un camión habíamos dejado las ruinas de la impresionante ciudadela Wari y ahora llegaríamos a un  hermoso lugar donde el arte palpita en cada esquina....
 
Al llegar al bellísimo pueblo de Quinua (3396 msnm) lo primero que llamará la atención del viajero son los muchos ceramios con forma de iglesia o animal que los habitantes de este tranquilo lugar ponen en sus techos. Tienen una función protectora: mantienen a raya a los malos espíritus y las malas vibras.  Aquí la gran mayoría de personas son artistas, es un pueblo donde el arte se respira.




Tiene una plaza pequeña y casi siempre vacía donde lo único que altera el silencio es la música que hacen los chorros de agua  de la pequeña fuente. Los árboles de “Qinwa” (de donde se origina el nombre) dan una sombra que se agradece cuando el sol serrano está en todo su esplendor.

La iglesia es grande y vistosa. Tiene una escalera lateral que lleva hasta el campanario de la única torre y a donde se puede subir libremente para ver las inmensas campanas que despiertan todos los días al pueblo y tener una gran vista de los fértiles bosques que la rodean. Frente a la plaza hay un museo de sitio donde está la piedra sobre la que se firmó el Acta de Capitulación después de la victoria en las pampas de la Quinua y que sellara la libertad americana del dominio hispánico. Por la noche, el pueblo es alumbrado por sus farolitos con una luz suave que le dan un toque de íntima y sosegada belleza.

Y como aquí lo que se respira es arte visitamos los talleres Rumi Wasi y Sanchez pero hay muchísimos más. Uno podría gastarse todo un día visitándolos y, claro, también una fortuna comprando lo que allí se vende. 




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...