Aunque he puesto un título demasiado
explícito a esta entrada, y el o la (improbable) lector o lectora de este blog
ya puede imaginarse de qué va, no quería dejar de contar la experiencia en un tour en los alrededores de la gran
ciudad de Arequipa. Si bien no solemos contratar tours (no veo nada de malo en
hacerlo, pero nos gusta más ir por libre) tenemos que reconocer que en este
caso hacerlo te facilita la vida ya que no tienes que preocuparte en subir o
bajar de combis, esperar a que se llenen para partir, averiguar como loco por
dónde pasa el transporte y, sobre todo, si se puede encontrar a todas horas.
Así que nos fuimos a la plaza de AREQUIPA
y allí se nos acercó un hombre a ofrecernos un tour de la empresa TAHUANTINSUYO
TOURS. El servicio costaba 35 soles, eso nos dijo, pero nos
lo dejaron en 25. No se incluye la entrada a ninguno de los sitios que se
visita. Nos regalaron botellitas de agua y algunas cosas para ir comiendo, buen
detalle.
| AREQUIPA.PERU |
Nos
recogieron en la misma plaza y aquí es donde empiezan las pegas. Los buses en
los que te llevan son grandes, de 2 pisos, los típicos que se usan para un “sightseeing” que le llaman. Lo que me
pareció incomprensible es que en un bus de tal tamaño solo estuviéramos 10 o 12
personas. Es decir, iba casi vacío. Había más buses de otras agencias que
también lo estaban. Ahora bien, imagínense ver tantos buses inmensos (con la
mayoría de sus asientos vacíos) juntos en una plaza, metiéndose luego en calles
estrechísimas en donde hay que hacer mil maniobras para no chocar: pues que
todo es un caos de tráfico que avanza lento ya que estos buses (semivacíos)
ocupan casi el espacio de 3 coches, si no es más. Y como el tráfico desespera y
los peruanos tenemos por deporte favorito tocar la bocina, pues hay que
imaginar el delirio que se forma. ¿No podrían las agencias coordinar para que
cada una tenga una hora definida para que su bus ande por la plaza sin causar
tal desorden? ¿A
santo de qué se necesitan tantos buses inmensos y vacíos colapsando un lugar
tan bonito?
En fin.
Partimos y la primera parada fue el agraciado mirador de Carmen alto. Desde aquí se ven las magnas siluetas del Chachani, el
Misti y el Pichu Pichu, increíbles volcanes a cuyos pies se extienden
kilómetros de verdes campos de cultivo.
Se
continúa hasta un sitio emblemático y bello de la ciudad: YANAHUARA. La verdad es que no es necesario subirse en un tour para
llegar hasta tan bonito barrio arequipeño, de hecho nosotros volvimos otro día
caminando desde el centro, pero como era parte del itinerario pues allí
estábamos. Como siempre, lo más interesante es el mirador y sus arquerías de
sillar en las que se leen frases escritas por arequipeños célebres, además de
las geniales vistas del Misti. Afortunadamente el día estaba clarísimo por lo
que los ojos se regocijaron con el paisaje. Pero también es bueno andar por las
calles empedradas de este barrio, ver sus paredes blanquísimas adornadas con
macetas llenas de geranios, la limpieza y sentir la tranquilidad que aquí se respira.
La visita continúa, ahora en la fábrica de tejidos INCALPACA y su mini zoológico donde se pueden ver ejemplares de los cuatro camélidos sudamericanos (llama, alpaca, vicuña y guanaco), y de paso, claro, te llevan a la tienda a ver si compras una de sus carísimas, pero bonitas, todo hay que decirlo, prendas de vestir.






