Cuando viví en Londres me fui a ver los estudios Abbey Road a modo de estar en un lugar en
el que los cuatro fantásticos estuvieron. Fue una gran experiencia. Sobre todo
cruzar el tan famoso paso de cebra. Pero, claro, la visita se limitó a un solo
sitio. Me prometí que la próxima vez que volviera a Londres tendría que estar
en más lugares “beatle”. Cumplí mi promesa hace unas semanas cuando estuve por
allí y me “inventé” una ruta que me permitiera ir tras los pasos de los genios
de Liverpool. Aquí va lo que encontré.
1. National
Portrait Gallery
No es exactamente un lugar
“beatle”. O quizás sí. No creo que los músicos no hayan pasado alguna vez por
Trafalgar Square o por delante de la puerta de esta galería. Y si no lo
hicieron, su presencia se deja sentir pues dentro podrás ver, entre otras
muchas fotografías, las de los Beatles. Por lo que recomiendo ir para ver en
directo las imágenes de estos muchachos.
Foto de http://www.npg.org.uk/
2. Savile Row
Desde la galería hay unos 10
minutos caminando hasta Piccadilly Circus. Desde allí hay que tomar Regent´s
Street puesto que detrás de esta calle se ubica Savile Row.
Esta larga
y tranquila calle, que hoy está lleno de elegantes sastrerías, es un lugar
mítico en la cartografía emocional “beatle” ya que en el edificio número 3 (que
en su momento era la sede de Apple), el 30 de enero de 1969, los Beatles la
“armaron” cuando se les ocurrió subir a la azotea y regalar a los mortales una
especie de concierto, que, hasta donde sé, fue el último… si consideramos a
ello un concierto, stricto sensu.
Es una calle larga y
estrecha. La típica en la que parece no pasar nunca nada, por lo silenciosa.
Aunque se encuentra a minutos de avenidas bulliciosas, Borough Market, por
ejemplo. Tiene, eso sí, un no sé qué ominoso, secreto. Se llama Redcross way. Si
caminaras por allí por pura casualidad y de pronto te encontraras con ese largo
enrejado, del que penden cintas, pitas, fotos, muñecos, peluches, y demás
parafernalia que usamos para perennizar la memoria de gente que ya no está, te
sorprendería. Y mucho.
Cross bones Graveyard - Londres.
Seguramente
dirás: una más de esas cosas locas y casi secretas (para el foráneo) que se
puede encontrar en un lugar como Londres. Pero no es tanto así. Sobre todo si
caes en la cuenta que esa especie de memorial en realidad está puesto allí para
recordar a las prostitutas y bebés de época medieval que al estar en pecado fueron
enterrados en esta especie de cementerio no consagrado (es por eso que le
llaman el camposanto de los “outcast” o marginados).
Cross bones Graveyard - Londres.
Cross bones Graveyard - Londres.
Cross bones Graveyard - Londres.
En
aquel tiempo esta zona era una especie de “territorio comanche” adonde se venía
a hacer todo aquello que no se podía en la ciudad: vivir sin control, más o
menos como hacen hoy los angelicales inglesitos cuando se van a Magaluf. Pero estas
tierras, claro, tenían dueño: el obispado de Winchester. Que puntualmente
cobraba a los arrendatarios de los locales más salvajes y picantes del lugar. La
vida principesca de los padrecitos alguien las tiene que mantener, claro. Ya sabes,
pon una vela a dios y otra…
Así,
todas las prostitutas que atendían a los caballeros que iban por la zona eran
enterradas allí mismo. Lejos de la venerable ciudad de Londres, aunque este
lugar sea hoy casi el mismo corazón de la ciudad. Ironías del destino. El nombre,
sin embargo, le fue dado a este cementerio en el siglo XIX, momento en que ya
no pudo recibir más muertos y entonces cerró.
A veces Londres te puede agobiar con tanta
maquinaria construyendo y destruyendo. Con tanto concreto removido. Con tanta
torre elevándose más y más. Pero mucho de ese agobio se te va cuando de pronto,
caminando por algún recoveco, alguna callejuela, aparece un parquecito, un
jardín secreto, un lugar en el que te solazas rodeado de plantas y fuentes. Los
londinenses parecen saber muy bien de eso, y por tal razón le dan tanta
importancia a sus jardines (públicos y privados) y parques. Es un clásico
visitar los hermosos e interminables áreas verdes que se expanden por todo el
centro de Londres. De hecho he escrito sobre ellos en un recorrido que hice
tratando de unirlos a todos en un circuito: Desde Holland Parkhasta St. JamesPark, pasando por Kensington Gardens
y Hyde Park. Además de ellos
están los bellos Kew Gardens y el
inmenso Richmond Parkque me trae
gratos recuerdos pues vivía muy cerca de allí y era una alegría tremenda
caminar por tan bella zona.
Pues bien, esta última vez que estuve por Londres (hace pocos
días) me animé a visitar otros parques y jardines, unos más secretos, menos
conocidos, y que sin embargo son también bellos y, sobre todo, te proveen esa
sensación de paz y descanso que el caminante urbano muchas veces busca para
recargarse de energía. Ojo, hay mil más, esto es solo un pequeño aporte. Aquí va una lista de mis recomendaciones que
espero les sirva para cuando vayan por la capital británica.
1) Saint
Dunstan in the east church garden: paz en medio de la City.
Muy cerca
del río y de una zona tan masificada como la Torre de Londres, este parquecito aparece en medio de las tripas de
la City como un inesperado remanso de paz. En realidad el parque se ha creado
en medio de las ruinas de la iglesia de Saint Dunstan, que estuvo allí desde hace
mucho y fue reconstruida por C. Wren
después del terrible incendio de 1666. De ese diseño solo quedó la
torre, porque volvió a ser reconstruido en 1817 y no aguantó más tras los
bombardeos de 1941. A finales de los 60 del siglo pasado se decidió (una
genialidad) convertirlo en jardín. Así que cuando caminas mirando como las
ramas y plantas se cuelgan a través de ventanas puntiagudas, o encuentras una
fuente en medio de lo que debió haber sido la nave central, no puedes dejar de
pensar en cómo se habría visto este sitio hace cientos de años.
2) Bunhill Fields: el cementerio de
los inconformistas.
Es un parque
pero fue en un inicio un vertedero de cadáveres que se traían del Charnel House
de St. Paul, luego se convirtió en cementerio no oficial, por lo que los
enterrados allí no podían estar seguros de estar en “tierra santa”: pese a su
pequeñez se calcula que se enterraron aquí a unos 123 000 mil cuerpos hasta el cierre del
camposanto, en 1854. Daniel Defoe, cuyos
restos están sepultados en este lugar, comentó en su “El año de la peste” que
aquí se traían a la mayoría de muertos por tal calamidad. Coverley indica que
el sitio era uno de los favoritos para los “ladrones de cuerpos” que los
ofrecían a las escuelas de medicinas, motivo por el cual se puso una puerta con
puntas para protegerlos.
Aparte de Defoe, otros célebres personajes que están
enterrados aquí son el genial, excéntrico y rebelde William Blake, además de
John Bunyan quien debido a sus creencias y por dedicarse a viajar predicando
estuvo en prisión mientras escribía su “Pilgrim´s Progress”, libro escrito en
inglés que es el más traducido después de la Biblia. El hecho de contar con los
restos de personas tan contestatarias hizo que el siglo XIX el poeta Robert
Southey bautizara a este sitio como el
“Campo Santo of the dissenters”, es decir los inconformistas o los
discrepantes. Sólo se puede tener acceso directo a las tumbas de estos tres
hombres pues las demás están protegidas por unas barras de metal.
Leyendo ahora Lights
out for the Territory del estupendo escritor Iain Sinclair (¡me compré el libro en el Museo de Londres!), encuentro en la página 34 una frase que encaja
muy bien con esto. Es bastante enigmática (¡qué no lo es en Sinclair!):
“The triangle
of concentration. A sense of this and all the other triangulations of the city:
Blake, Bunyan, Defoe, the dissenting monuments in Bunhill Fields. Everything I
believe in, everything London can do to you, starts here.”
Le dejo un vídeo muy bueno en el que el mismo Sinclair
aparece hablando sobre Blake mientras que visita su tumba. Imperdible.
Frente a la iglesia de ST.
BOTOLPH (lugar hasta el cual llegamos en la entrada anterior) se
ubica el SIR JOHN CASS´S FOUNDATION SCHOOL, hacía donde hay que
dirigirse. Esta escuela fue fundada en 1669 y se mantuvo gracias a las
donaciones que Sir Cass proveía. Dicen que en 1718 encontraron al benefactor
muerto sobre su escritorio sosteniendo una pluma teñida de sangre. Para
conmemorar la tragedia cada año los alumnos reciben lapiceros rojos que se
colocan en sus solapas.
SIR JOHN CASS´S FOUNDATION SCHOOL. Londres - Inglaterra.
SIR JOHN CASS´S FOUNDATION SCHOOL. Londres - Inglaterra.
SIR JOHN CASS´S FOUNDATION SCHOOL. Londres - Inglaterra.
Si al improbable lector
de este blog le suena familiar este edificio es porque sobre él ya hemos
escrito cuando caminamos por aquí siguiendo el trazo de la increíble muralla romana de Londres.
Y LA
MUERTE LLEGA A MITRE SQUARE
Justo
detrás de este colegio se encuentra el pequeño pasaje llamado ST. JAMES
que desemboca en MITRE SQUARE: allí se encontró el cuerpo de CATHERINE
EDDOWES, la segunda víctima del Destripador en la noche del 30 de setiembre
(poco antes había matado a ELIZABETH
STRIDE, tal y como lo hemos contado en la entrada
anterior).
La
EDDOWES estaba trabajando en los campos de KENT
pero decidió regresar a Londres al
saber que habían ofrecido una recompensa para quien diera información sobre el
asesino del EAST END. En la ciudad se hospedó en una casa de acogida donde le dijo al
administrador que había regresado para delatar a Jack pues sabía quien era. ¿Lo
sabía en verdad o simplemente bromeaba? Y si hubiera sido cierto que lo
conocía, ¿Cómo hizo amistad con él? En medio de tanta pregunta lo más
inquietante es pensar en la posibilidad de que JACK supiera que esta mujer lo
iba a delatar y por eso decidió matarla. ¿O es que todo fue pura coincidencia?
El modo en que se ensañó con el cuerpo de EDDOWES parece indicar que o bien la
odiaba o estaba enfurecido porque no le habían dejado hacer todo lo que quiso
con la mujer que previamente había asesinado (la STRIDE).
ST. JAMES PASSAGE, entrada a MITRE SQ, esquina en la que JACK y EDDOWES fueron vistos. Londres - Inglaterra.
Como
de costumbre CATHERINE EDDOWES se emborrachó la misma noche de su muerte y fue
encarcelada por conducta impropia en el Bishopgate Police Station. Al ser liberada, a la 1 : 00 a.m., salió a buscar clientes para
hacer dinero con qué pagar una cama. Intentándolo cayó en los oscuros brazos
del ominoso Destripador. A la 1:30 a.m. el policía EDWARD WATKINS hacía su ronda nocturna y entró en MITRE SQUARE desde MITRE STREET. Iluminó con su linterna cada esquina de la plaza y no encontró nada raro. A la misma hora tres hombres (Joseph Lewende, Joseph Hyam Levy y Harry Harris) que salían del Imperial Club (en el 16-17 de DUKE ST.) vieron a la Eddowes hablando
con un tipo en la entrada del pasaje que acabamos de pasar (ST. JAMES). ¿Y cómo lo describieron? 30 años, 1.80 de estatura, con mostachos, vistiendo un traje azul marino, una gorrita de cazador y una bufanda roja. En la foto que está sobre este párrafo pueden ver como estaba en el 2010 esa esquina; he vuelto el 2015 y la verdad es que está irreconocible pues está llena de andamios y seguramente cambiará la fisonomía del lugar. Mucho. El hecho es que los tres hombres dijeron que Eddowes ponía
una mano sobre el pecho de su misterioso acompañante. Cinco minutos después (1:35 a.m., aproximadamente) pasó por el mismo lugar el policía JAMES HARVEY y no vio a pareja alguna. Luego entró por el pasaje hasta MITRE SQUARE y no vio ni oyó nada raro. A la 1:44 a.m., de nuevo EDWARD WATKINS hacía su ronda y volvía a entrar por MITRE SQUARE y esta vez sí encontró
el cuerpo de la infeliz mujer. Aún en medio de la oscuridad pudo ver la piscina
de sangre que rodeaba al cadáver y todas las mutilaciones que le habían hecho: el policía le diría al periódico The Star que la víctima estaba cortada como un cerdo en el mercado. El agente sopló su silbato y en cuestión de minutos mucha gente llegó hasta la plaza. Del Destripador,
ni la sombra.
MITRE SQUARE. Londres - Inglaterra.
Antigua foto de MITRE SQUARE. Delante de la puerta fue encontrado el cuerpo de la Eddowes. Londres - Inglaterra. Foto de http://www.jack-the-ripper.org/
En
este caso el siniestro personaje superó cualquier audacia pues había corrido
muchos riesgos al escoger MITRE SQUARE (una plazuela que medía 23 por 24 metros, con tres entradas por donde podía venir cualquiera, aunque bastante oscuro) como teatro de sus infernales
operaciones. El policía WATKINS pasaba por allí cada 15 minutos, tiempo que
JACK (que seguramente había considerado bien el tiempo) tenía para asesinar a
su victima y hacerle todo lo que le hizo: mutilarle el abdomen, las orejas, la nariz y el rostro, sobre el cual dejó la marca de dos V´s invertidas; poner sus intestinos sobre el hombro derecho; arrancarle el riñón y parte del útero (los cuales nunca se encontraron). ¿Es que estaba poseído y le importó poco los riesgos?, o ¿lo tenía todo fríamente calculado?
Secuencia de los sucesos previos al hallazgo del cuerpo de C. Eddowes. La estrella muestra el lugar donde se realizó el hallarzgo, y las fLechas las vías de acceso a MITRE SQUARE.
El cirujano de la Policía, GORDON BROWN, quien llegó a MITRE SQUARE, concluyó que el asesino debió haber hecho todas sus maldades a gran velocidad por lo que suponía que Jack conocía bien la ubicación de los órganos humanos. ¿Era el monstruo también un cirujano? Y aún así, podían verle los
transeúntes que pasaban por esa zona y venían de los bares de los alrededores
(era sábado). Pero eso ni si quiera fue el riesgo mayor. Había en MITRE SQUARE
dos almacenes de té que tenían guardianes nocturnos, pero no oyeron nada.
Añadido a todo ello se habían dispuesto en las calles del EAST END 544 agentes,
29 inspectores y 4 sargentos (1), además de la propia policía de la CITY e
investigadores privados que se perseguían entre ellos. ¿Cómo pudo el asesino escabullirse
en medio de todo?, ¿es que era acaso un “señor bien” que no levantaba sospechas
por lo que nunca fue intervenido?, ¿o quizás era un hombre que se había vestido
de mujer para tener así la seguridad
de que nadie le interviniera?, ¿se movilizaba en carroza por
las calles?, ¿era un criminal “protegido” a quien se dejaba actuar porque
cumplía oscuras órdenes dadas por el más alto poder?
MITRE SQUARE. Londres - Inglaterra. Al fondo se ve el Sir Jhon Cass School.
En la entrada anterior, en la que empezamos a
seguir las sangrientas huellas de Jack “el
destripador”, llegamos hasta el pub THE
TEN BELLS y la
iglesia CHRIST CHURCH,
en pleno corazón de SPITALFIELDS.
Ahora continuaremos la ruta a través de FOURNIER
STREET, calle que se encuentra en medio de los lugares antes nombrados,
pues hay allí unos preciosos edificios del siglo 18 que fueron construidos por
los franceses HUGONOTES (muchos de
ellos están enterrados en el cementerio de la iglesia que acabamos de pasar) y
que se mantienen casi tal y como fueron en ese salvaje otoño de 1888.
FOURNIER STREET. Londres - Inglaterra.
FOURNIER STREET. Londres - Inglaterra.
A
través de FOURNIER se llega a BRICK LANE
que es por donde se debe doblar, a la derecha, para continuar. Esta larga
avenida ha sido siempre una zona muy cosmopolita ya que han vivido allí
franceses hugonotes, judíos y ahora se enseñorea sin remilgos por sus aceras la
comunidad bengalí que con sus exóticos restaurantes y tiendas de ropas
coloridas le añaden sabor y color a esta parte de Londres. Los domingos, hasta las
5 de la tarde más o menos, se instala a lo largo de la calle uno de los
mercados más famosos, interesantes y con más carácter del EAST END. Se vende de todo y para todos.
BRICK LANE MARKET. Londres - Inglaterra. . Foto de http://www.telegraph.co.uk/travel/
BRICK LANE MARKET. Londres - Inglaterra. http://www.boutiquelondonlets.com/home/
ENTRE OSCUROS CALLEJONES
Llegamos
hasta la esquina en donde BRICK LANE se encuentra con WHITECHAPEL HIGH STREET. A este cruce de calles volveremos en un
rato por ahora se recomienda al caminante que tome la WHITECHAPEL, por la acera
de la derecha según baja hacia la parada de metro ALDAGATE EAST.
Así
llegaremos hasta ANGEL ALLEY que es
una semisecreta callejuela que se ubica un poco más allá del bonito edificio
del WHITECHAPEL ART GALERY. Ese
estrechísimo pasaje era muy usado por las prostitutas y sus clientes durante la
época en que el Destripador asolaba el EAST END. Como podrás notar el lugar
bien podría haber ofrecido algo de intimidad para el negocio del placer pues
era oscuro y privado. Cosa muy conveniente para las pobres mujeres que se
dedicaban al meretricio ya que muchas veces no tenían casa alguna
adonde llevar a su clientela.
Sigue
caminando unos metros más, siempre por la avenida WHITECHAPEL,
y llegarás hasta la entrada a otra callejuela que luego se ensancha. Esta es GUNTHORPE STREET (en aquel entonces George Yard) sitio donde se
encontró el cuerpo de MARTHA TABRAM
(otros la conocen como MARTHA TURNER) a quien algunos no consideran una
víctima “oficial” de Jack.
Decía Magritte que lo que realmente fascina a nuestra
mente es lo desconocido. Y no dudo que sea cierto. Debe ser por ello que un
personaje como Jack el destripador
siempre ha llamado la atención de mucha gente hasta hoy en que es casi parte
del “folclore” inglés y ha dado pábulo a una industria que cada año nos
sorprende con algo. Pero irresponsablemente olvidamos sus crímenes, la
atrocidad que sufrieron sus víctimas, y nos concentramos en el enigma que él
representa; en la audacia del predador
para destruir sin ser visto y desaparecer como un ente siniestro que se
disuelve en el aire; en las medias verdades y secretos que flotan alrededor del
personaje.
Debo confesar que mi interés por él fue casual: cuando era niño
llegó sin saber cómo una revista a casa y en sus páginas se contaban los
crímenes de este inmundo ser y me pareció una representación de lo que en ese
momento vivía: era el tiempo de la violencia política del Perú y no podía dejar
de asociar a los terroristas con Jack: seres que aparecían, mataban y
desaparecían dejando detrás un reguero de sangre, un cuerpo muerto, y con esos
actos expandían la ponzoña del miedo por todos nosotros. Así que cuando me fui
a vivir a Londres pensé que no era casualidad que estuviera, sin haberlo nunca
planificado, en la ciudad donde pasaron (hace 125 años) esas cosas que me obsesionaron desde que era niño.
Fui a recorrer con curiosidad los lugares por donde el bestial asesino se movió
y aquí les traigo el resumen de lo que vi.
Foto de http://alotroladodelmisterio.net/
El callejeo se inicia en la
estación de WHITECHAPEL desde donde
salimos hacia WHITECHAPEL ROAD. Al
lado de la entrada del metro podrás ver el edificio en el que se encontraba la sede del
WHITECHAPEL WORKING LADS INSTITUTE, una organización que ayudaba a los pobres y desempleados. Este lugar es importante pues en él (exactamente en el "Salón Alexandra", que es como se llamaba la princesa de Wales) se celebraron las
indagaciones públicas sobre los asesinatos del destripador. Se dice también que
allí fueron llevados los restos de MARY ANN NICHOLS –primera víctima- los cuales fueron hallados en DUNWARD STREET, hacia donde nos
dirigimos.
Al lado del metro de Whitechapel está este edificio que fue el WHITECHAPEL WORKING LADS INSTITUTE
Pero antes una historia
curiosa. A unos pocos metros de la entrada del metro hay un edificio
(exactamente en el 259) donde se puede ver una tienda de saris y en el que en
1888 (durante los meses que se cometieron los asesinatos) se hacía un show
bastante extraño: se exponía en una jaula a un hombre deforme a quien se le
ordenaba mostrarse a los curiosos que pagaban por verle. Se llamaba JOSEPH MERRICK y era conocido como EL
HOMBRE ELEFANTE. Entre las personas que entraron alguna vez a observar el espectáculo
estaba el doctor TREVES, un patólogo
que trabajaba en el LONDON HOSPITAL
el cual se encuentra justo al otro lado de la avenida. El galeno “compró” a
MERRICK y se lo llevó al hospital donde el enfermo estuvo hasta 1890, año en el
que murió. Sobre esta experiencia Treves escribió un libro al que tituló THE
ELEPHANT MAN AND OTHER REMINISCENCES. Cuento esta historia peculiar para dar
una idea del extrañísimo ambiente que había en esa tierra de nadie llamada EAST END.
Lugar en el que se exponía al HOMBRE ELEFANTE.
London Hospital, donde murió el HOMBRE ELEFANTE.
Nadie diría que en Londres
pueda existir un lugar como WHITE CHAPEL ROAD: es vibrante y desordenado, y
está colmado de pequeños puestos protegidos con telas en los que se vende de
todo. El tipo de mercados que uno esperaría encontrar en una avenida limeña.
WHITECHAPEL ROAD. Londres - Inglaterra.
Se
desata la tormenta
Detrás de la estación se encuentra la esquina que hacen
las calles DURWARD y WINTHROP. Justo allí está el edificio
de departamentos OLD SCHOOL (Buck´s Row Board School) y al
frente un estacionamiento, lugar en el que CHARLIE
CROSS, un portero del mercado de SPITALFIELDS,
halló, a las 3 y 30 de la mañana del 31 de agosto de 1888, un bulto al que
examinó con dificultad pues los míseros faroles de gas apenas si alumbraban:
era el cuerpo de MARY ANN NICHOLS.
Al rato llegó otro hombre, ROBERT PAUL, quien también estaba camino de su trabajo, y ambos examinaron el cuerpo y arreglaron sus ropas. Viendo que no podían hacer nada más fueron a buscar a un policía. Unos minutos después, pasó justo por BUCK`S ROW (nombre con el que entonces se conocía a DURWARD ST) el policía JOHN NEIL, quien hacía su guardia nocturna. Caminaba por allí cada 30 minutos. En su anterior paseo (a eso de las 3:15 de la madrugada) no había visto nada raro en el lugar. Cuando observó el bulto iluminó la escena con su linterna y vio algo espantoso, y que Cross y Paul no habían visto: la mujer tenía el cuello cortado de oreja a oreja. Cuando llegó el doctor Rees Llewellyn (su consultorio estaba en el 152 de Withechapel Road, casi esquina con Brady Street) confirmó la muerte y se dio cuenta de que el cuerpo todavía estaba caliente:
Mary había sido asesinada no hacía mucho. El asesino debería de estar cerca.
Pero, ¿cómo es que nadie lo vio?
La estrella azul muestra el Lugar donde se encontró el cuerpo de M. A. Nichols.
Ni siquiera Emma Green, una viuda que vivía justo sobre el sitio donde se encontró el cuerpo, y quien afirmó haber estado despierta en el momento crucial, oyó nada extraño. ¿Y si el cuerpo fue traído desde otro lugar? El policía Neil buscó marcas de ruedas u otras evidencias pero no encontró nada que sugiriera que el cuerpo hubiese sido transportado desde otro sitio y dejado allí: El horror había llegado a Londres.
OLD SCHOOL y detrás al aparcamiento, lugar donde fue encontrado el cuerpo de MARY ANNE NICHOLS.
Mary Ann era una
prostituta de 44 años (aunque aparentaba muchos menos) a la que conocían como POLLY. Solía vivir en un hospedaje llamado WILMOTT`S (18 de la calle THRAWL) de donde fue
echada aquella infortunada noche (a la 1:40 de la madrugada, aproximadamente) por no tener los 4 peniques que costaba la
cama. Entonces salió a la calle a buscar
clientes. A las 2 y 30 fue vista por última vez: la encontró su amiga EMILY HOLLAND en la esquina que hacen WHITECHAPEL ROAD y OSBORN STREET (hoy Brick Lane), donde ambas mujeres hablaron. Polly estaba totalmente ebria y caminaba apoyada a la pared. Una hora más tarde
solo quedaría de ella sus pobres posesiones: un peine, un pequeño pañuelo blanco, el pedazo de un espejo... y un cuerpo mutilado.
Recorrido que hizo M.A. Nichols la noche de su muerte.
Ahora sí. Después de
haber cruzado el TÁMESIS a través
del puente (ver entrada anterior)
llegamos a MIDDLESEX -condado en el que se encuentra el barrio de TWICKENHAM-. Pero las cosas
no empiezan bien. Y es que aquí tenemos que renunciar a caminar pegados al gran
río porque las casas que se encuentran casi en la orilla pertenecen a onerosos
vecinos que han hecho lo posible para que los caminantes nos llevemos nuestra
molesta presencia hacia otro lado. Es decir lejos del río. Así que nosotros
continuamos FERRY ROAD, que es la
continuación del puente, y llegamos sin querer hasta una iglesia anglicana
llamada ST. MARY WITH ST. ALBANque
más parecía un castillo por las almenas de su torre. Aunque lo más llamativo es
sin duda el pequeño cementerio que se encuentra al lado.
ST. MARY WITH ST. ALBAN. Londres - Inglaterra. Foto de http://www.geograph.org.uk/
Foto de http://notjustagranny.wordpress.com/
Muy
cerca hay otro templo, en mi opinión más hermoso, llamado ST. ALBANS (alguna vez conocido como “la catedral del valle del
Támesis”) pero que ya no es iglesia si no más bien un centro cultural al
que conocen como LANDMARK ARTS CENTRE.
Sinceramente no tenía ni idea de algo parecido y encontrarlo fue una de esas
sorpresas que Londres siempre tiene guardado para los caminantes curiosos.
LANDMARK ARTS CENTRE. Londres - Inglaterra. Foto de http://teddingtontown.co.uk/
Foto de http://londoncalling.com/
Explicar
cómo volver a las orillas del Támesis sería complicado y te podría aburrir; aunque nosotros nos divertimos tratando de hallar el camino correcto ya que
encontramos larguísimos y misteriosos pasajes sin nombre por donde parecía
nunca haber pasado nadie. Por momentos se me antojaban senderos hacia mundos
que no tenían nada que ver con Londres -me entenderás mejor si ves las fotos- y conocimos el Saint Mary's University College.
Algún lugar de Twickenham. Londres - Inglaterra.
Saint Mary's University College. Londres - Inglaterra.
Es
en el tranquilo parque RADNOR GARDENS
en donde por fin recuperamos contacto con el río pero por poco tiempo ya que
hay que alejarse de nuevo saliendo a la vía A310 el cual nos llevó, luego de varios
minutos de caminata, hasta una callejuela (WHARF
LINE) que bajaba hasta el Támesis. Ya estábamos en THE EMBANKMENT desde donde nace el puente que nos llevará a otro de
esos lugares secretos de los que nunca se hablan y cuya existencia uno
agradece.
"Se resuelven andando" respondió (supuestamente) el sabio Diógenes. Usó también esa frase Paddy Leigh Fermor para responder a Chatwin. La dicen todos los caminantes cuando se preguntan sobre cosas de la vida... y los pies responden.
Las fotografías que aparecen en este blog son propias. En caso de no ser así, se indicará. Si alguien, persona o empresa, desea utilizar alguna de las fotos aquí expuestas, agradecería que tenga la educación de comunicarmelo previamente.